Los NFTs: por el momento, más cerca de la inversión que del arte

El 82% de los compradores de estos activos lo hace por el retorno económico, según el informe anual de Hiscox

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El 82% de los compradores de tókenes no fungibles (NFT) –un certificado de autenticidad asociado a un archivo digital mediante tecnología blockchain– reconoce que su principal motivación a la hora de adquirir piezas es la revalorización de la mismas y no el interés por el mundo del arte, que se coloca en segundo lugar y sí señala el 67%. Es una de las conclusiones del informe Hiscox Online Art Trade Report 2021, elaborado por la aseguradora, que cuenta con una división especializada en arte. En el caso de las compras tradicionales de arte, las cifras se dan la vuelta: los factores emocionales son la principal motivación (93%), mientras que la recuperación de la inversión cae al tercer lugar (62%).

La búsqueda de retorno económico, además, se acentúa cuanto mayor es el volumen invertido. Esta fue la principal motivación de prácticamente todos aquellos (95%) que dedicaron más de 25.000 dólares (24.000 euros) a la compra de NFTs en el último año. El impacto social y el interés por el mecenazgo (39%) completan el podio de las razones detrás de estas transacciones, seguidas del aspecto social, como es el de pertenecer a un panorama de gente con una mentalidad similar (38%). Por último, la identidad y el estatus (29%) se sitúan a la cola.

El interés en este tipo de activos, sin embargo, no deja de crecer. Se estima que el mercado alcanzó los 11.303 millones de euros el año pasado, lo que podría crecer exponencialmente en un futuro próximo. Un 27% de los compradores de arte encuestados asegura que probablemente invertirán en NFT en 2022, frente al 19% que lo hizo en 2021. Este fenómeno es especialmente atractivo para los grandes compradores: el 31% de las personas que se gastan más de 100.000 dólares (95.000 euros) al año en arte confirman que han comprado NFTs en los últimos 12 meses.

En el lado contrario, entre las razones por las que los aficionados al arte no están comprando NFTs, destaca el hecho de que aún prefieren el arte físico y los formatos más tradicionales (35%), seguido de un 27% que no encuentra la calidad suficiente en este tipo de obras. En tercer lugar, al 13% le preocupa que la burbuja de este activo esté a punto de estallar y prefieren ver qué artistas y proyectos de esta disciplina emergen después de la explosión antes de hacer sus propias adquisiciones.

En este sentido, un 11% declara que no confía en este mercado por la falta de regulación, lo que permite que aumente el riesgo de timos, la especulación y la manipulación. Este mercado aún tiene un largo camino por delante para madurar y asentarse, pero también para llegar a un público más amplio: el 8% reconoce que no compra NFTs porque no acaba de entender cómo se valoran y se fijan los precios de las obras y un 5% lamenta que el proceso de compra sea demasiado tedioso y poco amigable con el cliente.

El informe también refleja qué cosas deberían de cambiar en el mercado actual para que aumentara la confianza de los consumidores en el mismo. Así, el 24% reclama que haya más regulación sobre estos activos antes de adentrarse en este mundo. El mismo porcentaje (24%) insiste en que lo más importante es encontrar piezas o artistas de NFTs haciendo cosas que les resulten atractivas. Los encuestados alertan de que el verdadero talento se está perdiendo en el océano de los NFTs y la proliferación de plataformas para adquirir obras, donde también abundan las imitaciones. En esta línea, un 22% reconoce que está esperando a que los artistas más tradicionales den el paso a los NFTs, pues creen que sus creaciones les resultarán más estimulantes.

Facilitar el proceso de comprar y crear plataformas que proporcionen una experiencia similar a la de cualquier ecommerce también fomentaría la entrada de más personas en este mercado, según el 18% de los encuestados. Por su parte, el 12% restante afirma estar a la espera de que las entidades culturales propias del entorno más tradicional, como galerías o museos, se acerquen a este formato de manera más rotunda para comprar ellos mismos.

El estudio elaborado por Hiscox también plantea qué consecuencias positivas tendrá el despegue de los NFTs en el mercado del arte. Una cuestión en la que la mayoría de los encuestados (27%) destaca que este sistema contribuye a uno de los grandes problemas que arrastraba el arte digital: demostrar la titularidad de las obras. El 18% defiende que la aparición de plataformas favorece que el arte digital sea comprado y vendido con una facilidad que era impensable unos años atrás. Asimismo, un 14% reivindica que estos avances también podrán ser aprovechados por las obras físicas: pues se podrán distribuir certificados de titularidad digitales para obras tradicionales. Por último, empatados con un 11%, quienes sostienen que aumentará el control sobre lo digital, que facilitará que se demuestre la autenticidad de las obras y que se democratizará el mercado en general.

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