Cómo influye la imagen del líder en la reputación del equipo

Con su victoria en el Mundial, Messi ha cambiado la percepción que se tenía de su carácter apaciguado

Otros líderes como Musk, en cambio, no logran la confianza de sus propios equipos

Los argentinos celebran a Messi sosteniendo el Balón de Oro del Mundial a través de una pantalla instalada en Buenos Aires.
Los argentinos celebran a Messi sosteniendo el Balón de Oro del Mundial a través de una pantalla instalada en Buenos Aires. Getty Images

Pecho frío. Hasta hace poco, así es como se referían a Leo Messi muchos argentinos, un apodo que se ganó al considerar que no sacaba la garra suficiente ante las adversidades. Desde este fin de semana, en cambio, el capitán de la selección argentina se ha convertido en un dios para millones de aficionados, después de llevar a su equipo hasta la victoria y alzarse campeones en el Mundial de Qatar. “La diferencia entre un loco y un genio es el resultado. Cuando Messi cae no es un buen líder, pero cuando tiene éxito todo el mundo lo alaba. Medimos mucho el resultado y, si es bueno, es que eres buen líder porque está justificado. Esa es la imagen que tenemos”, afirma el profesor de desarrollo de personas y gestión del cambio en Deusto Business School, Jon Segovia.

Uno de los que vio la reñida final desde el palco de Doha fue el nuevo CEO de Twitter, Elon Musk, quien parece estar en la situación contraria. “¿Debo dimitir como jefe de Twitter? Acataré el resultado de esta encuesta”, preguntó este lunes a través de su perfil en la red social que acaba de comprar. El 57,5% de los más de 17 millones y medio de votantes opinaron que sí. “Si ha preguntado y le han dicho que se vaya se tendría que ir porque si haces algo así tienes que ser muy coherente. Él se la ha jugado y es importante porque en la gran mayoría de empresas esto no sería posible. No lo haría casi nadie”, admite el experto en creatividad e innovación y profesor de EADA Business School, Franc Ponti.

Imagen de la encuesta donde los usuarios instan a Elon Musk a abandonar como CEO de Twitter.
Imagen de la encuesta donde los usuarios instan a Elon Musk a abandonar como CEO de Twitter.

Un líder genera confianza en sus equipos, la ciudadanía y la organización, pero también puede causar todo lo contrario. Para Norbert Monfort, profesor del departamento de Dirección de Personas y Organización de Esade, la imagen que este produce coincide con la que se tiene del resto. “Desde hace unos días, la imagen que se tiene de Argentina no es la de su presidente, Alberto Fernández. No es la inflación del país, no es el precio al que está el dólar… es Leo Messi”, asegura. Los recientes despidos masivos en Twitter, en cambio, han causado estragos en la percepción sobre la compañía. “El mensaje que estamos recibiendo es que cuando las cosas van bien no hay problema, pero cuando van mal se van muchas personas a la calle y de mala manera. Echar a miles personas y avisarles con un email no es innovación”, advierte el profesor del Máster en Dirección de Personas y Desarrollo Organizativo de ESIC, Carlos González.

Ponti describe el liderazgo del argentino como comedido pero influyente, algo con lo que coincide González. “No es una persona histriónica o ampulosa ni especialmente llamativa en sus expresiones. Sin embargo, luego con los hechos nos deslumbra a todos. No hace falta que diga lo bueno que es, lo demuestra con sus actos”, considera González. En el lado opuesto está Musk, a quien Segovia califica como disruptivo. “Es una persona que toma riesgos muy grandes y a ese tipo de perfiles unas cosas le funcionan y en otras no”, defiende. Aun así, Ponti opina que el magnate “tiene bastantes características de lo que hoy en día se llama un buen liderazgo”, como el afán de innovación, la tolerancia al error y el valor de estar abierto al feedback.

En cualquier caso, los expertos recomiendan el mismo desenlace para ambos multimillonarios: retirarse a tiempo. Aunque por distintos motivos y de diferentes maneras. “El momento de la transición forma parte del liderazgo. Messi tiene la oportunidad de seguir en la selección, pero sabiendo que no va a ser la estrella. A lo mejor, tiene que estar ahí transmitiendo confianza, haciendo de mentor para que el resto siga ganando protagonismo”, estima González. Por su parte, Segovia opina que depende del carácter de cada uno. “Hay que saber desvincular el talento porque la salida es muy dura y nos llega a todos. En el caso de los futbolistas es muy temprano, pero también hay grandes ejecutivos que aguantan hasta el final y su energía es muy inferior. Cuando en vez de aportar estás siendo un freno, tienes que saber echarte a un lado”, confirma.

En el caso de Musk está en juego su credibilidad, tal y como indica González. “Como no se vaya no le van a creer en ningún negocio. La confianza se basa en la coherencia y hacer lo que dices es la base. No le queda otra que irse o poca gente se va a fiar de él”. Precisamente, generar un espacio de confianza, tener una visión compartida y crear unas reglas del juego o una cultura que permitan tener nexos de unión en todo el equipo, son las tres características fundamentales para ejercer un buen liderazgo, según el profesor.

Además, cada vez es más importante. Monfort afirma que uno de los principales motivos por los que los empleados abandonan su trabajo son sus jefes. “Sigue siendo verdad si el jefe es malo, pero, hoy en día, incluso si el jefe es bueno la gente centenial o millenial puede querer volar y eso es una evidencia”, comenta. Lo mismo cree González: “Cada vez se valora más quién te va a liderar porque influye mucho en tu calidad de vida cotidiana. Tanto que, muchas personas que buscan trabajo o se plantean un cambio profesional, no preguntan por el sueldo. Su pregunta es: ¿quién va a ser mi jefe?”.

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