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Indra advierte a Bain que “solo hacen inversiones industriales no financieras”

La junta de accionista ratifica el nombramiento del nuevo consejero delegado y tres consejeros y anuncia cambios en el organigrama de la compañía

El presidente de Indra, Marc Murtra (i), y el consejero delegado de la compañía, José Vicente de los Mozos, posan a su llegada a la celebración de la junta general de accionistas.
El presidente de Indra, Marc Murtra (i), y el consejero delegado de la compañía, José Vicente de los Mozos, posan a su llegada a la celebración de la junta general de accionistas.FERNANDO ALVARADO (EFE)

El presidente de Indra, Marc Murtra, ha lanzado hoy un claro mensaje a Bain Capital, accionista mayoritario de ITP Aero, con el que negocia la toma de una participación importante del fabricante vasco de motores de avión. En la junta de accionistas celebrada este viernes, el directivo ha asegurado a pregunta de los periodistas sobre dicha negociación, que Indra es un operador industrial, con vocación industrial y empresarial. “No tenemos intención ni vocación de hacer inversiones financieras”, ha subrayado Murtra, dejando entrever que Indra no está dispuesta a rebajar su participación a un paquete accionarial que la sitúe en una posición irrelevante en IT Aero.

Indra aspiraba a hacerse con un 21% del fabricante vasco, según fuentes del sector, pero la negociación se ha complicado ante la discrepancia en la valoración de ITP. Según Bain, el valor de esta compañía se ha disparado desde los 1.625 millones acordados con Rools-Royce hace dos años hasta los 2.200 millones. Un precio que Indra no está dispuesta a asumir. Bain, por su parte, habría ofrecido rebajar el paquete de ITP Aero que vendería a la tecnológica española, hasta un 10%, para cerrar un acuerdo, cuyo plazo para sellarse expiraba hoy. Ahora, ambas compañías asumen que deberán ampliar los plazos si quieren alcanzar un acuerdo que satisfaga a las dos partes.

El fondo Bain busca maximizar el retorno para sus inversores e Indra, como ha reconocido Murtra, persigue ser “el gran operador de defensa español y, por tanto, “el campeón nacional” de esta industria. En este contexto, José Vicente de los Mozos, que ha sido ratificado en la junta como consejero delegado de Indra, ha señalado que el sector español de defensa debe reordenarse, tal y como lo hizo el sector de la automoción hace 20 años. “Necesitamos crecer para competir en Europa con empresas como Thales y Leonardo, que disponen de una mayor escala. Lo importante es controlar la cadena de valor, porque así controlaremos los costes, la calidad y los productos que hacemos”, ha subrayado el ex máximo responsable de Renault España.

El directivo avanzó que Indra elaborará en los próximos meses su nuevo plan estratégico 2024-2026, con proyección a 2030. Destacó que la gestión anterior estuvo centrada en la reducción de deuda y la prudencia inversora, lo que ha tenido impacto en el crecimiento de la compañía. “Fue algo totalmente necesario, pero en estos momentos se nos abre una nueva etapa. Indra debe convertirse en la multinacional española de referencia en defensa y tecnología”. Por ello, abogó por acometer adquisiciones y suscribir acuerdos tecnológicos con otras empresas para dar un paso al frente en el contexto internacional y elevar su presencia en mercados relevantes, como EE UU.

De los Mozos se ha marcado cuatro prioridades, lo que llamó las cuatro tes: tracción, transformación, talento y tecnología, “pues Indra tiene las capacidades para traccionar el ecosistema de defensa y tecnológico nacional como prime, desde una perspectiva de proyecto país y con una aproximación colaborativa con toda la cadena de valor”.

Un comité de dirección nuevo

Con ese objetivo, el directivo avanzó las que serán sus primeras acciones. Junto al plan estratégico, impulsará cambios de calado en el organigrama. Así, lanzará un comité de dirección estructurado en torno a los negocios, con responsabilidad end-to-end sobre la cuenta de resultados, donde Minsait preservará su autonomía en la gestión, y unas áreas de apoyo con foco en el medio-largo plazo de la compañía. Indra lo anunciará la próxima semana, pero según avanzan fuentes conocedoras a CincoDías, el grupo español planea poner al frente de cuatro áreas estratégicas, Ciberseguridad, Defensa, Minsait y Tráfico y Transporte a Manuel Escalante, Borja Ochoa, Luis Abril, Raúl Ripio, respectivamente.

De los Mozos también iniciará el proyecto Indra 4.0 para reposicionar a la empresa como la compañía digital de referencia en todos los procesos operativos y de negocio, y firmará los primeros acuerdos con compañías del sector que contribuyan a definir el panorama actual en torno a ese proyecto país.

Pese a que el directivo ha destacado “los activos y situación financiera únicos de Indra, que le permiten afrontar acciones de crecimiento inorgánico”, ha indicado que la compañía debe “simplificar y racionalizar” su porfolio de productos, apostando por tecnologías disruptivas y con vocación dual (civil y militar), y debe ser capaz de captar y retener el mejor talento ante una competencia feroz.

Preguntado por la posible escisión de Minsait, Murtra ha dicho que no hay novedades que anunciar. “Tenemos un trabajo estratégico que hacer y siempre tomaremos las decisiones mejores para nuestros Stakeholders y sobre todo para nuestros accionistas”, ha remarcado.

En su discurso, el presidente de Indra ha destacado que “2022 ha sido un año muy relevante” para la compañía, que logró “máximos históricos” en cartera de proyectos, ingresos y beneficio bruto de explotación (ebitda). El ejecutivo ha añadido que Indra afronta “una nueva era, con un nuevo liderazgo, nuevos accionistas y nuevos consejeros que reflejan de forma más ajustada la visión de futuro de la compañía” y le permiten estar “más enfocada en negocios estratégicos, de futuro y en las nuevas oportunidades tecnológicas que el momento actual nos ofrece”.

Los accionistas respaldaron también los resultados de la compañía en 2022, cuando obtuvo un beneficio de 172 millones, lo que supuso un 19,9% más que el año anterior, y el pago de un dividendo de 0,25 euros por acción, un 67%.

Nuevos consejeros

Más allá del nombramiento de De los Mozos, la junta también ha aprobado la ampliación del número de consejeros, que pasa de los 14 actuales hasta los 16, y la entrada de Amber Capital en el consejo de Indra. La junta ha respaldado el nombramiento de Pablo Jiménez de Parga como consejero dominical, después de que el fondo de inversión, fundado por el máximo accionista de Prisa (editora de CincoDías), Joseph Oughourlian, duplicara su participación en Indra hasta superar el 7% necesario para tener derecho a un asiento en el máximo órgano de decisión.

La entrada en el consejo de María Ángeles Santamaría Martín y Elena García Armada como consejeras independientes ha sido igualmente aprobado. La ampliación y los nombramientos de los tres consejeros permitirán a la compañía mantener el 50% de independientes en el consejo y alcanzar el 37,5% de presencia femenina, cumpliendo así “con las mejores prácticas de gobierno corporativo”, según han defendido sus directivos.

La junta ha respaldado también dos modificaciones de la política de remuneraciones de la compañía. Por un lado, la que se refiere a los consejeros para los periodos 2018-2020 y 2021-2023, que planteaba que el 30% de la retribución variable en acciones cobrada por altos ejecutivos se devengara pero no se abonara hasta el tercer año, y, por otro, la que alude a los ejercicios 2024, 2025 y 2026.

Los accionistas han respaldado que se elimine ese diferimiento, que afecta entre otros altos directivos al ex presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell, y a los ex consejeros delegados Ignacio Mataix y Cristina Ruiz, ha encontrado cierta resistencia. Según los datos ofrecidos por el proxy Glass Lewis, que se ha opuesto al adelanto del bonus en acciones a la cúpula de Indra por considerar que “socava la integridad de los planes aprobados”, Abril-Martorell tiene aún 20.666 títulos sin recibir; Mataix y Ruiz, 56.200 y 35.600, respectivamente, y el actual director financiero y responsable de Minsait, Luis Abril, 43.800.

El asesor de voto internacional revelaba hace unos días en un informe, recogido por La Información, que Indra ha fijado los precios medios a los que se asignan esas acciones en 7,35 euros para el año 2020, 9,3 euros para 2021, y 11,3 euros para 2022. Es decir, que entre todos ellos sumarían unos 1,5 millones de euros. Pero hay que tener en cuenta que Indra cotiza cerca de su máximo en cinco años (se ha revalorizado un 13,68% en ese plazo), lo que, para algunos accionistas, ponía en cuestión la decisión de acelerar el pago de las acciones diferidas.

Indra ya explicó que la modificación en la nueva política de remuneraciones busca adaptar este concepto retributivo -el pago de los bonus en acciones- “a la práctica de mercado en empresas comparables” y dijo que los análisis que han llevado a cabo con asesoramiento externo demuestran que “no es una práctica competitiva y es propia de entidades pertenecientes a sectores regulados a los que no pertenece la tecnológica española”.

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Sobre la firma

Marimar Jiménez
Redactora senior en la sección de Empresas de CINCODIAS. Sigue la actualidad del sector de tecnologías de la información y del ecosistema emprendedor español. Antes de incorporse al diario en 2000 trabajó en Actualidad Económica y los suplementos Futuro y Negocio en EL PAIS. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

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