Rusia y Ucrania estudian un borrador de 15 puntos para poner fin a la guerra

Según avanza Financial Times, el plan incluye un alto el fuego y la retirada de Rusia si Kiev renuncia a su intención de entrar en la OTAN

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, este martes en Kiev.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, este martes en Kiev.

Las negociaciones entre Rusia y Ucrania parecen avanzar tras casi tres semanas de una ofensiva devastadora del Kremlin en su intención por hacerse con el control de Kiev. Ambos países han empezado este miércoles a trabajar en un acuerdo de neutralidad de 15 puntos que incluye un alto el fuego y la retirada de Rusia si Kiev declara la neutralidad y acepta límites en sus fuerzas armadas, según adelanta el diario Financial Times.

El borrador, sin embargo, es un avance con las peticiones por parte del Gobierno ruso, según ha matizado Mykhailo Podolyak, asesor principal del presidente ucraniano, desde su cuenta de Twitter. "Representa la posición solicitante de la parte rusa. Nada más. El lado ucraniano tiene sus propias posiciones. Lo único que confirmamos en esta etapa es un alto el fuego, la retirada de las tropas rusas y garantías de seguridad de varios países", ha detallado en la publicación.

La neutralidad de Ucrania, uno de los más demandados por el Gobierno de Vladímir Putin, ha sido la ficha decisiva para progresar en las conversaciones de paz, durante el sexto encuentro entre las delegaciones rusa y ucraniana celebrado este miércoles. De hecho, más temprano, el ministro de Exteriores ruso, Sergéi Lavrov, ya había mostrado su optimismo sobre este asunto. "Hay una serie de formulaciones de los acuerdos con Ucrania sobre el estatuto de neutralidad y las garantías de seguridad que están a punto de lograrse", avanzó Lavrov, mientras que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmaba que las conversaciones se estaban volviendo "más realistas".

El acuerdo propuesto implicaría que Kiev renuncie a sus ambiciones de unirse a la OTAN y prometa no albergar bases militares o armas extranjeras a cambio de protección de aliados como Estados Unidos, Reino Unido y Turquía. Sobre esto último, Mykhailo Podolyak, asesor principal del presidente ucraniano, aseguró que la Constitución ucraniana ya prohíbe las bases militares extranjeras en el país, por lo que no sería un problema para llegar a un punto en común.

Con esto, Moscú busca que Ucrania se convierta en un estado desmilitarizado, al estilo de Austria o Suecia. "El modelo austríaco o sueco de lo que es un estado desmilitarizado se está discutiendo para Ucrania y puede verse como una opción para un compromiso", ha explicado este miércoles el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.

Por su parte, Kiev reclama que se establezca un modelo de neutralidad propio para su país y no uno basado en el de otros países como Suecia o Austria, que tienen ejército propio pero no pertenecen a la OTAN. De hecho, según Podolyak "cualquier acuerdo viable" debe contemplar que Ucrania conserve su propio ejército.

El asesor del presidente ucraniano ha explicado a Financial Times que en este plan también se contempla que "las tropas de la Federación Rusa abandonen el territorio de Ucrania", asediado desde que comenzó la invasión el pasado 24 de febrero; es decir, las regiones del sur a lo largo de los mares de Azov y Negro, así como el territorio al este y al norte de Kiev.

La luz verde para este acuerdo aún tendrá que pasar algunos obstáculos, como las garantías que demande Occidente con respecto a la seguridad de Ucrania y la disposición de Putin para aceptarlas, sobre todo con el precedente de un acuerdo de 1994 ya fallido el que se sustentaba la seguridad de Ucrania y que no fue impedimento para que el Kremlin invadiera Crimea en 2014 ni para su más reciente avance militar hacia Kiev.

"Proponemos un modelo ucraniano de garantías de seguridad, que implica la participación inmediata y legalmente verificada de varios países garantes en el conflicto del lado de Ucrania, si alguien vuelve a invadir su integridad territorial", ha detallado Podolyak.

Una mujer en uno de los edificios afectados por el ataque ruso, en Kiev, este martes.
Una mujer en uno de los edificios afectados por el ataque ruso, en Kiev, este martes. AFP

Otro de los mayores conflictos para sellar el acuerdo es la demanda de Rusia de que Ucrania reconozca su anexión de Crimea en 2014 y la independencia de los dos estados separatistas en la región fronteriza oriental del Donbás.

"Los territorios en disputa están en un caso aparte. Hasta ahora estamos hablando de una retirada garantizada de los territorios que han estado ocupados desde el inicio de la operación militar el 24 de febrero", ha especificado el asesor del presidente Zelenski.

Aunque ambas delegaciones han confirmado este miércoles que se lograron avances para poner fin a la guerra, de acuerdo con Financial Times, los funcionarios ucranianos siguen escépticos sobre si Vladímir Putin está totalmente comprometido con la paz y les preocupa que Moscú pueda estar ganando tiempo para reagrupar sus fuerzas y reanudar su ofensiva.

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