ACS capea la geopolítica subida a la IA y a los estadios de fútbol americano
La filial en EE UU de Florentino Pérez se ha convertido en un referente mundial de la construcción de centros de datos


El partido de fútbol americano que disputaron en el estadio Santiago Bernabéu los Miami Dolphins contra los Washington Commanders, el pasado 16 de noviembre, fue para el presidente del Real Madrid y de la constructora ACS, Florentino Pérez, mucho más que un partido. Fue la representación de la gran apuesta de su empresa por Estados Unidos, con la construcción de grandes estadios para equipos de la liga de fútbol americano —la poderosa NFL— y su posicionamiento como referente en la construcción de centros de datos, una infraestructura crítica en estos tiempos de desarrollo de la inteligencia artificial (IA). La Bolsa ha premiado esta estrategia, y las acciones de ACS han duplicado su valor en el último año, consiguiendo casi un 30% de subida en lo que va de 2026, a pesar de la difícil coyuntura geopolítica.
Las acciones de ACS marcaron esta semana un nuevo máximo, por primera vez sobre los 110 euros, y se mantienen estables desde el estallido de la guerra de Irán. Los analistas reconocen el valor de este posicionamiento en EE UU, y en los últimos días ha habido varias firmas de inversión que han revisado al alza el potencial de revalorización de la constructora.
Los últimos resultados anuales de ACS son apabullantes. La firma ingresó en 2025 casi 50.000 millones de euros y ya está al borde de entrar en el club de los 1.000 millones de euros anuales de beneficio. ¿Su principal catalizador? Turner Corporation, la filial en EE UU, que aportó casi el 60% del resultado neto del ejercicio.
El año pasado, Turner cerró varios acuerdos para la construcción de grandes centros de procesamiento de datos, para algunos de los gigantes tecnológicos, como Meta (matriz de Facebook, Whatsapp e Instagram), Microsoft o Oracle.
Además, firmó contratos para construir los estadios de la NFL para Buffalo Bills, Tennessee Titans y Cleveland Browns. Y no solo eso, también el gran Laboratorio de Salud Pública del Estado de Nueva York (1.700 millones de dólares; unos 1.465 millones de euros); un nuevo campus hospitalario en Tennessee; y el Battery Park City Resiliency Project al sur de Manhattan, en Nueva York (también 1.700 millones de dólares).
El análisis de Bank of America
Los analistas de Bank of America explican en un informe divulgado la semana pasada que ACS presenta un perfil especialmente atractivo gracias a su sólida exposición a Estados Unidos, donde Turner —su filial clave— mantiene una posición dominante en infraestructura crítica y, en particular, en centros de datos. Los expertos señalan que la compañía ha transmitido “mensajes constructivos respaldados por la fortaleza de su negocio de construcción de centros de datos y otros nichos selectivos de crecimiento”.
Esta combinación permite a ACS beneficiarse directamente del ciclo de inversión en digitalización y de la creciente complejidad de los proyectos para las grandes tecnológicas, un factor que, según los analistas, reduce la presión competitiva y favorece a contratistas consolidados como Turner, capaz de ejecutar proyectos de gran escala y alta exigencia.
En términos de potencial de revalorización, Bank of America subraya que el mercado no reconoce plenamente el valor de ACS en comparación con sus comparables estadounidenses, pese a que el grupo genera ya alrededor del 62% de su actividad en EE UU, porcentaje que seguirá aumentando.
Los analistas señalan explícitamente que “varias compañías comparables cotizados en EE UU de ACS y Turner cotizan en Bolsa a múltiplos significativamente superiores”, lo que apunta a un descuento relativo injustificado y a margen para una convergencia al alza. A ello se suma una política financiera prudente —sin necesidad de aumentar su endeudamiento en el escenario base— y la expectativa de crecimiento del beneficio de Turner en los próximos años, factores que, en conjunto, fundamentan una visión positiva sobre el recorrido bursátil de ACS a medio plazo.
La visión de los expertos de Bank of America no está aislada. En los últimos 15 días, en plena vorágine en los mercados por la guerra en Irán, firmas como la suiza UBS, la francesa BNP Paribas o las inglesas Bernstein y Barclays han emitido informes recomendando comprar o sobreponderar el peso en las carteras de las acciones de ACS. De las 21 entidades que siguen la evolución del valor, tan solo tres recomiendan venderlo o infraponderarlo.
ACS se ha convertido en una de las empresas más de moda en los mercados en los últimos tiempos, siendo uno de los pocos valores del Ibex 35 que ha logrado acabar en positivo tras cinco semanas de guerra en Oriente Próximo. El miércoles se anotó casi un 6% de subida. Uno de los factores más apreciados es cómo los directivos de la constructora, con Florentino Pérez a la cabeza, han sido capaces de virar la compañía, dejar atrás el negocio de las concesiones —que antes tenía mucho más peso— y posicionarse en el nuevo ámbito de la construcción de centros de datos y estadios de fútbol. Y así es como la IA y la NFL han convertido a ACS en una de las estrellas bursátiles de Europa en 2026.