Crisis política

La dimisión de Draghi dispara la prima de riesgo italiana

Mattarella estudia la convocatoria de elecciones anticipadas

Mario Draghi, primer ministro italiano.
Mario Draghi, primer ministro italiano.

La inestabilidad de la política italiana se agrava. Con el telón de fondo de la reunión del BCE, que ha decidio subir 50 puntos básicos los tipos de interés hasta situarlos en el 0,5%, el primer ministro, Mario Draghi, comunicó esta mañana al Parlamento que dimitiría. Finalmente presentó su dimisión al presidente del país, Sergio Mattarella, que le pidió que permanezca en el cargo en calidad de interino. Ahora Mattarella estudia la convocatoria de elecciones anticipadas en el país.

La Bolsa italiana, el Mib, que ha llegado a caer más del 2,5%, modera los descensos a cerca del 0,6% tras la decisión del BCE. La prima de riesgo, que mide el diferencial entre el bono alemán y el italiano a diez años, regista una fuerte subida hasta colocarse en 238 puntos básicos, 25 más que ayer. Por su parte, el rendimiento del bono a diez años ha repuntado hasta rebasar el 3,6% por primera vez desde principios de julio.

Draghi ganó ayer la votación de confianza ante el Senado, pero perdió la mayoría parlamentaria que le sustentaba, según anunció él mismo en una comparecencia en la Cámara de Diputados, donde fue acogido con aplausos. Tres de los principales partidos de la coalición de gobierno que lidera se abstuvieron por diferentes motivos. Entonces, el expresidente del BCE dijo que acudiría en breve a comunicar su renuncia al jefe del Estado, Sergio Mattarella, quien recibirá hoy a los presidentes de las Cámaras y estudia la convocatoria de elecciones anticipadas.

 

Por su parte, el presidente de Italia, Sergio Mattarella, decretó hoy la disolución del Parlamento y dio por terminada la legislatura tras la dimisión del primer ministro, Mario Draghi, y se espera ahora la fecha de la convocatoria de un adelanto electoral.

 

El jefe del Estado decretó hoy la disolución del Senado y de la Cámara de los Diputados, elegido en marzo de 2018, tras reunirse con sus respectivos presidentes, Maria Elisabetta Alberti Casellati y Roberto Fico, según informó en un comunicado oficial.

 

El Gobierno de Mario Draghi, en funciones, deberá ahora decidir la fecha de los comicios generales, que será en el plazo de 70 días tras la disolución, por lo que se baraja la posibilidad de que tengan lugar en la segunda mitad de septiembre.

La decisión de Draghi llega después de que tres socios de su coalición de gobierno, la conservadora Forza Italia (FI) de Silvio Berlusconi, la ultraderechista Liga de Matteo Salvini y el populista Movimiento 5 Estrellas (M5S) de Giuseppe Conte, le retirasen su apoyo en una moción de confianza este miércoles en el Senado.

La crisis política en Italia coincide con la histórica reunión que este jueves celebra el Consejo de Gobierno del BCE, que acometerá su primera subida de los tipos de interés desde 2011 y posiblemente ofrezca detalles sobre su nueva herramienta para combatir la fragmentación en los mercados de deuda.

Desde Link Securities señalan que "Italia, como es bastante habitual, ha entrado nuevamente en una espiral autodestructiva en un momento en el que el escenario macroeconómico es de alto riesgo". A su juicio, "el gran problema es que Italia va a tener un gobierno de transición, sin apoyo político real, durante el proceso de elaboración de los presupuestos generales de 2023, que son claves para que el país reciba las ayudas de Europa".

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