España se contagia de la fiebre ‘Pickleball’

Es el deporte con mayor crecimiento en los dos últimos años en EE UU

Lo practican unos mil españoles, aunque la previsión es que la cifra se triplique en menos de un año

Varios jugadores en las instalaciones de Vila Pickleball.
Varios jugadores en las instalaciones de Vila Pickleball.

A buen seguro que los tres padres que, allá por 1965, se inventaron el pickleball para que sus hijos no se aburrieran no imaginaron que acabaría siendo el deporte con más crecimiento de los últimos años en Estados Unidos. Todo empezó en Bainbridge Island, cerca de Seattle, cuando, ante las quejas de los pequeños por no tener nada que hacer, decidieron acondicionar una vieja pista de bádminton poniendo la red más baja, rescatar algunas palas de madera y usar una pelota de plástico duro con agujeros, que se suele utilizar también en béisbol. Así crearon esta disciplina, un poco mezcla de tenis, pádel y bádminton.

Tampoco imaginaron que el hijo de un amigo de Joel Pritchard, uno de los creadores, sería años después uno de los hombres más ricos del mundo, Bill Gates, que lleva practicando este juego 50 años. No es la única cara conocida aficionada a este deporte, al que ya juegan en Estados Unidos casi cinco millones de personas y que ha tenido un crecimiento del 40% en los últimos dos años, según la asociación de la industria del deporte y el fitness. Hace unos días se hizo público que Lebron James ha comprado un equipo de pickleball, junto a su socio empresarial, Maverick Carter, y con otras estrellas de la NBA como Draymond Green y Kevin Love. Por ahora no se sabe ni el nombre con el que jugará en la liga estadounidense ni en qué ciudad estará asentado.

Productos de Zcebra.
Productos de Zcebra.

En España, ya practican este deporte más de mil personas, aunque desde la Asociación Española de Pickleball, creada en 2012, aseguran que la cifra se triplicará en menos de un año. “Nos están llamando directores de centros deportivos para aprovechar sus instalaciones, profesores de tenis y de pádel. Ahora el Ayuntamiento de Madrid lo tiene dentro de su oferta deportiva y lo ha incluido en algunos de sus centros”, explica Roberto Pérez, presidente de la asociación, que, además, asegura que ya han organizado 11 cursos de monitores y cada vez hay más demanda.

Un mayor interés que también han notado en Vila Pickleball, un club de Sabadell, fundado hace un año, al que cada semana acuden unas 60 personas para participar en las cuatro competiciones que tienen. Este club fue uno de los que participó el pasado septiembre en el Spanish Open, una competición internacional que desde 2015 organiza la asociación española y que congrega a jugadores de hasta 15 países.

Bill Gates practicando este deporte.
Bill Gates practicando este deporte.

En España, el pickleball aún no está tan implantado como para que existan jugadores profesionales que se pueden dedicar exclusivamente a su práctica, aunque sí que hay algunos a los que se les paga el material y el desplazamiento a las competiciones. Es lo que hace, a modo de patrocinio, Zcebra, la primera empresa española de equipamiento y ropa para pickleball, creada en enero de 2021. “Muchas de las noticias que veía de Estados Unidos hablaban de este deporte y comencé a investigar. Vi que había marcas estadounidenses que vendían en Europa, pero no había una europea, así que decidí crearla. Ahora patrocinamos a 15 jugadores; llevo invertidos unos 170.000 euros, parte de los cuales es de lo que he ido ingresando por las ventas, que se han cuadruplicado de un año a otro”, relata Xiana López, fundadora de la firma. Asegura López que el equipamiento necesario es más barato que el del pádel o el tenis. “Una pala de calidad la vendemos por 47,99 euros, aunque también hay de menor precio no reglamentaria. Y la más cara que existe en el mercado está sobre unos 200 dólares (198 euros)”.

Coinciden las fuentes consultadas en que uno, si no el principal, de los motivos del éxito que está teniendo el pickleball es que lo pueden practicar desde niños hasta personas de edad avanzada. “Hemos tenido un jugador de 92 años en una de nuestras competiciones”, comenta Pérez. De hecho, no hace falta una gran forma física para pelotear, y es una buena opción para los aficionados de toda la vida a deportes de raqueta que ya no se vean con fuerzas, o ganas, de seguir jugando al tenis. Cuenta, además, con un componente social de pasarlo bien mientras se practica sin tener que ser muy competitivo.

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