Credit Suisse paga para fingir que todo va bien

Ofrece un caro cupón del 9,75% para refinanciar deuda híbrida, lo cual refleja su relativa debilidad

Sucursal de Credit Suisse en Berna (Suiza).
Sucursal de Credit Suisse en Berna (Suiza). reuters

Credit Suisse va a pagar un precio muy alto para parecer normal. Ofrece a los inversores de crédito un cupón del 9,75% para refinanciar deuda híbrida. Tiene su lógica, pero refleja su relativa debilidad.

Tras la crisis de 2008, la presión de los reguladores para aumentar los niveles de capital dio lugar a un aumento de la emisión de deuda híbrida con características de capital. No tiente reembolso fijo, sino que incluye opciones de reembolso anticipado a cinco o diez años que permiten reembolsar a los inversores y emitir nueva deuda. Los inversores de crédito se acostumbraron a que eso ocurriera, aunque los bancos tenían la opción de ignorar la fecha de amortización y mantener la deuda si era más barato que emitir nuevo crédito en el mercado abierto.

La elección de Gottstein debería haber sido clara. Un banquero estimó que Credit Suisse habría pagado un 8,5% por la deuda no cancelada después de julio. En un bono por valor de 1.560 millones de euros, eso habría ahorrado a la entidad 19 millones. En cambio, ha optado por vender uno de los bonos bancarios híbridos más caros jamás emitidos, incluso más que el del 8,75% del griego Piraeus en 2021.

Pero Gottstein tiene otras cosas en cuenta. En el último año, el banco se ha visto envuelto en una serie de escándalos, como la quiebra de sus clientes Greensill y Archegos. En mayo, el regulador británico incluyó al banco en una lista que necesita mayor supervisión, y tanto S&P como Fitch rebajaron su rating. Todo ello ha reducido su valor de mercado a la mitad, hasta los 15.000 millones. Si se hubiera negado a rescatar el bono, los inversores podrían haberlo tomado como otra razón para asustarse.

Por desgracia, sufre en comparación. Los inversores recordarán que Santander ignoró la convención en 2019 al optar por no rescatar sus propios bonos a la primera oportunidad, sin repercusiones obvias. Pero no estaba en modo crisis, y tampoco lo están HSBC y Barclays, que afrontan decisiones similares a finales de año. Credit Suisse es un caso diferente.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías