Transporte

Ouigo pide auxilio por los precios de la luz y ve en riesgo la efectividad de la liberalización ferroviaria

La operadora manifiesta sorpresa por la falta de medidas para proteger a la alta velocidad en el plan de choque del Gobierno contra la crisis

Hélène Valenzuela, consejera delegada de Ouigo.
Hélène Valenzuela, consejera delegada de Ouigo.

La exclusión del tren de alta velocidad del paquete de medidas articulado por el Gobierno en respuesta a la crisis generada por la guerra en Ucrania ha encendido las alarmas en Ouigo. El rival de Renfe reclama una urgente solución para el transporte en ferrocarril ante una factura eléctrica disparada.

Los costes energéticos de la filial de SNCF, que antes de la escalada de los precios suponían entre un 12% y un 15% del total, se han multiplicado por cinco y ponen en riesgo el mantenimiento de las tarifas de bajo coste.

La operadora ofrece servicios en el eje Madrid-Barcelona y entrará próximamente en el corredor Madrid-Levante. Sus billetes parten de 9 euros y ha logrado factores de ocupación en sus primeros meses de operación superiores al 95%. Su directora general, Hélène Valenzuela, estima que los precios por viajero deberían subir un 35% en los servicios entre las dos principales ciudades del país, y hasta un 50% en el Madrid-Valencia, para compensar el coste extra por la luz. De momento, asegura que no hay previsto un encarecimiento de los billetes.

La directiva está trasladando el malestar de la compañía al Ministerio de Transportes. Desde su punto de vista, están en riesgo la efectividad de la liberalización ferroviaria y la perseguida descarbonización del transporte. De hecho, habla de inseguridad jurídica y de riesgos que los inversores difícilmente asumirán cuando se abran a la competencia las líneas de alta velocidad a Galicia o Asturias.

Sorpresa

El Consejo de Ministros aprobó ayer un plan de apoyo a empresas y particulares por 16.000 millones entre ayudas directas y créditos ICO. Ouigo urge que la industria ferroviaria sea tenida en cuenta como electrointensiva y pueda acceder a rebajas en la energía. Para las operadoras, incluida la pública Renfe, resulta imposible negociar contratos privados de suministro con las eléctricas, siendo Adif quien pacta el suministro y traspasa el riesgo a sus clientes.

El administrador público de la infraestructura ferroviaria es uno de los mayores consumidores de energía en alta tensión del país, contratando en febrero de 2021 energía eléctrica verde por un máximo de 489 millones para dos ejercicios. EDP Clientes, Endesa Energía, Gas Natural Comercializadora y Factor Energía fueron las ganadoras del concurso de suministro.

La energía llega a la red a través de puntos dotados de contadoras y el importe final para Adif depende de los consumos realesde Renfe y Ouigo, a las que se sumará Iryo a final de año. Los contratos con las eléctricas fueron adjudicados bajo la modalidad de precio indexado al mercado diario OMIE, reservándose Adif la posibilidad de cerrar periodos temporales a precio fijo con un preaviso de 24 horas. Para 2022, la firma que preside Marisa Domínguez estimó un consumo de 3.401,1 GWh.

La ejecutiva de Ouigo remarca que el precio ha subido de 60 a 300 euros por megavatio, con picos de 700 euros el pasado 8 de marzo. Todo un lastre para una compañía que, habiéndose estrenado en mayo del año pasado, se encuentra aún en rampa de lanzamiento. Hélène Valenzuela subraya que el cliente es sensible a cualquier variación de precios en los billetes, y que las medidas adoptadas por el Gobierno vuelven a poner en posición imbatible tanto al autobús como al vehículo privado frente al tren de alta velocidad.

La solución puede venir, bajo su punto de vista, de una medida extraordinaria mientras perdure esta tensión en los precios, pero también solicita libertad para que las operadoras puedan opinar sobre la política energética del ferrocarril en España. En estos momentos les es imposible contratar incluso coberturas sobre el precio de la luz al tratarse de un servicio prestado por Adif y no de una compra directa. En Italia, por ejemplo, se ha decidido prolongar las medidas de ayuda al sector articuladas para combatir la crisis del Covid-19.

En España es Adif la que adjudica el suministro y fija una previsión de precios en la declaración de red. En los últimos meses la estimación se ha visto totalmente desbordada. Dentro del canon que pagan las operadoras hay conceptos como la asignación de capacidad, el uso de la infraestructura y de las instalaciones eléctricas, el paso por cambiadores de ancho, el uso de estaciones y terminales de carga, etcétera. El sector, tanto en el segmento de viajeros como de mercancías, lleva meses comunicando una situación de alerta ante la subida de costes al Ministerio de Transportes.

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