El Ibex despeja dudas en 2022 y se prepara para los retos del 2023

A falta de un trimestre para cerrar 2022, las empresas del Ibex se encaminan a un año récord en términos de beneficios, superando un 2021 repleto de extraordinarios. Los nubarrones que ensombrecen el panorama económico desde la invasión de Ucrania (aunque la crisis energética arrancó antes) están tardando en cristalizar, y el balance de fin de año va a ser contraintuitivo en términos de PIB y beneficio.

Por más que las empresas del Ibex estén internacionalizadas, las dos variables tienen relación entre sí: el nefasto otoño que se preveía no se ha concretado. Si la Bolsa no recoge estos buenos resultados es porque el mercado cotiza las expectativas, no cifras pasadas. La recesión se espera para principios de 2023 y, aunque menos profunda que en otras ocasiones, se dejará notar en las cotizadas. Igual que sucede con las familias, la escalada de los tipos de interés supondrá una losa creciente sobre las firmas endeudadas.

Llega el momento, pues, de los cuarteles de invierno. Cellnex lo ilustra a la perfección. Con dinero barato financió un crecimiento febril, pero las subidas de tipos castigaron su cotización. Este viernes puso fin a las compras para centrarse en la generación de caja. Cabe esperar que otras firmas o bien aprovechen la coyuntura para hacer saneamientos o reduzcan gastos o inversiones, en función de las expectativas de cada negocio.

El Informe de estabilidad financiera del Banco de España habla de la buena calidad crediticia en un contexto de incertidumbre, pero vislumbra un peor comportamiento en los próximos trimestres y anticipa saneamientos. Estos impactarán en la parte baja de la cuenta de resultados, si bien el mercado cotiza, también, la mejora de márgenes ligada al alza de tipos. En paralelo, la subida en vertical de los precios energéticos está elevando los beneficios de un sector muy representado en el Ibex. Pero tampoco todo es coyuntura: Inditex brilla en un momento en que sus grandes competidoras sudan tinta.

En todo caso, parece que la tormenta aprieta más en los hogares que en los despachos: el jueves el BCE indicó que la inflación es dos puntos más alta en las familias más pobres. Las cifras parecen argumentar a favor de la decisión de aplicar impuestos extraordinarios (tendencia en toda la UE), por más que su anuncio o diseño sean más que mejorables. Obviando el ruido, si el Ibex capea 2022 con solvencia es buena noticia para la economía española, y buena parte del mérito es de las propias empresas, que deben ahora prepararse para etapas de menor abundancia.