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Holaluz presentará un preconcurso de acreedores si no logra la financiación “prevista”

La energética catalana sufrió unas pérdidas de 26,2 millones en 2023 y ultima un crédito de 10 millones con el Institut Català de Finances

Carlota Pi, presidenta de Holaluz.
Carlota Pi, presidenta de Holaluz.Pablo Monge Fernandez
Carmen Monforte

El consejo de administración de Holaluz ha acordado “la presentación de un preconcurso de acreedores en el caso (y “solo en tal caso”, -subraya la compañía) de que no se materialice la financiación” de la que está pendiente, según el informe de cuentas anuales consolidadas presentado por la compañía esta madrugada al BME Growth, mercado en el que cotiza. “Dadas las dudas sobre el futuro de la compañía”, el consejo ha tomado esta decisión, solo “como vía alternativa”, si no lograra dicha financiación y ante el derrumbe de los resultados de la compañía, que perdió 26,2 millones de euros en 2023 frente a los 5,1 millones de 2022.

Según las previsiones de la compañía, en los próximos 12 meses esta espera “varios préstamos de distintas instituciones y una potencial ampliación de capital con inversores privados, por un importe de 20 millones de euros, así como la confirmación de otras alternativas de financiación, que a la fecha están en fase de negociación”. De esta cantidad, unos 10 millones de euros se estarían negociando con el Institut Català de Finances (ICF), una entidad pública catalana.

La situación ha hecho aflorar las disidencias en el consejo de administración, en el que los socios fundadores (Carlota Pi, actual presidenta ejecutiva, Ferran Nogué y Oriol Vila, con un 44,7% del capital) han firmado las cuentas anuales con el desacuerdo de los dos accionistas financieros: el fondo de capital riesgo Axon, que se incorporó en 2016, y el fondo de pensiones Geroa, que lo hizo en 2019, y tienen el 14,6% y el 6,68% del capital, respectivamente. Solo aquellos tres y los consejera independientes Elena Gómez y Eduard Soler firman el informe de gestión y los resultados de la compañía frente a los representantes de los dos fondos que firman “en desacuerdo”.

Todas las magnitudes de la comercializadora catalana descendieron de manera relevante en 2023: las ventas consolidadas cayeron un 33%, hasta 614,6 millones de euros; el ebitda normalizado fue de 4,3 millones frente a los 14,3 millones del año precedente, mientras el margen comercial cayó otro 25%, hasta 62,8 millones. Según explica en el informe, esta evolución se debe al descenso de los precios de la electricidad en el mercado mayorista tras la crisis energética.

En una nota de prensa publicada esta tarde, Holaluz hace referencia a las adversas condiciones del mercado: el sector solar residencial en España cayó el año pasado hasta el 54% debido a los altos tipos de interés (del 0% en el primer semestre del 2022 al 3,5-4% en 2023) y los precios eléctricos descendieron hasta el 50% (de 200 euros/MWh en 2022 a 99 euros/MWh el año pasado). Asimismo, hace referencia al fin de las subvenciones Next Generation. Sin embargo, Holaluz destaca que en el primer trimestre de este año ha sido capaz de revertir la situación con un ebitda normalizado de 22,5 millones en los últimos 12 meses “gracias a una reducción de los costes operativos del 23%”. La compañía presentó un ERE el año pasado que afectó a 200 trabajadores.

Más deuda

La deuda neta de la comercializadora catalana se situó en 65,4 millones de euros a 31 de diciembre de 2023, frente a los 62,3 millones del año previo, lo que atribuye a la inversión requerida para la financiación del negocio solar. Los gastos financieros pasaron de 2,1 millones en 2022 a 4,2 millones en 2023, por el programa de pagarés verdes MARF y la subida del Euríbor.

La empresa, que cotiza desde 2019 y apostó fuerte por el negocio del autoconsumo (con su programa denominado la revolución de los tejados) ha visto descender fuertemente los ingresos de sus distintos negocios: el de comercialización de electricidad, de gas, la representación en el mercado y las instalaciones. La comercialización de electricidad de Holaluz fue un 41% inferior en 2023 respecto a un año antes, hasta los 258 millones. El descenso en las instalaciones solares fue del 18%.

Pese al fondo de maniobra negativo de 44,3 millones de euros, “la compañía tiene pólizas de crédito y líneas de financiación no dispuestas por 6 millones de euros al cierre del 2023, con vencimiento en 2025, a lo que habría que añadir la materialización de la parte a corto plazo de los contratos de PPAs (compra de electricidad a precio fijo no registrada en el balance según la normativa vigente), cuya valoración al cierre asciende a 5,2 millones de euros”, señala en el informe.

Holaluz irrumpió en el mercado en 2011 tras adjudicarse la primera subasta de compra colectiva de electricidad organizada por la OCU. La compañía se convirtió en un referente en la comercialización “responsable” de electricidad procedente de fuentes renovables. Entre sus logros, figuró en 1019 el lanzamiento de la Tarifa Justa, la única tarifa plana ilimitada dirigida a clientes comprometidos con el medio ambiente. Un año antes Holaluz (que fue la primera compañía en montar una instalación de autoconsumo colectivo, en Rubí) llegó a un acuerdo con Tesla para montar las baterías inteligentes Powerwall 2, lo que la convirtió en el primer instalador certificado para España.

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Sobre la firma

Carmen Monforte
Es redactora de Energía de Cinco Días, donde ocupó también los cargos de jefa de Especiales y Empresas. Previamente, trabajó como redactora de temas económicos en la delegación de El Periódico de Cataluña en Madrid, el Grupo Nuevo Lunes y la revista Mercado.
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