Las empresas y los candidatos se buscan para hacer ‘match’

Citas, aplicaciones de emparejamiento y pruebas de gamifiicación se imponen al clásico curriculum

Permite ver a los aspirantes en acción de una manera más natural y cercana

El director internacional de cuentas globales de Ayming, José Valentí, con una candidata durante una sesión de 'Job Dating'.
El director internacional de cuentas globales de Ayming, José Valentí, con una candidata durante una sesión de 'Job Dating'.

El curriculum en papel con una sucesión de títulos e idiomas o la entrevista clásica sobre fortalezas y motivaciones ya no interesan a los seleccionadores. Lo que buscan ahora es comprobar si la empresa y su plantilla hacen match (darse la aprobación mutua) con el candidato de una manera mucho menos formal y agresiva.

Esa es la idea detrás de la jornada de Job Dating que la consultora de innovación y fiscalidad Ayming llevó a cabo el pasado mayo. En total, 24 candidatos pudieron charlar con diferentes empleados de la compañía, sin saber su cargo, para conocerse mutuamente y realizar una serie de talleres, cuatro en total, con los que comprender mejor la cultura y la realidad de la compañía. Uno de los candidatos ya ha entrado a formar parte de la compañía y otros 14 pueden tener la oportunidad de hacerlo durante este año. “Los talleres no son ni competitivos, ni buscan que te enfrentes a otros candidatos, ni te ponen ante una situación en la que tengas que demostrar un conocimiento técnico, así que la gente se relaja mucho más y actúa de una manera muy natural”, asegura la HR Business Partner de la compañía, Laura Haro.

Para su director de recursos humanos, Rami Assaf, el solo hecho de presentarse al evento ya implica un gran paso por su parte. “Todos hemos preparado entrevistas, al final las preguntas pueden ser comunes. Esta gente, en cambio, se presenta sin tener ni idea de cómo serán los talleres, para mí son valientes al salir de la zona de confort. Llegan con curiosidad, no con miedo y eso dice mucho del perfil de las personas que se han apuntado”, reconoce. El compromiso de Ayming radica en que llamarán a todos los candidatos, tanto para bien o para mal, en un plazo máximo de 48 horas.

El encuentro también se traduce en una adaptación más cómoda y rápida a la empresa una vez se incorporan a ella, según Haro. “Ese primer día en el trabajo, en el que lo normal es estar nervioso por lo que te vas a encontrar, aquí lo anulas porque ya lo has visto y has tomado una decisión en base a ello porque te convenció”, alega.

Emparejamiento digital

En la era de la tecnología y las aplicaciones también existen métodos digitales para emparejar a empresa con su candidato ideal y viceversa. La plataforma Shakers, que conecta a profesionales freelance con grandes empresas, ha desarrollado un algoritmo que utiliza la inteligencia artificial y machine learning para reunir a ambas partes con el mayor acierto posible. “Está diseñados para capturar patrones e interacciones entre variables profesionales y psicológicas difícilmente detectables por otros medios. Además, analiza el comportamiento de los usuarios en la misma, generando evaluaciones de estado de ánimo, seguridad o autonomía mediante el análisis de canales de voz y chat”, explica el CEO de la compañía, Héctor Mata.

Toda esta información, dice, permite que el sistema se adapte y aprenda de cada match y proyecto. Aun así, defiende que no sustituye a los profesionales de recursos humanos, sino que complementa su trabajo eliminando tareas repetitivas para que puedan centrarse en aquellas que aportan más valor. “Todos ganamos en este nuevo paradigma”, defiente Mata.

Otra forma de conocerse es jugando. En Le Monnier & Co son expertos en soluciones de gamificación para empresas y uno de los usos que le dan es, precisamente, en el área del reclutamiento y la incorporación de personal. “Nuestras soluciones son inmersivas, accesibles desde cualquier lugar y momento, además generan una buena experiencia del usuario y una completa trazabilidad al cliente”, afirma el líder de gamificación de la empresa, Fernando Le Monnier.

Su catálogo de pruebas puede medir hasta 31 competencias que se pueden baremar según el perfil buscado por la empresa. El que más éxito tiene, indica Le Monnier, es un juego al que han denominado La isla. Se trata de una prueba muy completa que identifica conductas observables asociadas a las variables como la planificación, la capacidad analítica, la adaptación al cambio, la multitarea y la orientación a la innovación. “Solemos decir que mide una competencia, difícil de definir, que es la de ‘apáñatelas como puedas’. El CEO confiesa que, “sin duda, es la más demandada por las empresas hoy y en un futuro cercano”.

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