Empleo

Google desacelera sus contrataciones: llegan los tiempos de vacas flacas para las tecnológicas

Empresas como Uber, Meta, Spotify, Salesforce, Nvidia, Lyft, Snap, Intel, Twitter, Microsoft y Tesla anuncian despidos o un freno en la creación de empleo debido, entre otras cosas, a la situación macroeconómica

Sundar Pichai, CEO de Google y Alphabet.
Sundar Pichai, CEO de Google y Alphabet.

Las grandes tecnológicas afrontan un periodo de vacas flacas. Al menos eso parece deducirse de los anuncios formulados por muchas de ellas sobre congelación de contrataciones o directamente despidos en sus plantillas. Todo ello después de una fiebre de contrataciones entre 2020 y 2021, debido fundamentalmente a la pandemia por el Covid-19, que disparó la necesidad de empleo tecnológico. El CEO de Google, Sunday Pichar ha enviado a sus empleados un memorando en el que advierte de una desaceleración de la contratación en la compañía.

Según la comunicación a la que ha tenido acceso The Verge, la compañía no está congelando la contratación por completo, pues seguirá fichando profesionales para “funciones de ingeniería, técnicas y otras funciones críticas”. Pero Pichai sí admite que el retroceso significaría “pausar el desarrollo y volver a desplegar recursos en áreas de mayor prioridad”.

El máximo ejecutivo de Google advierte a su plantilla que la compañía tendrá que “ser más emprendedora” y trabajar con “mayor urgencia, un enfoque más agudo y más hambre de lo que hemos mostrado en días más soleados. En algunos casos, eso significa consolidar inversiones que se superponen y racionalizar los procesos. En otros, eso significa pausar el desarrollo y redistribuir los recursos en esferas de mayor prioridad. Hacer que la empresa sea más eficiente depende de todos nosotros”.

Las inciertas perspectivas económicas mundiales están detrás de la decisión, pues como apunta el directivo Google no es inmune a los vientos económicos en contra. El CEO de Google asegura que solo en el segundo trimestre han contratado a 10.000 personas, “pero debido al progreso de contratación logrado en lo que va de año, desaceleraremos el ritmo de contratación para el resto del año, al tiempo que respaldaremos nuestras oportunidades más importantes (…) Nos aseguraremos de que el gran talento que contrataremos esté alineado con nuestras prioridades a largo plazo”. El directivo defiende que la “escasez genera claridad. Es lo que impulsa el enfoque y la creatividad, lo que en última instancia conduce a mejores productos, y esa es la oportunidad que tenemos”.

Google no es la única gran tecnológica que está haciendo ajustes en sus contrataciones. Este martes también Microsoft anunció que reducirá cerca del 1% de su plantilla (esta asciende a 180.000 empleados), aunque lo achacó a un “reajuste estratégico” al inicio de su nuevo ejercicio fiscal. “Hoy hemos notificado a un pequeño número de empleados que sus funciones han sido eliminadas. Esto es resultado de un reajuste estratégico y, como todas las compañías, evaluamos nuestro negocio regularmente”, dijo la multinacional a la CNBC.

En el caso de Microsoft, los despidos se producirán en diferentes geografías y especializaciones. La compañía, que registró fuertes ganancias en el tercer trimestre, con un aumento interanual del 26% en los ingresos de la nube y unos ingresos totales de 49.400 millones de dólares, rebajó en junio sus previsiones de ingresos y beneficios alegando el impacto de las fluctuaciones en el cambio de divisa. El gigante del software ya había ordenado anteriormente a varios equipos ser más prudentes a la hora de contratar, pero ayer dijo que seguirá “invirtiendo en ciertas áreas” y que espera “aumentar” el número de empleados el próximo año.

Otras empresas que también han puesto sobre la mesa la necesidad de controlar sus gastos son Uber, Meta, Spotify, Salesforce, Nvidia, Lyft, Snap e Intel. Todas han anunciado planes para frenar las contrataciones esta primavera y verano. La plataforma de movilidad dijo a la CNBC que las nuevas contrataciones deberán ser “tratadas como un privilegio” y que iban a ser mucho más restrictivos cuando sus diferentes unidades pidan a la dirección presupuesto para nuevo personal. También avanzó recortes en gastos en marketing. Salesforce, por su parte, que había contratado a más de 30.000 trabajadores desde el inicio de la pandemia, también ha dicho que limita los viajes corporativos y que descarta cualquier compra de empresas. Aun tiene que digerir la adquisición de Slack en diciembre de 2020 por 27.700 millones.

En el caso de Meta, el pasado 1 de julio su CEO Mark Zuckerberg comunicó a sus empleados que recortaba sus planes para contratar ingenieros en al menos un 30% este año. La compañía planeaba fichar entre 6.000 y 7.000 ingenieros en 2022, cuando su plan inicial contemplaba incorporar unos 10.000. El ejecutivo advirtió de que la economía se encamina a una fuerte recesión y llegó a asegurar que “siendo realistas, probablemente hay un montón de gente en la empresa que no debería estar aquí”. En los dos últimos años, Meta había incrementado un 60% su plantilla, hasta 77.800 empleados, debido a que el Covid disparó el consumo de productos digitales y a sus planes ambiciosos sobre el metaverso. Se espera que el contexto macroeconómico impacte en el negocio publicitario, la principal fuente de ingresos de Meta. La compañía ya redujo su beneficio neto un 21% en el primer trimestre de este año, hasta los 7.464 millones de dólares, aunque sus ingresos subieron un 7% a 27.900 millones (su menor crecimiento trimestral desde que cotiza).

Twitter, Netflix, GameStop y Tesla, por su parte, ya han despedido en los últimos meses a gente de sus equipos en medio de una coyuntura económica que combina inflación, subidas de los tipos de interés y desaceleración del crecimiento. La primera despidió la semana pasada a un tercio de su equipo de contratación, y el fabricante de coches a cientos de empleados en el último mes. La inestabilidad política internacional derivada de la guerra de Ucrania ha complicado el escenario y muchas tecnológicas han optado por tomar medidas preventivas para tratar de estabilizar sus cuentas antes de que empeoren más. Según algunos medios estadounidenses, Oracle estaría considerando una iniciativa para recortar costes de 1.000 millones de dólares que incluiría miles de despidos.

Amazon, uno de los mayores empleadores del mundo, no ha hecho movimientos similares, al menos por ahora, pero sí ha sugerido que no va a contratar a más personal de manera inmediata, al menos en EE UU y en su área de logística, pues la compañía hizo un gran número de contrataciones durante la pandemia para afrontar el aumento de actividad de su tienda online y cubrir las bajas por Covid, y ahora, con la recesión en ciernes, sus ventas pueden ralentizarse. El gigante del ecommerce cerró 2021 con 1,6 millones de empleados, más del doble que en 2019.

Todo ello está haciendo que la euforia alrededor de las tecnológicas se desvanezca e impacte en sus valoraciones en Bolsa. Solo Meta ha perdido más de la mitad de su capitalización en lo que va de año (un 51,46%), Uber ha caído un 48,56% en su valor en Bolsa en el mismo plazo, y Salesforce, un 34,5%, pese a haber seguido aumentando en su caso las ganancias trimestre a trimestre. El Nasdaq en su conjunto retrocede un 28%.

Aunque tras estas decisiones de congelación o destrucción de empleo hay factores comunes, como el final de la economía de confinamiento y la situación macroeconómica, también hay motivos propios que aducen cada empresa. Meta señala el impacto en sus ingresos publicitarios de las nuevas normas de Apple sobre la privacidad de sus usuarios, Uber las fuertes pérdidas por sus inversiones en varias empresas emergentes con una salud financiera inestables, Twitter la gran incertidumbre tras la negativa de Musk a llevar a cabo su compra, y Netflix la pérdida de suscriptores, en parte por el cese de su actividad en Rusia, pero también por una competencia cada vez más feroz.

“Mucho de lo que estamos viendo ahora es una fase de madurez de las tecnológicas en las que estas empresas no pueden ni necesitan seguir creciendo al mismo ritmo [que durante los años de pandemia, donde hubo sobrecontrataciones]”, comenta a AFP el profesor adjunto de la escuela de negocios de la UCLA, Terry Kramer. También los expertos creen que la elevada inflación presiona a los bancos centrales para que suban sus tipos de interés, lo que dificulta la capacidad de las empresas para obtener préstamos, una situación especialmente desfavorable para las tecnológicas. “Muchas empresas que apostaron por una estrategia de crecimiento, sin esperar obtener beneficios a corto plazo, pensaron que podrían seguir obteniendo dinero a través del mercado de valores o de inversores privados”, añade Daniil Manenkov, experto en previsión económica de la Universidad de Michigan.

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