¿Puede Vox acabar con la expansión de La España Vaciada?

Los errores de enfoque del Gobierno con el campo son aprovechados por la ultraderecha para construirse una imagen falsa de partido ruralista

La intuición de que España está ante un cambio de ciclo político suma cada día nuevos argumentos. Mientras la coalición de gobierno hace aguas internamente, el bloque de derechas coge mayor tracción. La situación es tan complicada para el Gobierno, que su desgracia se ha convertido en la principal razón para aguantar hasta el final de la legislatura, puesto que si Pedro Sánchez adelantara las elecciones el bloque de izquierdas daría paso a sus contrincantes.

El PSOE está en caída libre y Podemos es un espacio lleno círculos que sólo confluyen cuando critican a su socio. Los problemas del Gobierno llegan al extremo de que su mayor éxito, la reforma laboral, no encuentra partido que lo rentabilice. Yolanda Díaz es la autora y por eso es la política mejor valorada por los ciudadanos, pero no la identifican ni con Podemos ni con el PSOE y sigue sin partido. ¡Qué gran número dos para el PSOE de Sánchez!

La situación política general ha mutado en semanas de la autodestrucción de la derecha a la convulsión de la izquierda. No se había cumplido un año de legislatura y Vox planteó una moción de censura que sirvió para romper la amistad entre Santiago Abascal y Pablo Casado y alejar a los dos partidos. Después se desataba la guerra cainita entre Casado y Díaz Ayuso que ha terminado con Alberto Núñez Feijóo al frente del PP por aclamación popular y Casado en el desván de jóvenes jarrones chinos, junto con Albert Rivera y Pablo Iglesias.

El estilo de Feijóo habilita al PP para pescar en el caladero de votos del PSOE. Hay socialistas que no entienden como el actual Gobierno ha asumido sin pestañear planteamientos de Podemos y ERC y ven natural entregar su papeleta a Feijóo. El PSOE intentará retenerlos diciendo que votar al PP es entregarse a Vox. Ese va a ser su principal argumento en las elecciones andaluzas, donde se va a probar si la apelación al miedo a la ultraderecha retiene el voto en el PSOE o impulsa al PP.

Mientras, Vox sigue con su estrategia de atraer a grandes colectivos cabreados con el Gobierno, algo que antes era monopolio de Podemos, organización que nació del movimiento de protesta del 15 de mayo de 2011. Tres años después sacaron cinco eurodiputados y en 2016 se plantaron en el Congreso con 71 diputados, a costa del PSOE. Hoy, ambos caen sin remedio. En las últimas elecciones sumaron 155 diputados, que las encuestas dejan ahora en alrededor de 130.

El partido de Santiago Abascal tiene ya 57 escaños, forma parte de la coalición de Gobierno de Castilla y León y ha encontrado en el mundo rural su particular 15-M. El pasado 20 de marzo hubo en Madrid una manifestación en la que participaron 150.000 personas vinculadas con el campo, según la Delegación del Gobierno (PSOE). Su éxito está ligado, además de a organizaciones agrarias como ASAJA, vinculada al PP, a la implicación de las federaciones de cazadores, donde Vox tiene predicamento. Según pudo comprobar El País, 1.185 autobuses de los 1.400 que se fletaron para llevar manifestantes a Madrid fueron pagados por las federaciones de caza de Andalucía, Extremadura, Valencia, Castilla-La Mancha y Castilla y León.

El precedente de esta concentración es el 31 de marzo de 2019, la gran manifestación de la España vacía, que concentró a 50.000 personas en Madrid. Esta movilización fue especialmente organizada por Teruel Existe y Soria Ya. Seis meses después, los primeros fueron los más votados en su provincia y obtuvieron un diputado y dos senadores. Pasados tres años, los segundos son los más votados en Soria y cuentan con tres escaños en las Cortes de Castilla y León.

La concentración del mes pasado movilizó al triple de personas de hace tres años, pero al Gobierno le costó entenderlo y tardó más de una semana en anunciar un paquete de medidas y lo hizo para levantar el paro de los camioneros, no por el campo. Ha sido después, cuando Juanma Moreno ha convocado las elecciones andaluzas para el 19 de junio, cuando en el bloque de izquierdas, especialmente en el PSOE, se han dado cuenta de que están perdiendo el voto del campo de manera absurda.

Resulta inaudito que el partido más contrario a la pertenencia de España a la Unión Europea y el más xenófobo sea la formación emergente en los pueblos, cuya economía depende de la Política Agraria Común y de la mano de obra de los inmigrantes. Esto sólo se entiende por la inconsistencia del gobierno y el oportunismo de Vox.

La normativa que afecta al campo, en lugar de redactarse en el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación de Luis Planas, se elabora en carteras sensibles a postulados animalistas y ecologistas, lo que genera desafección en el mundo rural. El caso más palmario es el anteproyecto de ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales, escrito en el Ministerio de Asuntos Sociales y Agenda 2030 de Ione Belarra. Resultado, los animales que trabajan en el campo son asimilados a las mascotas urbanas, como se señalaba en detalle en esta columna del 15 de octubre pasado.

A esto se suman medidas como la protección del lobo por el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Digital de Teresa Ribera o las continuas declaraciones antitaurinas desde diferentes ámbitos del Gobierno. Parecen temas menores, pero son ideales para construir una de las mayores fake news: que Vox, un partido antieuropeo y xenófobo, es el gran defensor del campo.

La suma de errores de enfoque del Gobierno y el populismo pueden llevar a que Vox se consolide como la opción preferida en el campo, desplazando al PSOE, especialmente en las comunidades al sur de Madrid, y acabando con el crecimiento de las asociaciones que integran La España Vaciada.

Aurelio Medel es Doctor en Ciencias de la Información Profesor de la Universidad Complutense