Patrick Pruniaux: “Los ‘smartwatches’ hacen que llevemos más relojes”

Lleva cuatro años como máximo ejecutivo de la relojera Ulysse Nardin, una marca que acaba de comprar y que se independiza así del conglomerado de lujo Kering

Patrick Pruniaux: “Los ‘smartwatches’
hacen que llevemos más relojes”

La relojera Ulysse Nardin se independiza del conglomerado de lujo Kering. La marca ha llegado a un acuerdo con su actual dirección para venderles el total de su participación en dicha manufactura. Al frente de ello está Patrick Pruniaux (París, Francia, 1972), que lleva cuatro años como director ejecutivo de Ulysse Nardin y afronta esta nueva etapa sin miedo y con ilusión. El directivo ha dedicado gran parte de su trayectoria profesional al mundo del lujo, en empresas como Moët Hennessy o TAG Heuer (ambas del grupo LVMH). Una experiencia que combina con haber sido uno de los implicados en el lanzamiento del Apple Watch.

Se independizan de Kering. ¿Por qué han tomado esta decisión?

La decisión fue tomada por Kering, nosotros estamos muy emocionados de poder continuar el trabajo que hemos estado realizando estos años y llevándolo al siguiente nivel. Siempre hemos tenido mucha autonomía, éramos prácticamente independientes, y ahora el grupo ha aceptado vendernos la marca a mí, a parte del equipo directivo y a otros inversores. Obviamente es una oportunidad increíble.

¿Cuáles son los retos que tienen por delante en esta nueva etapa?

En realidad vamos a seguir haciendo lo mismo, no va a haber un cambio marcado en la estrategia. Es el mismo equipo, la misma compañía... Creemos en el trabajo que se ha hecho hasta ahora y en la continuidad, así que los retos son prácticamente los mismos que teníamos antes. Asegurarnos de que la marca se comprende, impulsar la creatividad y la innovación...

¿No da vértigo caminar sin el paraguas de un gran grupo?

No, en absoluto. De hecho, es emocionante. La razón por la que hago este trabajo es porque nos encantan los relojes, amamos el lujo y pensamos que tiene mucho sentido. No siento ningún tipo de preocupación, creo que tenemos un futuro muy prometedor por delante. No me inquieta, lo único que tengo es un gran deseo de seguir impulsando la marca y hacer que se conozca por lo que es.

Ha dedicado una gran parte de su trayectoria profesional a la alta gama, ¿cómo ha evolucionado en este tiempo?

Es cierto que se ha producido una explosión en el mundo del lujo en los últimos 30 o 40 años. Es una mezcla entre el interés por productos altamente creativos y un gran apetito por la autenticidad, especialmente en el mundo de los relojes. Y ahí creo que es donde nuestra marca es líder, donde el desarrollo tecnológico se cruza con la creatividad. Otra cuestión es la frontera entre lo que se considera lujo y lo que no. Creo que esto no está tan delimitado como lo estaba en el pasado, así que está aumentando el alcance potencial de este tipo de productos.

¿Es el lujo más resistente a las crisis?

Es como el dicho: no tengo suficiente dinero para comprar cosas baratas. Honestamente, creo que las marcas que tienen un gran compromiso con los consumidores, que cuentan con una relación fuerte, probablemente sí que sean más resilientes a las crisis. O, al menos, si sufren las crisis, lo hacen durante periodos de tiempo más cortos. Sabes que esperar y esa confianza es lo que hace que los consumidores sean leales.

Trabajó en el lanzamiento del Apple Watch. ¿Cómo conviven este dispositivo y los relojes?, ¿son competidores?

Al contrario. Creo que el Apple Watch y todos los relojes inteligentes en general hacen que la gente lleve más relojes. Las personas se acostumbran a llevar un reloj en la muñeca. Pero es nuestro trabajo asegurarnos de que explicamos bien quiénes somos para que los consumidores lleguen también a nosotros.

¿Cómo atraen a los consumidores más jóvenes?

Depende de muchas cosas, hay diferentes mensajes, pero, en general, los consumidores más jóvenes quieren entender de dónde venimos, cómo hacemos las cosas y por qué. Lo quieren ver en el producto, pero también en nuestra comunicación, así que les ayudamos a entender esto. A veces es través de colaboraciones y otras simplemente hablando y pasando tiempo con ellos, por ejemplo, en nuestras tiendas. Asegurarnos de que comprenden por qué el modelo Freak es un Freak y cuál es la innovación que hay detrás de ello. Es una gran manera de conectar con ellos. Aunque la sostenibilidad también es un mensaje muy importante para estas generaciones.

¿Cuál es el perfil del cliente de Ulysse Nardin?

Prácticamente nunca es el primer reloj que compran. Más allá del género o del grupo de edad, el consumidor que se nos acerca a nosotros es alguien que quiere descubrir algo más, quieren explorar cosas diferentes, quieren emocionarse comprendiéndolo todo. Es gente que se siente orgullosa de lo que lleva, que se siente segura. Alguien que lleva un Freak es alguien que lanza un mensaje: sé de lo que hablo, sé lo que llevo y conozco la historia de este reloj y de la marca. Es una señal para los demás, pero también para uno mismo: comparto los mismos valores que lo que llevo puesto.

¿Cuáles son estos valores?

Sobre todo, alguien que aprecia el valor de la libertad, la libertad para pensar y actuar out of the box [fuera de la caja]. Alguien que se emociona con las cuestiones tecnológicas y con las innovaciones: nosotros gritamos diseño. La libertad por encima de todo, pero una libertad que te anima a salir y hacer cosas. Apreciar el diseño de cosas que el resto de gente ni siquiera ha advertido, de un movimiento complejo... Esa gente se inspira en nuestras historias, con frecuencia muy vinculadas al mundo del mar.

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