Consumo

La guerra en Ucrania y la previsión ante la huelga disparan un 23% la compra de alimentación

Entre el siete y el 13 de marzo, las compra de productos de despensa rozó un crecimiento del 50% anual

Estanterías vacías en un supermercado de Sevilla este sábado
Estanterías vacías en un supermercado de Sevilla este sábado

Vuelven las compras de acaparamiento en supermercados e hipermercados, aunque por motivos bien diferentes a los que llevaron, justo hace dos años, a las escenas de lineales vacíos en muchos establecimientos por la llegada de la pandemia de Covid-19.

La venta de productos de alimentación y gran consumo se dispararon un 23% en la semana transcurrida entre el lunes 7 de marzo y el domingo 13, en comparación con el mismo periodo del año anterior, según natos de Nielsen, cuando el crecimiento de las semanas anteriores no llegaba al 5%. La consultora lo explica por el miedo al desabastecimiento de ciertos productos provado por la crisis en Ucrania, que por ejemplo ha acabado con las referencias de aceite de girasol de las tiendas, y por los primeros temores al impacto de la huelga de transportistas, aunque esta no comenzó hasta el pasado lunes y sus primeros efectos no se dejaron sentir hasta la semana pasada.

"Las llamadas a la calma que fabricantes y distribuidores han realizado en los últimos días señalando que el abastecimiento estaba garantizado no han sido suficientes para neutralizar los temores de muchos compradores", explica Patricia Daimiel, directora general de NielsenIQ para el sur de Europa.

En el caso de los supermercados el crecimiento fue del 22%, por un 28% en los hipermercados. También se disparó la compra online durante esa semana, un 17%, con una cifra de ventas de 50 millones, según los cálculos de la consultora.

Por productos, los más solicitados han sido los envasados y, en concreto, los de despensa, aquellos con caducidades más prolongadas que permiten su almacenamiento. En este ámbito la alimentación seca creció un 47%, con un repunte del 289% en el caso de los aceites. Las conservas aumentaron un 47% y la leche un 35%. Por su parte, los frescos también crecieron, aunque a menor ritmo, un 27%.

Pero no solo crecieron los alimentos. Las ventas de productos de droguería también crecieron, un 24%, y los de higiene personal y belleza un 20%. "Estamos convencidos de que, una vez más, los hechos demostrarán que esta industria es capaz de recuperar el pulso rápidamente. Y junto a ello, la solidaridad con Ucrania también nos ayuda a entender la inesperada evolución del mercado de gran consumo en los últimos días", añade Daimiel.

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