La red de clínicas dentales Vivanta entra en concurso de acreedores cuatro años después del rescate de la Sepi
La jueza inicia la fase de liquidación para evaluar una oferta de adquisición del negocio y abre la puerta a recibir propuestas alternativas


Las clínicas dentales Vivanta, propiedad del Grupo Aestes, han entrado en concurso de acreedores cuatro años después de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) concediera un préstamo de 40 millones de euros a través de su fondo de rescate. El Juzgado de lo Mercantil número 12 de Madrid dictó el pasado 3 de septiembre un auto por el que acepta la solicitud voluntaria de concurso de acreedores por la situación de insolvencia que atraviesa la red de clínicas, que hace unos días suspendió “de forma repentina” su actividad en numerosos centros, según denunció el Consejo General de Dentistas.
El inicio del procedimiento concursal coincide con la operación de venta de las clínicas que se está ultimando entre el fondo Ares Management, dueño de Aestes, y el fondo canadiense Ontario Teachers’ Pension Plan (OTPP), que en julio de 2025 adquirió el grupo de clínicas dentales Vitaldent por más de 1.000 millones de euros. El auto de declaración de concurso de acreedores hace mención a la presentación de una oferta de compra de la unidad productiva de Vivanta, aunque sin especificar el importe de la operación, que ha sido evaluada y gestionada previamente por FTI & Partners en un proceso previo (pre-pack) de búsqueda, captación, evaluación y selección de ofertas.
Ahora, el juzgado tendrá que valorar dicha propuesta del fondo de pensiones, al tiempo que ha dado 15 días para recibir ofertas alternativas de adquisición de las antiguas clínicas odontológicas y de medicina estética. Para ello, la jueza encargada de este trámite ha abierto el plazo de liquidación y ha designado a FTI como administrador concursal, a quien le ha solicitado informes sobre cualquiera de las ofertas que finalmente se presenten para seleccionar las más ventajosa para la continuidad del negocio.
El Grupo Aestes, que nació de la adquisición en 2017 por parte de Portobello Capital ―a través de su vehículo de inversión Grupo Hospitalario Europeo― de seis sociedades del sector, comenzó a atravesar dificultades en 2022, que le obligaron a vender 33 clínicas estéticas a Saros Capital. Ese mismo año, el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), gestionado por la Sepi, concedió una financiación temporal de 40 millones de euros (20,4 millones mediante un préstamo participativo y 19,6 millones mediante un préstamo ordinario), cuyo vencimiento se habría retrasado hasta 2028.
En julio de 2023, el grupo acordó la discontinuación de la actividad de depilación en clínicas mixtas y se ejecutó un despido colectivo. Medio año después, en enero de 2024, el grupo llevó a cabo una reestructuración de la red dental mediante el cierre de 18 clínicas, además de un segundo ERE (expediente de regulación de empleo) que afectó a 249 empleados. A todo ello se sumó que en mayo de 2026, según hizo hincapié la red de clínicas en su solicitud de concurso, “las entidades financieras activas en el segmento de financiación al consumo para tratamientos odontológicos han endurecido de forma relevante y acelerada sus criterios de concesión”.
Según consta en el auto, la cifra de activo corriente relativo al ejercicio 2025 era de cuatro millones de euros mientras que el pasivo ascendía 83,9 millones. Las deudas a corto plazo se elevan a 19,5 millones.