IAG obtiene permiso para comprar 87 aviones y descarta una ampliación de capital

El CEO Luis Gallego destaca ante la junta un ahorro del 10% al 20% en costes operativos con los futuros B737 y A320neo

El CEO de IAG, Luis Gallego, esta tarde durante la junta de accionistas celebrada en Madrid.
El CEO de IAG, Luis Gallego, esta tarde durante la junta de accionistas celebrada en Madrid.

Luz verde de los accionistas de IAG para la inversión en renovación de la flota de corta distancia,  con la adquisición de 50 aviones B737 a Boeing y otros 37 aparatos A320neo a Airbus. La operación ha pasado por una junta extraordinaria celebrada en Madrid en la que apenas ha estado representado un 37,9% del capital.

El consejero delegado del holding que engloba a British Airways, Iberia, Vueling y Aer Lingus, Luis Gallego, ha descartado que sea necesaria una nueva ampliación de capital para hacer frente a este proyecto. El pedido, firmado con los fabricantes entre mayo y julio de este año, tiene un valor a precios de catálogo de 11.100 millones, sobre el que IAG asegura haber obtenido importantes descuentos que debe mantener bajo secreto por exigencia de los contratos.

Gallego ha añadido en respuesta a un accionista que la operación se enmarca en el plan de inversión de la compañía y que los acuerdos confieren flexibilidad para acomodar las entregas al comportamiento de la demanda y diferir pagos a plazos. Para el primer ejecutivo de IAG, los desafíos de la industria aérea, en materia ambiental y necesidad de contención de costes, “hacen de este el momento adecuado para renovar la flota”.

IAG acudió a una macro ampliación de capital en octubre de 2020, cuando la pandemia azotaba fuerte, para capear el impacto económico del hundimiento del tráfico. Los accionistas desembolsaron entonces 2.741 millones para evitar que las aerolíneas del grupo tuvieran que recurrir a rescates públicos y abrir el capital a sus Gobiernos. El respaldo entonces fue masivo. Hoy distintos minoritarios han mostrado preocupación por si hiciera falta recapitalizar el holding y también con la evolución de la acción.

IAG cotiza en la actualidad en 1,36 euros, con una pérdida del 24% en lo que va de año. El presidente, Javier Ferrán, lo ha achacado a los efectos de la invasión rusa de Ucrania, al alza de la inflación y del precio del combustible, y a la escalada de tipos decidida por los bancos centrales.

Nueva etapa

“Durante la pandemia, tomamos la decisión de retrasar la renovación de nuestra flota de corto radio para preservar nuestra caja y proteger el balance. Ahora, con la recuperación en marcha y con un flujo de caja operativo sólido, es el momento adecuado para invertir de nuevo y cumplir con nuestra meta de renovar el 60% de nuestra flota de corto radio antes del final de la década”, ha descrito el consejero delegado.

La inversión en los B737 y A320 neo permitirá cumplir tres objetivos, según ha detallado Gallego: mejorar los costes operativos, la experiencia del viajero y avanzar en los compromisos de eficiencia ambiental.

Los aviones entrantes reducirán los costes operativos “entre un 10% y un 20%”, ha indicado Luis Gallego durante su intervención, calificando a los nuevos aparatos de Boeing y Airbus como los más eficientes del mercado. La reducción de combustible prevista es del 15% al 20%. Al respecto, el ejecutivo ha recordado que IAG tiene comprometidas compras de combustible sostenible (SAF) por 865 millones. La compañía pretyende utilizar un 10% de SAF en 2030 y subir el ratio al 60% frente al queroseno en 2050.

En la propia convocatoria de junta, IAG quiso tranquilizar a sus accionista señalando que la reunión se celebra en un contexto de “demanda mayor que la esperada por el grupo durante los meses de verano, no existiendo de momento ningún indicio de debilidad en las reservas previstas para el resto del año”. Y más recientemente ha corregido al consenso de los analistas elevando las estimaciones de beneficio operativo para el tercer trimestre sobre lo que esperaba el mercado.

El gigante del sector aéreo europeo volvió al rendimiento positivo en el segundo trimestre tras amasar pérdidas multimillonarias en 2020 y 2021.

Los pedidos

El primer paquete, encargado a Boeing, incluye 50 aviones de corto radio de la familia B737. El grupo se reserva además opciones por un centenar de unidades más en lo que resulta todo un respaldo al fabricante estadounidense.

IAG ya intentó incorporar el B737 MAX tres años antes, cuando firmó un acuerdo para hacerse con 200 de estos aparatos con un precio de catálogo de 24.000 millones de dólares, pero los siniestros que pusieron en cuarentena a este modelo dejaron en suspenso el contrato.

El nuevo pedido a Boeing incluye 25 B737-8200 (120 millones de dólares por unidad en catálogo) y otros 25 B737-10 (130 millones). El encargo está tasado antes de descuentos en 6.250 millones de dólares. El calendario de entregas está fijado entre 2023 y 2027.

En cuanto a los 37 aviones de la familia A320neo (120 millones de dólares el A320 neo y 140 millones el A321 neo), el acuerdo con el gigante industrial europeo se anunció a finales de julio. Lo que hizo IAG fue ejecutar 14 opciones que mantenía dese 2013 y encargar 23 aparatos adicionales. Además, IAG se guarda otras 50 opciones de compra. Las entregas están previstas entre 2025 y 2028, y su destino será reemplazar la flota de A320.

El precio en catálogo de estos aparatos de Airbus es de unos 4.800 millones de dólares. La proporción de A320neo y A321neo, y las aerolíneas de IAG a las que se asignarán, serán decididas a medida que se aproximen las fechas de entrega.

Luis Gallego ha reconocido que la dirección y el consejo de IAG debatieron sobre la idoneidad de contar con uno o dos proveedores de aviones, llegando a la conclusión de que la apuesta por los dos grandes fabricantes optimizaba el tiempo de reemplazo de flota y las sinergias.

Normas
Entra en El País para participar