Conflicto en Vitoria

Mercedes-Benz aparca la negociación del convenio por las huelgas

Tras un segundo paro esta semana que vuelve a paralizar la fábrica

Urkullu en la visita a la sede de Daimler.
Urkullu en la visita a la sede de Daimler.

Sigue enquistado el conflicto laboral por la negociación del convenio colectivo de la fábrica de Mercedes-Benz (MB) en Vitoria. La dirección de la planta ha suspendido las negociaciones con los sindicatos porque las huelgas siguen sin freno. Esta semana dos paros, uno de ellos este jueves, que han dejado sin la actividad la planta, que cada día ensambla 700 unidades. Y mañana está convocado otro.

Representantes de la dirección, con Emilio Titos al frente, y de las centrales han mantenido este jueves una reunión sin resultados. La mayoría sindical, formada por UGT, CCOO, PIM y Ekintza, se había apuntado a la negociación y había desconvocado los paros, que han mantenido ELA, LAB y ESK, consiguiendo la paralización de las instalaciones.

El lehendakari Iñigo Urkullu viajó este miércoles a Stuttgart, la ciudad alemana donde tiene su sede Daimler, el propietario de Mercedes-Benz. Tuvo una reunión a la que asistieron varios directivos germanos, entre ellos Mathias Geisen, consejero delegado de la división de furgonetas de MB. En el encuentro también participaron Arantxa Tapia, consejera de Desarrollo Económico, Ssotenibilidad y Medio Ambiente del Ejecutivo de Vitoria, y el propio Emilio Titos.

Urkullu volvió "esperanzado" y "optimista" sobre la inversión de 1.200 millones que la marca de la estrella plantea para sus instalaciones alavesas. Una decisión que depende de la firma del convenio colectivo. Ofrece subidas salariales del 5 % este año, además de otras pagas extras, pero a cambio de flexibilidad laboral.

Tapia ha manifestado que el proyecto de MB para Vitoria está centrado en el vehículo eléctrico y que "pese a las dificultades, la dirección y los trabajadores están avanzado". Este proyecto requerirá de "nuevas formas de trabajo, además de conexiones o electrónica totalmente diferentes" a las actuales, en su opinión. Además de "flexibilidad en todos los sentidos. Tenemos que adaptarnos, como se ha hecho en otras fábricas", añadió.

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