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El resultado operativo de Seat cayó un 59% hasta septiembre y la compañía reevaluará las inversiones previstas

El fabricante de automóviles admite que el “difícil contexto” le obligará a reforzar medidas de control de costes

Entrada principal de la fábrica de Seat en Martorell, en una imagen de archivo.ACN

La compañía automovilística Seat S.A., que engloba las marcas Seat y Cupra, afronta un final de año complicado. Todavía en medio de las dudas sobre la continuidad de la enseña Seat, puesta en duda por el grupo Volkswagen por la caída de la rentabilidad de la matriz y la nueva política de recortes que ha emprendido, los resultados trimestrales de Seat anunciados este viernes no dan tregua. Entre enero y septiembre, la empresa obtuvo un resultado operativo de solo seis millones de euros, un 59,3% menos que el mismo periodo del año anterior, y los ingresos se situaron en 11.100 millones de euros, un 1,2% menos. Esta pérdida de rentabilidad obliga al fabricante, según ha expresado en un comunicado, a reevaluar “rigurosamente” todas las inversiones previstas y a mantener una “estricta disciplina de costes”.

“La baja rentabilidad y generación de caja amenazan seriamente nuestra capacidad para invertir en el futuro de la compañía. El ritmo acelerado de la electrificación refuerza la urgente necesidad de reducir los costes de nuestros vehículos eléctricos. Reevaluaremos rigurosamente todas las inversiones previstas y mantendremos una estricta disciplina de costes”, señala en el comunicado Patrik Andreas Mayer, vicepresidente ejecutivo de Finanzas en la compañía. Estos resultados, según resalta la firma, “se han visto afectados por el notable aumento de las ventas de vehículos eléctricos, la creciente presión competitiva, la volatilidad geopolítica y otros factores externos”.

En este sentido, Seat detalla que su estrategia de ir reforzando su vertiente de vehículos eléctricos queda avalada por la buena marcha de las ventas en coches electrificados, pero recuerda que este ritmo más acelerado del previsto obliga a buscar maneras de reducir costes para que estas ventas tengan mayor margen de rentabilidad. Entre enero y septiembre, las matriculaciones de vehículos eléctricos han crecido un 48% en la Unión Europea.

“La compañía debe alcanzar la paridad de márgenes entre los vehículos eléctricos y los de combustión interna, mientras compensa el descenso en las ventas de los modelos de combustión más rentables”, señala el comunicado, en el que se recuerda que “el exitoso lanzamiento de la gama actualizada de vehículos eléctricos de Cupra en 2026 ha requerido una inversión considerable, que incluye tanto campañas de lanzamiento como la entrada en los mercados”. Esto viene especialmente a cuenta por el lanzamiento del Cupra Raval en abril —hasta septiembre se han registrado pedidos de 51.000 coches de este modelo— y por el inicio de la fabricación de este coche y del ID Polo en la nueva plataforma eléctrica de la planta de Martorell, que ha requerido una gran inversión.

Así, la buena noticia de que la estrategia de electrificación empieza a dar frutos y a encontrar un mercado que la pueda absorber, viene acompañada por una preocupación la caída de rentabilidad, que obliga a pensar bien las inversiones y la estrategia de reducción de costes. La prioridad industrial de Martorell ahora es “incrementar la producción progresivamente hasta alcanzar la plena capacidad” y seguir trabajando para conseguir una plataforma adicional para poder garantizar el empleo a largo plazo en la fábrica.

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