Las cotizadas más pequeñas encaran su peor año desde la crisis financiera

El Ibex Small Cap cae un 20% en lo que va de 2022

Ibex Small Cap pulsa en la foto

Las cotizadas de pequeña capitalización empiezan a perder brillo. Después del buen comportamiento registrado en los momentos más duros de la pandemia, ahora los índices que agrupan a los pequeños valores claudican y, en sintonía con la corriente bajista que impera en el mercado, ponen fin a tres ejercicios consecutivos al alza. El Ibex Small Cap retrocede un 20,1% en lo que va año, un descenso que además de superar al registrado por el Ibex 35 (-11,85%), es el mayor desde la crisis financiera de 2008. En los 10 primeros meses del año, el índice de pequeños valores se ha comido prácticamente todo lo ganado en los dos últimos años (21%), un descenso que se agudizó a partir de junio coincidiendo con el incremento de las alertas de recesión.

Este débil comportamiento no es una característica exclusiva del mercado español, sino que se mantiene en línea con sus homólogos europeos y estadounidenses. El Euro Stoxx Small y el británico FTSE Small ceden un 23%, mientras el Russell 2000 cae un 22%. Es decir, como en el caso del español, ponen rumbo a su peor ejercicio en 14 años, una situación completamente opuesta a las ganancias registradas en 2020.

En el año de la pandemia, un periodo en el que los bancos centrales y los Gobiernos echaron mano de todas las herramientas que tenían a su alcance para mitigar los efectos del Gran Confinamiento, el Ibex Small Cap se anotó un 18,9%, su mayor revalorización en tres años, mientras el FTSE Small subió un 14,9%; el Euro Stoxx Small, un 23,7%, y el Russell 2000 repuntó otro 23,7%. Nicolás López Medina, director de análisis de renta variable de Singular Bank, señala que en el caso español, el buen comportamiento del índice se debió al tirón que experimentaron Solaria (247,6%), Rovi (56%) y PharmaMar (66,6%), tres cotizadas que a día de hoy forman parte del Ibex 35.

Juan José Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities, señala al peso de los valores de crecimiento como una de las principales razones que explican el pobre desempeño de los índices que agrupan a los pequeñas cotizadas. Donde mejor se observa esto es en el Russell 2000, un selectivo con un fuerte componente tecnológico, uno de los sectores que más están sufriendo por el alza de los tipos. Una parte importante de las valoraciones de estas cotizadas se calculan con las previsiones de ingresos, que pierden valor en un escenario de tipos al alza. Una situación que contrasta con la experimentada hace dos años cuando unas tasas en mínimos históricos sirvieron de impulso a las valoraciones de estas compañías.

Alfonso de Gregorio, director de inversiones de Finaccess Value, señala que, si bien los pequeños valores son los que mejor recogen las expectativas de recuperación, también se convierten en los que peor resisten en los momentos de desaceleración. En la recta final de 2020 estas cotizadas se vieron impulsadas por las previsiones de reapertura de las economías a medida que se conocían los avances de las vacunas contra el Covid. Ahora con los indicadores dando señales de contracción y con la economía de la zona euro a las puertas de la recesión, De Gregorio considera que los inversores dirigen la mirada a las grandes cotizadas. “Los pequeños valores suelen ser compañías con poco perfil defensivo y lo que ahora buscan los inversores son firmas de calidad, elevada visibilidad de resultados, una rentabilidad por dividendo atractiva y bajo endeudamiento o si puede ser con una posición neta de caja para resistir mejor el alza de los costes de financiación”, argumenta.

A las condiciones económicas actuales los expertos añaden la baja liquidez que ofrecen estos valores. Cuando hay reembolsos estas cotizadas son las que más sufren. Es decir, ahora que los inversores están reduciendo su exposición al riesgo y aumentando sus colchones de liquidez, las pequeñas cotizadas ven incrementada la volatilidad. Con muy poco dinero resulta muy sencillo alterar su comportamiento.

López Medina espera que la tendencia bajista de los pequeños valores se mantenga hasta que la situación económica no mejore con claridad. “Normalmente en el inicio de una fase de recuperación las grandes capitalizadas suelen liderar la subida y es en una segunda fase en que las small caps toman el relevo”, destaca.

Normas
Entra en El País para participar