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Las OPV europeas siguen de vacaciones

Esperar parece la mejor opción en general, dadas las malas previsiones de beneficios para este año

'Trader' en la Bolsa de Fráncfort.
'Trader' en la Bolsa de Fráncfort.TIMM REICHERT (REUTERS)

Los helados mercados europeos se descongelan despacio. Tras un parón en el que la recaudación mundial de salidas a Bolsa, medida por Dealogic, cayó a su mínimo desde 2003, unos cuantos valientes están planeando nuevas OPV.

Con una recesión más leve de lo esperado y el Euro Stoxx 600 subiendo un 7% este año, la alemana United Internet desafía los riesgos de una nueva emisión de tecnología al seguir adelante con la cotización de su división de la nube Ionos. La operación, que permitiría al minoritario Warburg Pincus hacer caja, podría valorar el grupo en 5.000 millones. La italiana de juegos de azar Lottomatica, controlada por Apollo, y EuroGroup Laminations (metal), respaldada por Tikehau, han contratado bancos para explorar una salida en el primer semestre.

Los grandes candidatos están menos interesados. La última vez que Wintershall Dea, la división de petróleo y gas de BASF, se planteó salir a Bolsa, antes de la pandemia, la valoración prevista era de 20.000 millones. Ahora podría requerir un descuento notable para atraer a los inversores reacios al riesgo: su par Ithaca Energy, que salió en noviembre, cotiza un 34% por debajo del precio de su OPV. La relativa escasez de operaciones de capital riesgo implica a su vez que la salida de CVC, que superará los 20.000 millones, esté congelada.

Esperar parece la mejor opción en general. Cualquier empresa con unas previsiones poco halagüeñas o que cotice a un múltiplo débil encontrará más seguro aguardar hasta el segundo semestre, cuando se las valorará según sus previsiones para 2024, que deberían de ser mejores.

Son malas noticias para los banqueros; pueden ir a Oriente Próximo, en auge, o confiar en que el capital privado se canse de esperar en el limbo. La suiza Galderma –fabricante de Dysport, rival del Botox– está en ello: su dueño, EQT, tuvo que desechar una emisión por 20.000 millones tras la invasión de Ucrania.

La buena noticia para los banqueros es que sus jefes ya emprendieron una eliminación selectiva en 2022 después de que los ingresos de las OPV cayeran un 82% en Europa. Los que queden tendrán algunas emisiones de derechos para ocupar su tiempo. Pero como es poco probable que las OPV se pongan en marcha hasta septiembre, bien podrían subirse ya a la tumbona.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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