La salida del CEO de Vodafone limita el margen para un cambio rápido

La búsqueda de su sustituto llevará meses, y que la acción apenas se moviera el lunes refleja el escepticismo del mercado

Logo de Vodafone.
Logo de Vodafone. REUTERS

Los demonios de la velocidad del consejo de Vodafone están saliendo del armario. Nick Read, el asediado consejero delegado del grupo británico de telecomunicaciones, dejará el cargo a finales de año. La empresa ha encargado a su sucesora interina, la directora financiera Margherita Della Valle, que “acelere” la estrategia del grupo. Para los accionistas, sin embargo, es más probable un limbo que un cambio rápido.

La salida de Read se produce después de un periodo de malos resultados. La recesión se cierne sobre muchos de los mercados en los que opera Vodafone. Alemania, que representa el 30% de las ventas, es un punto especialmente delicado, con una caída del ebitda del 7% en la primera mitad del año.

También es un momento delicado para un cambio: en el Reino Unido, Read esperaba fusionarse con su rival Three, una operación que podría suponer mayores beneficios y recortes de costes. Los dos grupos no han llegado a un acuerdo, y la aprobación del regulador británico está lejos de ser segura.

La salida de Read podría, en teoría, abrir la puerta a una actuación más audaz. Vodafone sigue siendo un extenso conglomerado de activos unidos únicamente por la necesidad de financiar juntos las grandes inversiones necesarias en los próximos años. Había comenzado a vender activos, como la mitad de la participación del grupo en su negocio de torres, que cotiza en Alemania. Pero se le han escapado las operaciones corporativas en Italia y España. Los 10 mercados más pequeños de Vodafone solo representan el 15% de la valoración total del grupo, según estiman los analistas de JP Morgan. Un nuevo CEO podría racionalizar la cartera de la teleco, que incluye un negocio africano que cotiza en Bolsa y operaciones en países desde Australia hasta Turquía. Eso reduciría la deuda y la complejidad.

Un cambio rápido es poco probable porque la búsqueda de un candidato externo llevará meses. Y si Della Valle acaba sustituyendo a Read, podría ser reacia a dar marcha atrás en la estrategia que ayudó a diseñar como directora financiera.

Quizá por eso, a pesar de las críticas a las que se enfrentó Read, las acciones de Vodafone apenas se movieron ayer. Las acciones han bajado un 39% desde que asumió el cargo en octubre de 2018. Otras telecos europeas también están teniendo problemas: las acciones de Telefónica han bajado un 50% en ese periodo.

El riesgo al que se enfrentan los accionistas del grupo británico de telecomunicaciones es que la aceleración puede significar avanzar más rápido en la dirección equivocada.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías