La solución a la fuga de cerebros de Hong Kong está delante de sus narices

La causa principal de la fuga de extranjeros es la cada vez más absurda política anti-Covid

El CEO de Hong Kong, John Lee, el miércoles.
El CEO de Hong Kong, John Lee, el miércoles. reuters

Resolver el problema de la fuga de cerebros de Hong Kong no tiene por qué ser complicado. El jefe de la ciudad, John Lee, espera que sus medidas fiscales y burocráticas persuadan a los talentos extranjeros para que no se vayan a destinos como Singapur. Pero no tiene en cuenta la causa principal: la cada vez más absurda política anti-Covid.

La salida neta desde el comienzo de la pandemia asciende a más de 200.000 residentes locales y extranjeros; más de la mitad se fueron entre julio de 2021 y junio de 2022. La población ha caído un 1,6%, hasta los 7,29 millones, la mayor bajada interanual registrada. En cambio, la de Singapur subió un 3,4%.

La preocupación de las autoridades es comprensible. Una encuesta de agosto de la Asociación de Fondos de Inversión de Hong Kong reveló que dos tercios consideraban “difícil” o “extremadamente difícil” atraer y retener talento para puestos globales y regionales, y más de la mitad afirmaba que había estado incorporando personal en otros lugares. La población activa de la ciudad está cayendo, y la cohorte de 20-24 años bajó un alarmante 15% en el segundo trimestre con respecto al año anterior.

Lee desveló el miércoles un nuevo plan de visados de dos años para los trabajadores mejor pagados y licenciados de las 100 mejores universidades del mundo. Los no residentes también podrán solicitar la devolución del impuesto de timbre adicional pagado por la compra de propiedades, una vez sean residentes permanentes. Algunos sectores tendrán más flexibilidad para contratar en el extranjero y se agilizarán los procesos burocráticos.

Está bien, pero es solo un retoque. La gente sigue sometida a un sinfín de normas que incluso los expertos en salud creen ineficaces: tener que “autocontrolarse” tres días a la llegada, topes de 12 personas por mesa en un restaurante, 6 en un bar, 240 asistentes en un banquete y 30 en un grupo turístico; mascarilla obligatoria en interiores y exteriores; aislamiento para los casos positivos; y test para ir a escuelas, bares y otros lugares. Puede que Lee las ignore, pero las principales soluciones las tiene delante de sus narices.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías