OHLA y Mohari firman el reparto de los activos y de la deuda del emblema madrileño del lujo Canalejas
La constructora se queda la galería comercial y el aparcamiento principal, de los que cuelgan 63 millones de deuda. El empresario Mark Scheinberg se convierte en único dueño del hotel que opera Four Seasons


Los dueños del complejo hotelero y comercial madrileño Canalejas, OHLA y Mohari Hospitality, han hecho oficial este miércoles el reparto de los activos y de la deuda asociada en virtud del acuerdo de separación al que llegaron hace seis meses. La constructora que lideran los hermanos Amodio ha asumido la propiedad y gestión integral de la galería de establecimientos de lujo, mientras que la sociedad inversora del magnate Mark Scheinberg (cofundador de Poker Stars) se queda con el hotel operado bajo la marca Four Seasons.
La relación entre ambos accionistas ha estado jalonada por disputas durante los años de lanzamiento del proyecto, por lo que ambas partes valoran positivamente la ruptura de la sociedad conjunta y la división de bienes. Desde OHLA, que también se queda con el aparcamiento principal, se incide en que la nueva estructura facilitará una gestión más ágil en busca de nuevas oportunidades comerciales. Está previsto que el hotel y la galería sigan colaborando como activos complementarios en pleno corazón de Madrid.
El acuerdo ha permitido la refinanciación por parte de OHLA del tercio de deuda del proyecto Canalejas que asume como crédito asociado a los activos de la galería comercial y del aparcamiento. “En este proceso se ha llevado a cabo una refinanciación de proyecto asociado a los activos titulares de OHLA en el complejo Canalejas, por un importe total de 63 millones de euros que ha sido destinado a la cancelación de la financiación anterior y a una línea para capex futuro de la Galería Comercial”, ha comunicado OHLA a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Luis y Mauricio Amodio, presidente y vicepresidente del grupo constructor, respectivamente, tienen larga experiencia en la gestión de desarrollos comerciales en México. En su entorno se confía en el potencial del desarrollo madrileño, donde están asentadas firmas como Dior, Cartier, Giorgio Armani, Jimmy Choo, Louis Vuitton, Omega, Rolex, Saint Laurent, Stefano Ricci, Tumi, Valentino y Zegna, además de contar con la primera boutique en España de Tom Ford.
El pacto con Mohari fue anunciado el 17 de octubre, rompiéndose la tormentosa relación por la que ambos contaban con un 50% del desarrollo Canalejas. OHLA llegó a intentar una operación de venta de su parte dentro del programa de reducción del endeudamiento, lo que fue imposible por la presencia de otro partícipe con la mitad del capital. Mohari tampoco se decidió a quedarse con todo el proyecto para el que buscaron inversores Santander y Rothschild con valoraciones que superaban los 700 millones por el 100%.
Galería Canalejas cuenta con 15.000 metros cuadrados de superficie, mientras que el aparcamiento supera las 350 plazas. El reto para OHLA, que ha sido asesorada en este proceso por Alantra y Perez-Llorca, es desarrollar la parte que fue dedicada a restauración y que no acabó de triunfar entre el impacto de la pandemia y la crisis desatada por la invasión rusa de Ucrania. Tampoco jugó a favor la falta de sintonía con Mohari.
El hotel de cinco estrellas, por su parte, fue inaugurado en 2020 y se ha convertido en este corto espacio de tiempo en un icono de la capital. Además de hacerse con él establecimiento, Mohari se reservó el local comercial que ocupa Hermès y el aparcamiento asociado. “Desde el principio, vimos Madrid como uno de los mercados de lujo más atractivos de Europa y, dentro de la ciudad, Centro Canalejas Madrid como uno de sus activos más icónicos”, ha destacado Mark Scheinberg a través de un comunicado. “Asumir la propiedad nos permite seguir marcando la trayectoria a largo plazo del inmueble, consolidando nuestra larga relación con Four Seasons Hotels and Resorts, y garantizando su solidez en el tiempo”.
Canalejas cargaba con unos 130 millones de deuda, cifra de la que OHLA se queda con algo más de 40 y una nueva línea de financiación, lo que eleva su deuda asociada a los activos a 63 millones. Las condiciones no han sido desveladas tras negociaciones, según fuentes cercanas a la operación, con Santander y CaixaBank. La oferta comercial de Canalejas compite en Madrid con el principal eje para las marcas de lujo, entre las calles Serrano y Ortega y Gasset.
El sueño de Villar Mir
OHLA comenzó a promover este proyecto inmobiliario a partir de 2012, con Juan Miguel Villar Mir al frente, como hizo antes con proyectos emblemáticos como Mayakoba (México) y Old War Office (Londres). Todo comenzó con la compra al Santander de siete inmuebles correspondientes a antiguas sedes bancarias junto a la Puerta del Sol por 215 millones del suelo. El grupo Villar Mir salió de la operación, vendiendo su participación a su participada OHL. A su vez, Mohari tomó el 50% de la sociedad por 225 millones en 2017. Canalejas, con diseño firmado por Estudio Lamela, incluyó una veintena de apartamentos de lujo con servicios del Four Seasons, vendidos por hasta 11 millones de euros.
Las reformas necesarias precisaron una inversión cercana a los 585 millones, a lo que se sumó 176 millones de crédito bancario a largo plazo, la mayor parte con con Santander. El fallecido Villar Mir hablaba de Canalejas como un proyecto transformador de la ciudad.
Con los activos ya en marcha, OHLA y Mohari chocaron en los planes de inversión. Y tampoco se pusieron de acuerdo sobre cuál de las partes debía acometerlos, lo que derivó en un arbitraje en la Corte Internacional de París en enero de 2024. La cantidad en disputa fue de 10 millones de euros, mientras no terminaba de consolidarse el desarrollo del área de restauración. OHLA llegó a sostener que Mohari había buscado un enriquecimiento injusto que perjudicaba la marcha del proyecto.
El choque entre accionistas también llegó a los tribunales en España, donde la constructora denunció al socio inversor (en el juzgado número 15 de los Mercantil de Madrid) por una supuesta posición de abuso. OHLA pidió entonces la nulidad de la sociedad holding Proyecto Canalejas Madrid, distinta a la operadora del desarrollo comercial y hotelero, denominada Centro Canalejas SL, por la imposición de cláusulas abusivas de Mohari para su entrada en el proyecto. Este último inversor se quedó con la ventura, pero no con el riesgo, que fue íntegramente al grupo constructor. Entre las cláusulas que OHLA denunció figuraban la de rentabilidad garantizada y la garantía de ingresos mínimos.