Los márgenes empresariales explican el 90% de la inflación, según Oxfam Intermón

Oxfam denuncia las maniobras de los grandes oligopolios para fijar precios

Calcula que 10 de cada 100 euros en ingresos pasan a ser beneficios

Deflactor PIB pulsa en la foto

Los beneficios de las empresas son los principales responsables de la escalada de la inflación en España, que cerró el año 2022 con un avance anual medio del 8,4% según los datos confirmados el pasado viernes por el INE. En concreto, los márgenes empresariales, especialmente los de las grandes compañías, explicaron el 90% de la variación del Índice de Precios al Consumo (IPC), mientras que los salarios contribuyeron a la evolución únicamente en un 7%.

Los datos han sido recopilados por Oxfam Intermón, que ha publicado este lunes su tradicional informe sobre desigualdad con motivo del inicio del Foro de Davos. En el documento, la ONG sostiene que “los márgenes empresariales han crecido con mucha más intensidad que los salarios”. Y añade que los temidos efectos de segunda ronda, “que amenazan con alargar la crisis de precios, provienen principalmente del comportamiento de las empresas”. En especial, de las más grandes y las que más poder de mercado tienen.

Oxfam reconoce que mientras que las multinacionales y aquellos grupos orientados a la exportación parecen ser los grandes beneficiados, las pequeñas y medianas empresas dedicadas al mercado interno son las más perjudicadas. La razón es que “la capacidad de las empresas para trasladar estos aumentos de costes e incluso subir sus beneficios tiene mucho que ver con el creciente poder de mercado con el que cuentan”.

Así, prosigue la ONG, el alza de la inflación poco tiene que ver con la subida de los salarios, sino con la falta de competencia en ciertos sectores y con la expansión de la demanda tras la pandemia, dos factores que permiten a los oligopolios inflar los precios.

Para argumentar esta postura, Oxfam resalta que las ganancias trimestrales conjuntas de las 35 empresas del Ibex han experimentado fuertes crecimientos, con un nivel de beneficios antes de impuestos durante el tercer trimestre de 2022 un 30% superior al del mismo periodo de 2021.

Este mayor dinamismo de los beneficios sale a la luz al analizar la evolución de los márgenes empresariales. Los últimos datos de la Agencia Tributaria, a partir de la encuesta sobre ventas y costes, reflejan que los márgenes se sitúan en el 10,4% de las ventas. Es decir, 10,4 de cada 100 euros de estos ingresos se convierten en beneficios.

En el peor momento de la pandemia, recuerda Oxfam, “los márgenes empresariales se encontraban en torno al 7,5%.” Además, durante los años de mayor reducción de la desigualdad (entre 2013 y 2019), “los márgenes se encontraban entre el 7,5% y el 8,6% de las ventas”, añade.

Al otro lado se encuentran los salarios, con una tendencia de crecimiento muchísimo más moderada. Así, mientras que a finales de 2022 los márgenes de las empresas fueron un 60% superiores a los observados a finales de 2019, antes de la irrupción de la crisis sanitaria, los salarios apenas crecieron un 4%.

Teniendo en cuenta el impacto de la inflación sobre los sueldos, principal fuente de ingresos de los hogares, Oxfam estima una caída en términos reales de las remuneraciones de una magnitud similar a la experimentada durante los peores años de la crisis de 2008. Llegados a este punto, añade, los salarios se situarían un 4% por debajo del dato anotado al inicio de la crisis financiera.

Más riqueza y menos impuestos

El 1% más rico de toda la población mundial ha acaparado casi dos terceras partes de la nueva riqueza global generada entre diciembre de 2019 y 2021 (valorada en 42 billones de dólares), según el informe de Oxfam Intermón.

Parte de esta mordida se debe a los frutos del derrumbe de la fiscalidad progresiva. Según la ONG, los tipos impositivos de todos los impuestos que afectan a los más ricos –como los impuestos al patrimonio, a los ingresos por dividendos o a la renta empresarial– se han ido reduciendo desde principios de 1980. Mientras tanto, el porcentaje de riqueza que ha ido a parar a manos del 1% de la población ha aumentado drásticamente a costa, en paralelo, de gravar al conjunto de la población.

La organización no gubernamental, por ejemplo, resalta un estudio reciente de la Research School of International Taxation, en el que se han analizado 142 países. Los datos revelan que, por cada punto porcentual de reducciones fiscales a las grandes empresas, los gobiernos han incrementado los impuestos al consumo, fuertemente regresivos, en un 0,3%. Así, de cada 100 dólares de impuestos recaudados a nivel global, el 44% corresponde al IVA y otros impuestos sobre el consumo; el 19%, a la renta personal; y el 18%, a los salarios. Únicamente un 14% viene de la tributación empresarial y un 4%, de los gravámenes a la riqueza. El 1% restante corresponde a otros impuestos.

Oxfam pide al Gobierno español elevar los tipos aplicados sobre las rentas de capital hasta equipararlas al tratamiento fiscal del trabajo, así como ampliar el impuesto a los beneficios extraordinarios. También insiste en la necesidad de reforzar la lucha contra la evasión y elusión tributaria, actualizando su lista de paraísos fiscales e incluir los territorios de baja o nula tributación, así como los que tienen un comportamiento fiscal más agresivo.

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