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Países Bajos y Japón callan sobre China y los chips

A EE UU aún le queda camino por recorrer para convencer a sus aliados de que sacrifiquen sus ingresos por exportación

Ilustración del recorrido de la luz óptica en una máquina litográfica para semiconductores de ASML.
Ilustración del recorrido de la luz óptica en una máquina litográfica para semiconductores de ASML.ASML (via REUTERS)

A primera vista, el acuerdo alcanzado el viernes por Washington con Países Bajos y Japón para suprimir algunas exportaciones de chips a China parece una victoria diplomática. Pero la falta de detalles sugiere que a Estados Unidos aún le queda camino por recorrer para convencer a sus aliados de que sacrifiquen sus ingresos por exportación en aras de frenar la industria china de semiconductores.

Tras presentar en octubre nuevas y radicales restricciones contra la República Popular, las autoridades estadounidenses han presionado a los Gobiernos amigos para que sigan su ejemplo. Empresas como el gigante holandés ASML y Tokyo Electron disfrutan de casi-monopolios en equipos de fabricación de chips, concretamente máquinas litográficas y recubrimientos de obleas de silicio. Impedirles vender a empresas chinas supondría un duro golpe para el progreso tecnológico de Pekín.

Es un dilema para las autoridades de Países Bajos y Japón. ASML y To­kyo Electron generan, respectivamente, el 15% y el 26% de sus ventas anuales en China, y la República Popular es el principal socio comercial de Japón. Eso puede explicar por qué ambos Gobiernos se han negado a especificar exactamente cuáles son las nuevas restricciones. El primer ministro neerlandés, Mark Rutte, ha llegado a decir que no se revelarán los detalles.

Esto es difícil de valorar para el mercado. Las acciones de proveedores japoneses como Tokyo Electron, Nikon –rival de ASML– y Canon abrieron planas el lunes. Es posible que los inversores sigan rascándose la cabeza durante algún tiempo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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