Las empresas exigen un sistema más ágil para las ayudas a la rehabilitación

Los fabricantes de morteros ponen de ejemplo la buena gestión en Italia. Alerta en el sector por las diferencias de tramitación por autonomías

Celia Pérez, presidenta de Anfapa.
Celia Pérez, presidenta de Anfapa.

España cuenta con un parque inmobiliario envejecido, ya que la mitad es anterior a 1980 y del resto, una parte muy importante ronda los 40 años. Además, el 55% se construyó sin estar sujeto a ninguna normativa energética. Como consecuencia de la mayor concienciación actual a favor de reducir la factura energética y luchar contra el cambio climático, espoleadas por la pandemia y la invasión de Ucrania, los fondos NextGeneration del Plan de Recuperación ideado por Bruselas pondrán a disposición del país 5.520 millones de euros para destinar a obras de rehabilitación. Europa exige que se pase de rehabilitar apenas unos 30.000 hogares al año a 300.000 en 2050. Es decir, existe la necesidad, la presdisposición de las autoridades y el dinero.

Por ello, la conclusión que esgrime la Asociación de Fabricantes de Morteros y Sistemas de Aislamiento Térmico por el Exterior (Anfapa) es clara: “nunca unas obras de esta envergadura van a costar menos que ahora”, defiende su presidenta, Celia Pérez.

Sin embargo, existe un riesgo cierto de que este ambicioso proyecto no logre los resultados esperados, si no se pone el énfasis en difundir sus ventajas y hacer que la tramitación de las ayudas sea lo más ágil y rápida posible. “La ciudadanía debe conocer las múltiples ventajas que aporta, por ejemplo, un buen aislamiento térmico en su vivienda: reduce su factura energética, le brinda más confort y revaloriza el inmueble y todo ello de manera inmediata”, explica Celia Pérez.

Las empresas agrupadas en Anfapa, que representan al 90% del sector y suman una facturación superior a los 1.400 millones de euros, reclaman al Gobierno central y a las comunidades autónomas, que tienen transferida la gestión de estos fondos europeos, que pongan en marcha un sistema similar al italiano, donde la tramitación de estas ayudas es tan sencilla y ha tenido tanto éxito que solo en un año han conseguido duplicar el número de viviendas rehabilitadas.

”De media las ayudas previstas pueden suponer hasta el 50% del coste total de la obra, no computan como ayuda pública o ingreso a efectos fiscales y además están previstas deducciones de entre el 40% y el 60% del resto de lo desembolsado en función de cuál sea el ahorro energético obtenido”, añaden desde la citada asociación.

Además de una excesiva burocracia, otro de los temores de este sector es que los trámites varíen de una comunidad autónoma a otra, creando así una brecha de desigualdad absolutamente injusta, denuncian los fabricantes de morteros. En cuanto al tipo de obras que pueden beneficiarse de estas ayudas, son muy numerosas y todas se pueden tramitar a través de las comunidades de propietarios. Se beneficiarán de estas subvenciones los revestimientos de fachadas, los cambios de ventanas, la instalación de placas solares, la retirada de amianto o la mejora de la accesibilidad y la construcción de parques y zonas verdes, entre otras.

"Hay que atraer a los más jóvenes"

Siete de cada 10 euros de los fondos NextGeneration van a estar directa o indirectamente relacionados con la construcción y, sin embargo, el sector ha visto menguado su capital humano.

Durante el Plan E del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la construcción contó con 2,8 millones de trabajadores y la inversión entonces fue de 12.900 millones. Ahora, España se dispone a recibir 35.000 millones y apenas cuenta con 1,3 millones de empleados. Por eso, la patronal eleva a 700.000 el número de profesionales que necesitaría. “Con un 43% de mayores de 55 años, hay que buscar relevo e intentar atraer a los más jóvenes, convencerles que es un gran sector para trabajar”, dice Celia Pérez, presidenta de Anfapa.

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