El cambio climático y las olas de calor amenazan el liderazgo turístico de España

Las encuestas de satisfacción de los clientes de este verano presentan peores resultados. Los viajeros valoran mejor a Reino Unido.

Una turista en bici por Sevilla en la primera semana de agosto.
Una turista en bici por Sevilla en la primera semana de agosto.

El verano de 2022 ha sido el de la recuperación de los flujos turísticos previos al covid y el del regreso a los niveles de facturación de 2019 para hoteles, bares, restaurantes y ocio, entre otros. Un balance excelente que queda parcialmente diluido por el impacto negativo que las altas temperaturas han tenido en los niveles de confort de los viajeros extranjeros en España.

Los últimos datos de la Agencia Estatal de Meteorología, recopilados por El País, apuntan a que España ha sufrido 42 días de olas de calor desde junio. Temperaturas por encima de los 40 grados durante muchas horas del día, lo que hacía prácticamente imposible lo que estos viajeros querían hacer: salir y estar en la calle. Un excesivo calor que se ha vuelto en su contra. Nadie puede pronosticar que haya sido un fenómeno puntual y que no se convierta en algo estructural. La firma de análisis de datos Mabrian ha actualizado el índice de percepción climática, que realiza cada año y en el que utiliza técnicas avanzadas de procesamiento del lenguaje natural, inteligencia artificial y machine learning sobre millones de interacciones turísticas espontáneas captadas en redes sociales en tiempo real. “Permite identificar aquellas menciones turísticas relativas a la climatología y su sentimiento asociado, para comprender cuándo la climatología en el destino está causando una variación en la satisfacción de los visitantes”, recalca Carlos Cendra, director de ventas y marketing de Mabrian.

Información detallada

Los resultados muestran una caída del índice de satisfacción en España, Grecia o Francia y una subida en el Reino Unido. “Si alguien piensa que las temperaturas muy elevadas son buenas noticias para destinos de sol y playa están equivocados. Durante las olas de calor hemo visto una caída de la satisfacción del viajero durante las semanas más cálidas. El tiempo es una de las principales razones que determina un viaje, evitando zonas muy frías y o muy calurosas”, asegura Cendra. Por ello es imprescindible que todos los operadores adapten su oferta a esos nuevos estándares. “Las agencias online y los hoteles deberían considerar añadir un filtro mediante el cual la gente pudiera saber la temperatura que va a hacer en el destino en las fechas en las que quieren ir. También deberían pensar en ofrecer información detallada sobre aire acondicionado, zonas con sombras o climatización en sus páginas web para que la gente pueda tener esa información a la hora de hacer la reserva”, señala Matthew Chapman, CTO del proveedor de tecnología de reservas de viajes Vibe.

Si el cambio climático sigue endureciendo las condiciones climáticas de España en verano podría producirse “el nacionalismo turistico”. Ese fenómento tuvo lugar en el verano de 2018, con temperaturas inusuales en destinos tradicionalmente fríos en verano, como Alemania o Reino Unido. En esa tesitura, las autoridades de cada país llamaron a los turistas a que pasaran sus vacaciones en el país donde residían porque ya no existía diferencia con respecto al clima de los grandes destinos del Mediterráneo, como España, Italia o Grecia. Miles de ciudadanos optaron por pasar en casa sus vacaciones.

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