Financiación

Los emisores aceleran la venta de deuda y colocan 550.000 millones, récord de inicio de año

Las emisiones financieras, las grandes protagonistas

Bonos globales pulsa en la foto

Los emisores aprovechan la caída de las rentabilidades que imperan en el mercado para acelerar sus objetivos de financiación. Con los bancos centrales decididos a seguir subiendo los tipos, es de esperar que el coste de financiación se siga encareciendo. Esto hace que la ventana de comienzos de año adquiera un protagonismo especial. Después de varias semanas de intensa actividad, el volumen de emisiones globales alcanza los 586.000 millones de dólares (unos 541.992 millones de euros), récord de un arranque de año, según datos de Bloomberg.

Además de las caídas de las rentabilidades y las ingentes necesidades de los emisores por captar recursos, la actividad se ha visto reforzada por el apetito de los inversores. Después de las pérdidas históricas de la renta fija en 2022, con los rendimientos en los niveles más altos desde 2008, en este inicio de año el mercado de bonos acumula unas ganancias superiores al 4%, el mejor desempeño desde 1999. Con este panorama como telón de fondo las operaciones registran una elevada suscripción. La práctica desaparición de las rentabilidades negativas lleva a los inversores a recuperar la confianza en la renta fija como alternativa de inversión.

Aunque la salida al mercado ha sido generalizada entre los emisores públicos y privados, en este arranque de año el sector financiero lidera el ranking con operaciones por valor de 250.000 millones de dólares (231.534 millones de euros). Según datos de UniCredit, las emisiones en euros de los bancos europeos rondan los 74.000 millones, uno de los meses más altos. De este importe, 12.350 millones corresponden a los bancos españoles.

Las entidades están aprovechando el buen momento que vive el mercado para exprimir al máximo la ventana de inicio de año. “Tras lo que pasó en 2022, los emisores, sobre todo los que tienen necesidades importantes, no quieren desperdiciar la oportunidad”, señalan desde UniCredit. En las últimas semanas, las entidades han inundado el mercado para emitir deuda de diferentes formatos y seguir avanzando en la construcción de los colchones para absorber pérdidas y refinanciar los formatos que perdían los criterios de elegibilidad del BCE. En este marco se engloban la deuda sénior, así como los bonos contingentes convertibles (cocos en la jerga). Junto a ellos, en este 2023 han resurgido las cédulas, un producto que ofrece liquidez y que en los últimos años habían caído en desuso ante la subasta del BCE (TLTRO).

En lo que respecta a las duraciones, el aumento de las rentabilidades se ha traducido en un incremento de las emisiones a medio plazo. Los bonos con vencimiento a tres años o menos han repuntado hasta los 138.500 millones de dólares (127.968 millones de euros). Por contra, los plazos más largos han caído. La deuda a 10 años, o más, se sitúa por debajo de los 100.000 millones de dólares, cifra que contrasta con los más de 150.000 millones de comienzos de 2021, cuando los tipos estaban en cero y los bancos centrales compraban ingentes cantidades de deuda.

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