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El camino que podría curar el cáncer

La medicina de precisión está revolucionando la estrategia en la lucha contra el cáncer.

Tratamientos más eficaces y menos tóxicos que aumentan la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes

Tratamientos contra el cáncer Pulsar sobre el gráfico para ampliar

 “Hablamos de algunos pacientes que nosotros llamamos eufemísticamente ‘largos supervivientes’ porque no nos atrevemos a utilizar la palabra curación todavía… pero según pasan los años cada vez estamos más convencidos de que un porcentaje alto de estos 'largos supervivientes’ pueden considerarse curados”. Las palabras de Rafael López, oncólogo y presidente de la Fundación ECO y jefe del servicio de oncología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela son una foto en color.

Una de sus pacientes, con cáncer de mama, lleva más de ocho años de tratamiento haciendo una vida prácticamente “normal”. También es el caso de Natalia, afectada por un triple negativo, uno de los tumores de mama menos frecuentes. Atravesó las etapas del tratamiento en lo más duro de la pandemia, vulnerable ante un virus desconocido y letal, golpeada, por si fuera poco, por una soledad obligada.

La innovación y la investigación en oncología es el presente y también el futuro para la sociedad en su conjunto. Por tanto, es más apropiado hablar de inversión que de gasto.

“Hoy en día los tratamientos cada vez son más personalizados. Ya no es la quimio para todos los casos, sino que adaptan los tratamientos al tipo de cáncer”, explica. El suyo es otro caso alentador. La última revisión trajo buenas noticias. El tratamiento había hecho desaparecer el tumor. Cuando el doctor López comenzó su carrera profesional la foto difícilmente salía del blanco y negro. "Cuando yo empecé en la oncología eso era imposible, no había ningún paciente con un tumor metastásico que viviera ocho años en una excelente calidad de vida”, recuerda.

“A mí me diagnosticaron hace veinte años un linfoma. Hay cosas que si me las cuentan entonces hubiera pensado que era ciencia ficción”, relata Begoña Barragán, presidenta de GEPAC (Grupo Español de Pacientes con Cáncer). La calidad de vida de los pacientes de esta enfermedad ha cambiado sustancialmente en los últimos años, especialmente tras la irrupción de la medicina de precisión. “No se trata a todos con lo mismo, hay tratamientos dirigidos que son los que van a ser realmente efectivos”, asegura esta experta.

El camino que podría curar el cáncer

Conocer el cáncer

Como sostiene Rafael López, antes estábamos a oscuras. Ahora el cáncer ha dejado de ser un desconocido, una patología fatal sin armas para combatirla. "Ahora sabemos que todos los cánceres son distintos, y además evolucionan con el tiempo y necesitamos herramientas para descubrir sus debilidades y aprovecharnos de ellas", añade.“El cáncer no es una única enfermedad, sino más de 200 con distinto origen, distintas características, distinta progresión y distinto pronóstico. Por tanto, no parece tener sentido que las tratemos todas igual. De esto trata la medicina de precisión, también llamada a veces medicina personalizada, en estudiar las características de cada cáncer para poder clasificarlo y tener el tratamiento más adecuado para cada paciente”, afirma Isabel Orbe, directora de la Fundación Científica de la Asociación Española Contra el Cáncer.

En el caso del cáncer infantil dos avances extraordinarios de los últimos años han revolucionado por completo el panorama de la lucha contra la enfermedad: el avance en las técnicas de secuenciación que permite identificar las mutaciones tumorales por un lado y la aparición de la terapia con células CAR-T, un procedimiento que ayuda al sistema inmunitario del cuerpo a localizar y atacar las células cancerosas. “Cuando curamos a un niño de cáncer le queda toda la vida por delante. Una preocupación que tenemos es seguir curando como estamos haciendo o más pero sin que al niño que sobreviva le merme su calidad de vida”, asevera Manuel Ramírez de Orellana, jefe de terapias avanzadas del Hospital Niño Jesús de Madrid.

La industria farmacéutica desarrolla en la actualidad más de 1800 medicamentos  contra el cáncer

En España, el cáncer es la principal causa de mortalidad en menores de 65 años y uno de los principales retos europeos en materia sanitaria, lo que ha motivado la creación de una gran estrategia a nivel continental: además de propulsar acciones para prevenir, detectar precozmente la enfermedad, ampliar los tratamientos y los cuidados del cáncer, tiene como meta reducir las desigualdades entre los estados miembros en todas las etapas de la enfermedad.

El camino que podría curar el cáncer

Por término medio, el cáncer afecta ligeramente más a los hombres que a las mujeres: desde el nacimiento hasta los 80 años, los hombres tienen un riesgo de desarrollar cáncer de un 40,9% y las mujeres de un 27,6%. Sin embargo, el cáncer de mama femenino es el más diagnosticado: más de 355.000 mujeres en la UE en 2020; se estiman unos 35.000 casos nuevos en España para 2022.

En los últimos 25 años se han aprobado más de 140 nuevos principios activos para tumores sólidos y la supervivencia no ha dejado de crecer, según la Fundación Weber

 “Conocemos la punta del iceberg, hace falta más investigación básica y potente que nos de las bases para poder desarrollar una investigación clínica que llegue a nuestros pacientes”, explica Noelia Martínez, oncóloga del hospital Ramón y Cajal, especializada en cáncer de mama, quien pide un esfuerzo en investigación e inversión en proyectos I+D.

Los avances en el conocimiento de la enfermedad, la precisión en los diagnósticos y las mejoras en los tratamientos han permitido aumentar la supervivencia al cáncer. “Desde 2007 este aumento ha sido de 3,3 puntos en hombres y 2,6 en mujeres; situándonos actualmente en una tasa de supervivencia media para todos los cánceres de 55,3% en hombres y el 61,7% en mujeres”, afirma Isabel Orbe.

El valor de la investigación

El cáncer no solo afecta al paciente. Sus ramificaciones las encontramos tanto en el entorno laboral y personal (familiares, cuidadores, amigos) como en la propia sociedad en su conjunto, tanto de forma directa (gasto sanitario derivado de pruebas diagnósticas, consultas, tratamientos específicos) como de forma indirecta (gastos en la Seguridad Social, bajas laborales, incapacidades y necesidades de atención sanitaria).

 “Nunca como en este momento acercar la investigación a nivel de laboratorios dentro de los hospitales ha constituido un punto de inflexión en términos de beneficio clínico directo”, asevera Jesús García Foncillas, director del Instituto de Oncología Oncohealth en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, de Madrid. La innovación y la investigación en oncología es el presente y también el futuro para la sociedad en su conjunto. Y, por tanto, es más apropiado hablar de inversión que de gasto. Los nuevos enfoques terapéuticos dibujan un panorama esperanzador para los próximos años. “No hay ningún laboratorio farmacéutico a nivel mundial que no esté investigando de una forma importante en oncología”, asegura Rafael López.

Los nuevos tratamientos, y los que están por llegar, lejos de ser una carga para los sistemas sanitarios, son una inversión para los pacientes y para la sociedad en general. Según el informe El valor del medicamento desde una perspectiva social 2021, realizado por la Fundación Weber y basado en la revisión de la evidencia científica, en los últimos 25 años se han aprobado más de 140 nuevos principios activos para tumores sólidos, y la supervivencia no ha dejado de crecer gracias a estas opciones terapéuticas. Un 70% de la mejora de la supervivencia en cáncer puede atribuirse a los nuevos tratamientos, que aportan también importantes mejoras en la calidad de vida, ahorros en recursos sanitarios y mayor riqueza por ganancias en productividad.

En este panorama de investigación nuestro país ocupa, como afirma Enriqueta Felip, presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), “una posición privilegiada”, tanto a nivel de práctica clínica asistencial, como a nivel de investigación. “La oncología española goza de buena salud en lo que respecta a una atención y cuidado de los pacientes de excelencia, nos encontramos a la vanguardia de la oncología”, añade.

El diagnóstico preciso, obtenido a partir de las características genéticas de cada tumor, es esencial para aplicar a cada caso concreto las innovaciones terapéuticas. Los nuevos fármacos y tratamientos permitirán luchar contra la enfermedad en los próximos años de una manera que hoy en día quizá nos cueste imaginar. La industria farmacéutica tiene en desarrollo actualmente más de 1.800 medicamentos contra el cáncer, aseguran desde Farmaindustria.

Un tercio de las aprobaciones de nuevos fármacos en el año 2020 lo fueron de tratamientos contra algún tipo de tumor, según los informes anuales ofrecidos por las agencias reguladoras europeas (EMA) y estadounidense (FDA). Por su parte, el número de ensayos clínicos en oncología iniciados en 2021 fue un 60% superior a los que se iniciaron en 2015. Medicamentos cada vez más dirigidos y adaptados al paciente que pueden hacer realidad el deseo de la oncóloga Noelia Martínez. “Espero que cuando me jubile podamos decir que algunas de las patologías tumorales sólidas están cronificadas”.

En la opinión de...

“Hablamos de algunos pacientes que llamamos ‘largos supervivientes’ porque no nos atrevemos a utilizar la palabra curación todavía… pero según pasan los años un porcentaje alto de estos 'largos supervivientes’ pueden considerarse curados”, destaca Rafael López, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela.

“El cáncer no es una única enfermedad, sino más de 200 con distinto origen, distintas características, distinta progresión y distinto pronóstico”, recalca Isabel Orbe, directora de la Fundación Científica de la Asociación Española Contra el Cáncer

“Conocemos la punta del iceberg, hace falta más investigación básica y potente que nos dé las bases para poder desarrollar una investigación clínica que llegue a nuestros pacientes”, explica Noelia Martínez, oncóloga del hospital Ramón y Cajal.

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