La invasión de Ucrania pilló a los gestores de fondos a contrapié

Los analistas de todo el mundo minusvaloraron las advertencias de Estados Unidos

Un operador de la Bolsa de Nueva York.
Un operador de la Bolsa de Nueva York.

El pasado 11 de febrero, Estados Unidos advertía al mundo de la inminencia de una invasión de Ucrania por parte de Rusia. Vladimir Putin había concentrado a más de 150.000 soldados justo al borde de la frontera, "para unas maniobras", pero la inteligencia norteamericana tenía información de que la invasión se iba a producir. Sin embargo, los inversores no hicieron caso de esa advertencia. Dos semanas después, las tropas rusas entraban en Ucrania y comenzaban los bombardeos. La guerra había empezado y las gestoras de fondos estaban con el pie cambiado.

Una encuesta entre 160 analistas de todo el mundo, realizada por la gestora norteamericana Fidelity International, revela que solo el 35% creía que las tensiones geopolíticas podrían afectar a las estrategias de inversión. Y la mayoría ni siquiera tenía en mente el conflicto entre Rusia y Ucrania, sino más bien las tensiones internas y comerciales con China.

Sebastián Velasco, jefe de Fidelity International en España, explica que "nadie pensaba que unas semanas después íbamos a estar en una situación como la que estamos". El directivo reconoce que ninguna firma de inversión tuvo en cuenta las advertencias claras que venían de Estados Unidos. "Predominaba la idea de que nos dirigíamos hacia una nueva Guerra Fría, pero en general había un cierto optimismo".

El 23 de febrero, unas horas antes de que comenzara el ataque por tierra, mar y aire, BlackRock, la mayor gestora de fondos del mundo, distribuía un comentario de mercado semanal en la que se recomendaba "sobreponderar la exposición estratégica a renta variable", pese a reconocer que Putin estaba ya subiendo el tono de sus amenazas, al reconocer a las regiones separatistas del Este de Ucrania. A su juicio, el tema de la semana seguiría siendo la elevada inflación.

Para cuando el conflicto bélico militar había empezado, ya era tarde para tomar medidas en las carteras. Las acciones de compañías rusas se desplomaron en los días siguientes y Moscú decretó el cierre de su Bolsa. La valoración de los bonos soberanos y corporativos rusos cayó en picado.

Una a una, las grandes gestoras de fondos anunciaron que congelaban los reembolsos de los fondos dedicados específicamente a Rusia. En los fondos más globales, la parte destinada a Rusia se empezaría a liquidar y se valoraría prácticamente a cero. En el caso de BlackRock, el impacto en sus fondos del colapso de los activos rusos ha sido de más de 18.000 millones de dólares.

La guerra de Rusia ha trastocado todas las previsiones macroeconómicas. En la mencionada encuesta de analistas de Fidelity, realizada a finales de diciembre de 2021, la mayor parte veía a las empresas que monitorizan aún en la parte expansiva del ciclo. "Evidentemente, si ahora se volviera a hacer la encuesta la opinión sería muy distinta, porque los riesgos de que llegue a haber una recesión han aumentado mucho", apunta Sebastián Velasco.

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