Los fondos Apollo y Ares, accionistas del Atlético de Madrid, negocian financiar la NBA europea
Sixth Street, que ha financiado a Real Madrid y Barcelona, también está entre los interesados


La intención de la NBA de desembarcar en Europa en 2027, ya sea de la mano de la Euroliga o sin ella, empieza a levantar interés entre los grandes fondos de inversión, cuyo capital es imprescindible para que la liga estadounidense de baloncesto se decida a dar el salto definitivo al otro lado del charco.
Tres de los fondos internacionales más vinculados al deporte ya mantienen conversaciones con la NBA para impulsar la nueva competición. Entre ellos están Apollo Global y Ares Management, según informa la agencia Bloomberg. Ambos son accionistas ambos del Atlético de Madrid, el primero ya mayoritario desde principios de marzo con un 57% de las acciones, y el segundo con una participación minoritaria. Junto a ellos también está Sixth Street, que tiene una relación estrecha con el fútbol español: este fondo llegó a sendos acuerdos con el Real Madrid y con el FC Barcelona para la explotación de los eventos del estadio Santiago Bernabéu, en el primer caso, y para la compra de un 25% de los derechos audiovisuales de la liga, en el segundo.
La citada agencia explica que las conversaciones se encuentran en una fase inicial. La NBA está a la búsqueda de inversores para su proyecto europeo, en una doble vía. En un lado, para que ayuden a a financiar la puesta en marcha de la competición, lo que incluiría un porcentaje del accionariado de la filial que desarrollaría la misma; y por otro, para la creación de nuevas franquicias en grandes ciudades del continente que, en estos momentos, no tienen un gran equipo de baloncesto.
La NBA, y su comisionado Adam Silver a la cabeza, han identificado 12 grandes ciudades del continente con atractivo para participar en la competición. Son Londres, París, Roma, Milán, Barcelona, Madrid, Atenas, Estambul, Berlín, Múnich, Lyon o Manchester. Algunas de ellas, como las españolas, la griega o la turca, ya cuentan con grandes equipos de baloncesto, que son accionistas en estos momentos de la Euroliga: Real Madrid, FC Barcelona, Panathinaikos y Olympiakos en Grecia, y Anadolou Efes en Turquía. Pero otras, como Londres o Manchester, ni siquiera tienen gran tradición baloncestística, pero su tamaño las hace interesantes para la atracción de inversores.
Según informó The Athletic a principios de abril, la NBA busca captar al menos 500 millones de dólares por cada nueva franquicia que entre a su torneo europeo. “Hemos recibido un gran interés por parte de diversos equipos e inversores potenciales para obtener plazas de franquicia permanentes en una nueva liga europea”, declaró el subcomisionado de la NBA, Mark Tatum, al citado medio.
Según Bloomberg, al menos 120 inversores, incluidos clubes ya existentes de fútbol y baloncesto, han mostrado interés en tener una plaza en la NBA europea.
Sin embargo, su creación para 2027, como era la intención de Adam Silver, es una incógnita. El principal escollo es cómo encajar este proyecto con la Euroliga, el torneo más importante del baloncesto europeo y que fue creado a principios de siglo al margen de la FIBA, el organismo rector del deporte de la canasta.
Según ha trascendido en las últimas semanas, las partes han acercado posturas tras meses de ruptura total. En ese sentido, ha sido clave el nombramiento de Chus Bueno como consejero delegado de la Euroliga. Este ejecutivo barcelonés trabajó durante 12 años en la NBA como vicepresidente en Europa, África y Oriente Medio. “Chus Bueno fue colega mío en la NBA durante muchos años”, dijo Adam Silver el pasado mes de marzo. Por primera vez en mucho tiempo, este reconoció que el escenario ideal sería el de una unión con la Euroliga.