Credit Suisse baraja escindir su banca de inversión y dar entrada a un socio

La entidad busca liquidez inmediata y estaría negociando la venta un icónico hotel en Zúrich por 400 millones de francos suizos

Sede de Credit Suisse en Zúrich.
Sede de Credit Suisse en Zúrich. Reuters

Credit Suisse ha activado varias palancas para obtener liquidez inmediata. El banco suizo está sondeando la entrada un inversor en uno de los negocios en los que prevé escindir su banca de inversión, según avanza Bloomberg. Se trata de una de las medidas que la entidad contempla dentro de su plan de reestructuración que comunicará el 27 de octubre, coincidiendo con la presentación de resultados del tercer trimestre.

De esta forma, Credit Suisse prevé separar los negocios de asesoría, negociación y préstamos corporativos. El banco está interesado en vender una participación a un inversor externo para obtener liquidez y financiar los costes de la reestructuración. También para frenar el éxodo de banqueros que ha sufrido en el último año y mantener el talento interno.

Y es que la profunda reestructuración del negocio que está pilotando el consejero delegado del grupo, Ulrich Körner, pivota sobre el negocio de banca de inversión, ya que es la unidad que más pérdidas acumula y que también concentra buena parte de los últimos escándalos en los que se ha visto inmerso el banco. La entidad está buscando reducir los costes y riesgos asociados al negocio, pero manteniendo parte de los ingresos.

Para la nueva compañía que agruparía los negocios escindidos, Credit Suisse estaría barajando recuperar el nombre de First Boston, un banco de inversión estadounidense que el grupo suizo adquirió entre la década de 1980 y 1990 y que tras acometer una profunda reestructuración del banco a principios de los años 2000, hizo desaparecer la marca.

Pero la entrada de un inversor no sería la única vía para conseguir liquidez. El diario británico The Guardian apunta que Credit Suisse está negociando la venta de un hotel de cinco estrellas en Zúrich por 400 millones de euros (unos 412 millones de euros). Se trata de un inmueble de 184 años ubicado en Paradeplatz, en el corazón del distrito financiero de la ciudad. La venta se llevaría a cabo como parte de una revisión periódica de los activos inmobiliarios.

En los últimos días, el banco ha logrado frenar la hemorragia sufrida en Bolsa y las acciones, que habían perdido la barrera de los 4 francos suizos por título el lunes, han recuperado cierto oxígeno sobre el parqué. Pero las alarmas del mercado siguen puestas sobre Credit Suisse por las dudas sobre su solvencia. En lo que va de año el banco se ha devaluado más de un 52%.

Este lunes los niveles de alerta alcanzaron su máximo nivel después de que los seguros de impago (las coberturas de los inversores frente a posibles incumplimientos de pago del banco, conocidas como CDS) alcanzaran máximos históricos, superando incluso los niveles de 2008 cuando se desató la crisis de Lehman Brothers. Según informó la prensa británica, el propio Körner estuvo llamando a empleados e inversores durante el fin de semana para transmitir confianza en la capacidad del banco de hacer frente a sus obligaciones.

Pero la realidad es que el banco suizo se encuentra en una situación delicada tras varios negocios ruinosos y una sucesión de escándalos en los últimos que han provocado una crisis tanto financiera como reputacional. En el primer semestre de 2022 Credit Suisse registró pérdidas por 1.904 millones de euros, frente al beneficio de un millón registrado entre enero y junio de 2021.

A la espera de que el banco anuncie las medidas de su plan de reestructuración a finales de octubre, los analistas ya barajan una ampliación de capital y la venta de activos para evitar el colapso.

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