Los cimientos de unas ciudades más sostenibles

Aenor lanza la marca Edificio Sostenible para el sector de la construcción que considera criterios ASG

Edificios en construcción en el nuevo barrio madrileño del Cañaveral.
Edificios en construcción en el nuevo barrio madrileño del Cañaveral.

Alcanzar el objetivo de hacer nuestras ciudades más sostenibles (ODS 11) necesita un esfuerzo de transformación que exige reducir las emisiones de CO2 integrando espacios verdes, implementando la movilidad sostenible y el fomento del transporte público, impulsando las energías renovables, apostando por la economía circular y promocionando un desarrollo urbano más eficiente, que atañe también a la edificación. Y para ello, la entidad certificadora Aenor acaba de presentar la certificación Edificio Sostenible, un nuevo sello en el sector de la construcción que, por primera vez, tiene en cuenta los criterios ASG (ambiental, social y de gobernanza, o ESG por sus siglas en inglés)

La certificación de Edificio Sostenible de Aenor nace para ser accesible a la mayoría de las tipologías de edificios y construcciones, nuevos o en uso. Para ello se han tenido en cuenta los aspectos exigibles en edificación residencial y terciaria, incluyendo edificios de concurrencia pública (edificios de oficinas, centros comerciales, edificios públicos…) y rehabilitación integral.

La nueva certificación se sustenta en dos pilares de evaluación que aportan un doble compromiso con la sostenibilidad, destaca Yolanda Villaseñor, directora de certificación de producto de Aenor. “La contribución de los materiales que tienen estos elementos en la construcción del edificio. Y luego, una vez que está construido, en función de los parámetros de diseño del proyecto del propio edificio, evaluar cuánto de sostenible es ese edificio”.

La certificación evalúa tanto los materiales empleados como el edificio en sí

Para la evaluación de la sostenibilidad de los materiales, “hemos definido unos índices de sostenibilidad de cada uno de estos materiales que se basan fundamentalmente en una parte de producto y una parte de organización de cómo se fabrican estos materiales teniendo en cuenta su sostenibilidad en sus tres ámbitos, el ambiental, el social y el de gobernanza”.

Toda la cadena de valor

Así, se miden cuestiones como con cuánto material reciclado se hace, cómo es el análisis de ciclo de vida de ese material, cómo se diseña, cómo se fabrica, cómo está previsto que sea el final de su vida útil, y que además respeta derechos laborales, igualdad, etc. “Está toda la cadena de valor metida”, destaca la responsable de certificación de Aenor.

Los materiales están divididos en cuatro bloques: la estructura; la envolvente; las instalaciones, y el equipamiento. “Cada una de estas agrupaciones tiene que tener un porcentaje mínimo de materiales que cumplan este índice de sostenibilidad, que establecemos en el 50%”, apunta Villaseñor.

La parte de sostenibilidad global del edificio se evalúa según los macroobjetivos de Level(s), el marco de evaluación desarrollado por la Comisión Europea, en relación a cuestiones como la eficiencia energética, el consumo de agua, las emisiones de gases de efecto invernadero, el ciclo de vida de los materiales empleados o la salud y el confort. Estos indicadores se evalúan durante todo el ciclo de vida del edificio, tomando como hitos los tres niveles que se establecen en esta herramienta: proyecto básico, proyecto definitivo y ejecución, y entrega del edificio y uso de este. “El edificio va a consumir mucha menos energía, el consumo de agua va a estar medido y controlado, con una serie de estrategias de minimización en su diseño que luego en su uso van a hacer que tú el consumo sea menor”, señala la directora de Aenor.

En la parte de sostenibilidad del inmueble se emplea el marco europeo Level(s)

La certificación Edificio Sostenible está dirigida principalmente a promotores y a arquitectos en su fase de diseño y proyecto. Y, como remarca Villaseñor, “ está orientada al área de consumidor final esa confianza de que ese edificio cumple con una serie de criterios de sostenibilidad que no solo se alinean con los valores que ahora mismo puedan tener los consumidores sino que además van a tener una repercusión en el consumo de la energía, del agua… de ese edificio y en definitiva de tu vivienda”.

La finalidad de la certificación es convertirse en un instrumento para la generación de confianza entre la ciudadanía, Administraciones públicas e inversores, aseguran desde la entidad certificadora Aenor. Porque responde a las necesidades de un contexto cada vez más preocupado por la sostenibilidad en todas sus dimensiones, que contribuye a la aceleración del logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y al desarrollo social e industrial.

Adaptación a las directrices europeas de sostenibilidad

Aenor ha presentado recientemente la marca Aenor N Sostenible, la primera certificación en España que respalda que un producto es sostenible desde un enfoque ASG (ambiental, social y de gobernanza). El nuevo sello refuerza la apuesta estratégica de Aenor por la marca N de calidad de los productos, que ya distingue a más de 100.000 productos, presentes en 53 países. Ahora reconoce también factores de sostenibilidad, analizando productos de los sectores industrial y de la construcción conforme a 20 indicadores. A los de calidad se suman criterios para las nuevas exigencias ambientales, sociales y de gobernanza.

En los esfuerzos para la recuperación en la zona euro, la industria dedicada a la construcción y la rehabilitación puede suponer una parte relevante de los proyectos que se presenten al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, conectado con el instrumento Next Generation EU.

En este sentido, la marca Aenor N Sostenible constituye una relevante aportación en el proceso de adaptación de los fabricantes a las directrices de las estrategias europeas en términos de sostenibilidad. Además, acompañará a esta industria en la obtención de ayudas provenientes de los mencionados fondos europeos de recupe­ración.

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