ACS defiende ante los accionistas la alta exposición a EE UU como “una palanca de crecimiento”
El dividendo propuesto para este 2026 supone un alza del 20%, hasta los 2,4 euros, y el consejero delegado ha revelado que se analiza un desdoblamiento de acciones


El presidente de ACS, Florentino Pérez, ha dibujado esta mañana en la junta de accionistas del grupo un escenario de crecimiento de la mano de “la expansión de la inteligencia artificial, la mayor electrificación de la economía, la necesidad de reforzar la seguridad de las cadenas de suministro, y la transformación de las ciudades”. También ha comprometido disciplina en la asignación de recursos, una gestión “rigurosa” del riesgo y una ejecución “eficiente”. ACS tiene por desarrollar 93.000 millones en contratos y presencia en segmentos de alta demanda de construcción, como la infraestructura digital, de defensa, energía, infraestructuras de transporte, minería y edificación. Entre los planes del presidente figura renovar el próximo año como presidente ejecutivo.
Pérez y el consejero delegado Juan Santamaría se han presentado ante los accionistas tras un año sobresaliente en Bolsa. La rentabilidad total para el inversor ha sido del 81,6% combinando la evolución bursátil y el cobro de dividendos. En lo que va de 2026, la escalada en el parqué ya es del 63% y se ha propuesto incrementar un 20% el dividendo, hasta los 2,4 euros por acción, mientras se sigue actuando con la recompra y amortización de acciones propias.
Preguntado por un accionistas sobre la fuerte exposición del grupo al mercado estadounidense, “a la moda de la inteligencia artificial” y a proyectos de gran volumen, Santamaría ha defendido esa dependencia como una oportunidad: “Debemos un 62% de nuestros ingresos a Estados Unidos y 48.000 millones de cartera, lo que consideramos como un activo y palanca de crecimiento a la vista de la inversión que está haciendo el país en infraestructuras”. El consejero delegado se ha referido a la expansión de los proyectos de centros de datos hacia Europa y Asia-Pacífico, “y eso aplica a los sectores de semiconductores, biofarmacéutico, metales críticos, etcétera”. ACS tantea oportunidades para instalar data centers en Andalucía, Cataluña, País Vasco, Aragón y Madrid.
El ejecutivo ha defendido su confianza en que la revolución de la inteligencia artificial no es una burbuja, y ACS se centra en la infraestructura: “Podemos pensar en qué empresa de software será la triunfadora, pero todas necesitarán equipamientos”, ha dicho. La demanda de capacidad indica que en el corto y medio plazo se dará un salto desde los 130 a 300 GW en todo el planeta.
Sobre la planificación de la sucesión al frente de ACS, el consejero delegado ha afirmado que la compañía tiene un balance óptimo entre experiencia y juventud.
Otro de los accionistas que ha tomado el micrófono ha pedido un desdoblamiento (split en el argot bursátil) de una acción que cotiza en el entorno de los 137 euros, en busca de mayor liquidez, a lo que el consejero delegado ha concedido que es un asunto que se está “considerando”. De momento no hay una decisión al respecto, al igual que sigue sobre la mesa una futura cotización en EE UU sin que este sea el momento propicio.
Más crecimiento
ACS viene de rozar los 50.000 millones en ingresos en 2025, con un aumento del 20%, para un resultado bruto de explotación de 3.070 millones, lo que implica un alza del 25%. Su beneficio neto ascendió a 950 millones, un 15% más que en 2024. “Tan importante es crecer como hacerlo bien, seleccionando los proyectos adecuados, cuidando los márgenes y protegiendo la generación de caja”, ha sentenciado Florentino Pérez durante su discurso. Escuchaba desde el consejo el presidente de la Fundación Bancaria La Caixa, Isidro Fainé. La inversión de Criteria en el grupo de infraestructuras, con 1.000 millones por el 9,36% en mayo de 2024, dispara su valor hasta los 3.500 millones de la mano del giro estratégico de la participada.
El peso de la infraestructura digital en la contratación sigue aumentando, con el 28% de nuevas adjudicaciones por 62.000 millones en 2025. El consejero delegado ha destacado proyectos como el ganado por la filial Turner para levantar un campus de centros de datos para Meta en Indiana, con 1 GW de capacidad, con 10.000 millones de dólares de inversión. Los 17.300 millones en nuevos contratos de infraestructura digital suponen un incremento del 130% respecto a 2024.
Entre los pasos dados en los últimos meses por ACS, Santamaría ha destacado la incorporación del fondo GIP Blackrock para el desarrollo de una plataforma global de centros de datos que parte con una cartera inicial de 1,7 GW en Europa, EE UU y Australia, que han sido aportados por ACS con una valoración de 2.000 millones.
Otra de las acciones relevantes, esta en el segmento de los minerales críticos, fue la entrada en Vulkan Energy como principal accionista. La participada está al frente de uno de los mayores proyectos europeos de producción de litio, en Alemania, con opciones para expandirse a Francia y Portugal.
Sobre la ejecución del plan estratégico 2024-2026, Juan Santamaría ha resaltado la rebaja de riesgos en un 90% de los contratos en cartera, una mayor selección de los proyectos, y una mejora en la rentabilidad. El ejecutivo ha explicado que varias de las metas fijadas para final de 2026 han sido ya superadas. Durante su discurso ante la junta, el consejero delegado ha fijado como prioridad la apuesta por la innovación. También se ha referido a la concesionaria de autopistas Abertis como plataforma de estabilidad, en la que se ha renovado la cartera de activos hasta facilitar un ebitda anual cercano a los 4.000 millones.
La dirección de ACS presentará a finales de año el plan estratégico 2027-2029, en el que primará la presencia en los segmentos de centros de datos o infraestructura para la defensa. ACS está abierta a la compra de ingenierías para reforzar sus distintos negocios y también a inyectar capital en Abertis si surgen oportunidades.
El mayor grupo español de infraestructuras expresó en febrero un objetivo de crecimiento del 20% al 25% en el beneficio neto ordinario para este 2026. Esa previsión situaría las ganancias en una horquilla de 1.030 a 1.070 millones.