Estética

Cristiano Ronaldo llevará sus clínicas capilares a Milán, París y Dubái y seguirá abriendo en España

En 2021 facturó 34 millones de euros en sus clínicas de Portugal y España

Paulo Ramos, CEO de Insparya, a la izquierda. Cristiano Ronaldo, a la derecha, junto a Georgina Rodríguez
Paulo Ramos, CEO de Insparya, a la izquierda. Cristiano Ronaldo, a la derecha, junto a Georgina Rodríguez

Insparya, el negocio de cínicas capilares participado por el futbolista Cristiano Ronaldo, prevé llegar este año a tres nuevos mercados internacionales en su plan de crecimiento, para el que tiene previsto invertir un total de 20 millones en cuatro años.

La compañía cuenta en la actualidad con siete clínicas, cinco en Portugal y dos en España, situadas en Madrid y Marbella. La tercera está a punto de abrir sus puertas en Valencia. En 2021 la compañía facturó un total de 34 millones de euros, frente a los 25 del año anterior, lo que implica un crecimiento del 36%. Así lo confirma a este periódico Paulo Ramos, consejero delegado y cofundador de la compañía, además de propietario de un 33% de la misma. Otro 33% está en manos de su socio, Cristiano Ronaldo, y otro tercio entre los fondos Vallis Capital Partners y Hermes GPE.

La implicación del futbolista del Manchester United comenzó en 2019, asociándose con la compañía Saúde Viável, comandada por Ramos y que después se transformó en Insparya. Incluso Georgina Rodríguez, pareja del deportista, figura como administradora.

El objetivo es llegar los 100 millones en ventas en cuatro años, algo que prevé conseguir a base de aperturas. La más inminente es la de Valencia. "Es una ciudad grande, y siempre nos llegaban solicitudes de gente que nos contactaba desde allí. Ya estamos haciendo un buen trabajo en Madrid y en Marbella, y esperamos repetirlo", afirma Ramos.

Nuevos mercados

Los criterios de expansión de Insparya son claros: ciudades con un gran número de habitantes, y con un cierto poder adquisitivo. Aunque aclara que "no todos nuestros clientes tienen por qué tenerlo".

Sobre todo, dice, valoran estar allí donde perciben "una gran preocupación de las personas por su salud capilar". Sus clínicas tienen una dimensión de entre 1.300 y 2.000 metros cuadrados, y conllevan una inversión de unos tres millones. El plan de Insparya para este año es, además de la nueva clínica valenciana, llegar a nuevos mercados como Milán, París y Dubái, y con ellas, junto a las ya consolidadas en España y Portugal, alcanzar los 50 millones de facturación al final del ejercicio.

La siguiente apertura será en la ciudad italiana, en verano. Su estrategia en cada país, tanto en estos como en los que llegue, pasa por consolidar la primera clínica y, dependiendo de los resultados, llevar a cabo nuevas inauguraciones.

"Si funciona bien la primera, intentamos replicar en otras zonas del propio país. Es lo que pensamos hacer en Italia. Entrar en Milán, conocer bien a los pacientes, su mentalidad, y después decidir nuevas aperturas. Lo mismo haremos en Francia", dice el consejero delegado.

Asó lo hicieron en España, con la primera clínica ubicada en Madrid, en la calle Joaquín Costa, en 2019. Dos años después replicaron en Marbella. Tras la apertura en Valencia, Paulo Ramos sigue viendo capacidad para crecer en España, aunque no prevé más inauguraciones este año.

"Ahora tenemos tres, y podemos llegar a cinco o seis. Nunca serán más de esas", dice Ramos. "Analizamos ciudades como Sevilla, como Barcelona... Estamos pensando, pero todavía no hemos tomado una decisión", añade. Donde parece haber llegado a su tope es en Portugal, su mercado doméstico. Allí abrirá este año otra clínica en Viseu, la sexta y seguramente la última en incorporarse a la red del país. En cambio, a medio plazo analizan entrar en Inglaterra y en países asiáticos.

Implicación

Para Ramos, el componente diferencial de Insparya frente a la competencia es la innovación tecnológica. "Es donde hacemos más inversión, en tecnología propia. Tenemos nuestro propio centro de investigación, que es el pilar estratégico y queremos que sea referencia mundial en el sector, en robótica, imagen médica, biomedicina... Cada año destinamos al menos dos millones".

El tener un socio y una imagen como la de Cristiano Ronaldo les obliga a que los pacientes tengan los mejores resultados. El futbolista, además, está implicado de forma activa. "El proyecto le gusta mucho, lo promociona en sus redes, y hablamos todas las semanas, al menos un día, sobre Insparya".

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