Disgregarse es la mejor cura para el dolor de la matriz de Quirónsalud

Una venta pequeña daría tiempo a Fresenius para intentar una terapia más agresiva

Hospital Quirón de Alcalá de Henares.
Hospital Quirón de Alcalá de Henares.

El nuevo CEO de Fresenius, Michael Sen, debería optar por una cirugía rápida y sencilla para mejorar la valoración. Empezar a vender partes podría ser una forma de recompensar a los inversores y de mantener a raya al activista Elliott.

Su extenso negocio lleva fallando desde el Covid. Hace equipos de diálisis y fármacos intravenosos, y gestiona y construye hospitales, y ha sufrido la reticencia de los pacientes a acudir a las clínicas, incluso para tratamientos cruciales. Y se paralizaron grandes proyectos de construcción. Las secuelas de la pandemia no pintan mejor: se prevé que la escasez de trabajadores y la inflación reduzcan el margen de ebitda en 2022 en 4 puntos, hasta el 16%, respecto a 2020. Fresenius recortó sus expectativas de beneficio neto para 2022 por segunda vez en octubre. Sen se ha embarcado en una revisión “de arriba a abajo”. El lunes, el jefe de la unidad de diálisis dimitió tras solo dos meses en el cargo.

Disgregar la firma, formada por unidades poco conectadas, parece una solución obvia. Se ha hundido un 27% este año, y el negocio, que incluye 26.000 millones de deuda neta, vale unos 41.000 millones. Es solo 6 veces su ebitda previsto para 2022, por debajo de las 8 veces de sus rivales. En Barclays consideran que tiene un descuento del 40% respecto a la suma de sus partes. Si la unidad Helios, que gestiona hospitales privados en España (Quirónsalud) y Alemania, y la división de fármacos intravenosos Kabi se valoraran a 11 veces (un punto medio entre las 8 de Fresenius y las 16 de Siemens Healthineers) su ebitda previsto para 2023, de 1.800 millones cada una, valdrían 20.000 millones cada una, incluida la deuda. Sumadas, igualarían el valor asignado ahora a todo el grupo.

Pero los pretendientes del capital riesgo pueden ser difíciles de encontrar, mientras las subidas de tipos encarecen la deuda. Tal vez sea mejor que Sen intente vender primero algunas de las partes más pequeñas. Vamed, que hace hospitales, podría valer 3.000 millones. Una venta indicaría a los inversores que el CEO se ha comprometido a simplificar el negocio. Así ganaría tiempo para intentar una terapia más agresiva.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías