Amazon planea despedir a 10.000 trabajadores, el 1% de su plantilla total

El recorte afectaría al 3% de sus empleados corporativos. La compañía cerró septiembre con 1,54 millones de trabajadores

Logo de Amazon.
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Amazon planea despedir a unos 10.000 trabajadores, según avanza este lunes The New York Times. El ajuste podría producirse esta misma semana y se centrará en la división de dispositivos de la compañía, donde se incluye el asistente de voz Alexa, en su división minorista y en recursos humanos, según las fuentes consultadas por el citado periódico.

El gigante tecnológico había anunciado hace dos semanas que paralizaba las contrataciones para puestos corporativos debido a la incertidumbre económica. Beth Galetti, vicepresidenta de la sección de Experiencia de Personas y Tecnología de Amazon, indicó a través de su post que la compañía suspendía temporalmente la contratación de trabajadores, debido a "la incierta situación económica y al número de personas contratadas en los últimos años". Una medida, que según aclararon a CincoDías, afectaría a todo los países donde opera la empresa.

Aunque los despidos, si se materializan, supondrán un 3% de los empleados corporativos de Amazon y un 1% de la plantilla total, que a finales de septiembre sumaba 1,5 millones de empleados en todo el mundo (una gran parte son temporales), se trataría del mayor ajuste laboral en la historia de la compañía. El recorte coincidiría con una desaceleración en el crecimiento de las ventas minoristas de Amazon y con una mayor presión de los inversores sobre la big tech para que reduzca sus crecientes costes en logística. 

Los ajustes se producirían también en un momento delicado pues tendría lugar cuando están a punto de arrancar la celebración del Black Friday, y la campaña de Navidad, dos momentos críticos en las ventas minoristas de la compañía. Que el recorte coincida con esta época es una muestra más de la presión que se está ejerciendo sobre las compañías tecnológicas, que dispararon sus contrataciones e inversiones durante los años de pandemia, cuando el consumo de sus servicios se disparó con los confinamientos.

En el caso de Amazon, la compañía contrató entre finales de 2019 y finales de 2021 a más de 800.000 empleados, principalmente para atender sus centros logísticos. La pandemia trajo la era más rentable para la empresa fundada por Jeff Bezos, ya que los consumidores recurrieron en masa a las compras online y las empresas a sus servicios de computación en la nube. Pero a principios de este año, su crecimiento se redujo a la tasa más baja en dos décadas, mientras se enfrenta a altos costes por invertir en exceso y expandirse rápidamente mientras los cambios de hábitos de compra y la alta inflacieron hicieron mella en sus ventas.

Aunque la compañía experimentó un ligero repunte en el último trimestre, ha advertido a los inversores que el crecimiento podría debilitarse de nuevo. La empresa ha dicho a Wall Street que se ha apretado el cinturón en el pasado y que puede volver a hacerlo. Según Bloomberg, ejecutivos de Amazon se reunieron con inversores mientras sus acciones se hundían a su nivel más bajo desde los primeros días de la pandemia.

Amazon, actualmente el segundo mayor empleador privado en EE UU, se convertiría en la última empresa tecnológica en despedir a trabajadores. Meta (matriz de Facebook) ya anunció la semana pasada que despedía a 11.000 trabajadores, el 13% de su plantilla, y pocos días fue Twitter la que echó a la mitad de su plantilla, unas 3.700 personas. Y no son las únicas. Lyft, rival de Uber en EE UU, dijo hace unos días que recortará el 13% de sus empleados, y Stripe, la plataforma de procesamiento de pagos, dijo que eliminará el 14% de sus empleados, unos 1.100 puestos de trabajo. Igualmente, Microsoft despidió a 1.000 trabajadores. Nombres a los que se suman otras como Snap, Oracle, Spotify, Salesforce o Nvidia.

El CEO de Amazon, Andy Jassy, está liderando una revisión de los diferentes negocios de la compañía con el fin de reducir costes, según informó el pasado jueves el Wall Street Journal. Uno de ellos es precisamente su negocio de dispositivos, que suma unos 10.000 empleados y recibe una importante inversión. Según documentos internos de la compañía vistos por el citado periódico, esta unidad ha tenido pérdidas operativas anuales de más de 5.000 millones en los últimos años.

La tecnológica estaría analizando actualmente si debe seguir agregando nuevas capacidades a Alexa, su asistente de voz, disponible en múltiples dispositivos de Amazon. La cuestión es que agregar nuevas capacidades requeriría una mayor inversión, y muchos clientes utilizan Alexa solo para unas pocas funciones, según destacaron varias fuentes al WSJ.

Amazon también habría dicho a los empleados de algunas divisiones no rentables que busquen trabajo en otros departamentos dentro de la compañía porque sus equipos actuales están siendo suspendidos o cerrados. Un portavoz de la empresa aseguró a este periódico que Amazon es optimista sobre el futuro de Alexa y que sigue siendo un negocio importante y un área de inversión para la multinacional.

La compañía ha cerrado o reducido algunas de sus actividades, como Amazon Care, su servicio de atención médica primaria, que no encontró suficientes clientes; Scout, el robot de entrega de pedidos a domicilio, que empleaba a 400 personas, según Bloomberg, y Fabric.com, una filial que vendía material de costura desde hace tres décadas.

El gigante del ecommerce, que cuenta con múltiples negocios (logístico, tienda online, música, pódcast, supermercados físicos, salud, infraestructura cloud...), no solo ha visto desacelerarse su negocio principal minorista, también está perdiendo cuota de mercado en su rentable negocio cloud, donde sigue siendo líder mundial, debido a la cada vez mayor competencia de Microsoft y Google.

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