Juan Roig invierte 150 millones de euros en bonos bancarios hasta 2027 a través del holding dueño de Mercadona
El empresario recibió un dividendo de 32,15 millones de su conglomerado empresarial, Inmo Alameda

Juan Roig, presidente y dueño de Mercadona, diversifica su estrategia de inversión hacia la renta fija. El empresario, que está entre las cinco principales fortunas del país, realizó una fuerte apuesta por este tipo de activos financieros durante el año pasado, generalmente con un perfil más conservador que la renta variable.
En concreto, Roig invirtió solo en 2025 un total de 150 millones de euros en activos de renta fija con vencimiento a dos años, es decir, en 2027, según consta en las cuentas consolidadas de dicho ejercicio de su holding empresarial, Inmo Alameda, consultadas por este periódico. Se trata de una inversión relevante, ya que en los años anteriores no constaba inversión alguna en este tipo de instrumentos financieros. Según se detalla desde el entorno del empresario, estos activos correspondieron a bonos de deuda emitidos por bancos.
La memoria financiera de Inmo Alameda no detalla la identidad de esas entidades financieras. En España, los grandes bancos son activos en la colocación de instrumentos de deuda como fórmula para cumplir con los requerimientos de volumen de capital. Santander, CaixaBank y BBVA, por ser los de mayores dimensiones, son también los que mayores cantidades de deuda colocan cada año. Los vencimientos de este tipo de instrumentos son, normalmente, a medio y largo plazo. Los invertidos por Roig tienen un plazo de dos años, relativamente breve en comparación con los perfiles más habituales en estos tipos de colocaciones.
Por otra parte, la apuesta de Roig por la renta fija se produjo en un 2025 en el que los tipos de interés experimentaron, en la primera mitad de año, un proceso de desescalada por parte del Banco Central Europeo (BCE), hasta alcanzar el 2% en el que se ha mantenido invariable desde entonces hasta hoy.
Hasta ahora, era habitual que el conglomerado empresarial de Juan Roig invirtiese en distintos instrumentos financieros. A cierre de 2025, por ejemplo, constaban cerca de 67 millones de euros registrados como inversiones en participaciones minoritarias en empresas cotizadas. Además, tenía otros 23,4 millones de euros en participaciones minoritarias en no cotizadas, y tenía también compromisos para la adquisición “de participaciones minoritarias en patrimonio” por 9 millones de euros, de los que había desembolsado 3,26 millones a cierre de 2025.
Por otro lado, Inmo Alameda también contaba con fianzas y depósitos a largo plazo por 24 millones; había concedido créditos por 22 millones a otras sociedades del grupo; y también había concedido préstamos convertibles a proyectos de emprendedores con importes pendientes de cobro por casi 2,7 millones, como consta en la memoria financiera del holding de Juan Roig.
El empresario percibió una retribución total de 12 millones de euros, 11 como administrador único de Inmo Alameda, y un millón por su función en Mercadona. Es la misma retribución que percibió el año 2024. Además, el holding le entregó un dividendo de 32,15 millones de euros, un 15% superior al del año anterior. Este es independiente del que Mercadona reparte con cargo a sus beneficios anuales, y que este año asciende a 346 millones de euros a distribuir entre los distintos accionistas de la compañía. En ese caso, Roig lo cobra a través de la sociedad Finop SL, dependiente de Inmo Alameda, y destina una parte de los mismos a iniciativas deportivas y culturales del denominado proyecto Legado.
Más ingresos, menos beneficio
Las cuentas anuales consolidadas de Inmo Alameda muestran una cifra de negocios de 38.195,3 millones de euros, un 7,2% más con respecto al ejercicio anterior. La misma corresponde, casi en su totalidad, al negocio de Mercadona tanto en España como en Portugal. De esa cantidad, 36.371 millones correspondieron al mercado nacional, y 1.824,2 al portugués. La compañía de supermercados finalizó el pasado año con un total de 1.672 tiendas, dos menos que en el precedente, con una plantilla total compuesta por 115.000 personas.
El beneficio anual del holding fue de 1.277,4 millones de euros, un 4% inferior al del año anterior, después de elevar los costes vinculados a amortizaciones y deterioros, y de reducir en unos 15 millones de euros los ingresos financieros percibidos. Además de Mercadona, de la que Inmo Alameda controla indirectamente el 50,66% de las acciones, las sociedades dependientes de este holding son Forns Valencians, Finop, Ciudadela Nort, Arena Food & Beverage, Irmadona Supermercados, la filial lusa de Mercadona; Angels Capital y Lanzadera Emprendedores, las dos empresas de Roig para la inversión y apoyo a start-ups; y Licampa 1617, bajo la que ha desarrollado la construcción del pabellón Roig Arena de Valencia, abierto en septiembre del año pasado, con una inversión total de 400 millones de euros.
Deteriora más de 400 millones de euros de sus aportaciones al Roig Arena

Las cuentas consolidadas de Inmo Alameda del ejercicio 2025 muestran un gasto total, en el apartado de deterioros y amortizaciones, de casi 1.100 millones de euros, casi un 50% más con respecto al año anterior. El motivo de ese aumento está en un deterioro que Roig ha aplicado, por valor de unos 430 millones de euros, sobre las aportaciones de capital que entregó a sus filiales Finop y Licampa 1617 para la construcción del Roig Arena. Un deterioro que desde el entorno del empresario se justifica para liberar a estas sociedades de cualquier coste financiero ligado a dichas inyecciones de capital, y que también implica que Roig renuncia a cualquier devolución de los fondos que ha aportado para la construcción del recinto. En septiembre pasado, el presidente de Mercadona ya hizo un movimiento parecido, una reducción de capital de 90 millones de euros en Licampa. La decisión de Roig, se explica desde su entorno, "siempre ha sido que este recinto multiusos formase parte del patrimonio de la sociedad valenciana". Dichos deterioros provocan que tanto Finop como Licampa hayan errado el ejercicio con pérdidas de 267 millones y 429 millones, respectivamente.
El Roig Arena fue inaugurado en septiembre de 2025, y en sus primeros meses de actividad, alcanzó una facturación de 11 millones de euros. Desde su apertura y hasta el cierre del año, el recinto acogió 100 eventos, cifra que se ha elevado a 200 hasta la fecha entre conciertos, actos corporativos y partidos del Valencia Basket. El coste total del proyecto ascendió a 400 millones: 365 del pabellón, 20 del parking público construido en sus proximidades, ocho por la construcción del Colegio Les Arts, y siete millones por la urbanización y ajardinamiento del entorno.