La negociación de Orange y MásMóvil mete más presión a Vodafone

Puede beneficiarse de la reducción de la competencia, pero sus accionistas quieren fusiones

Torre de telefonía cerca de Gross-Gerau (Alemania).
Torre de telefonía cerca de Gross-Gerau (Alemania). reuters

Las opciones de Nick Read para hacer negocios acaban de reducirse. El consejero delegado de Vodafone y defensor a ultranza de la concentración en los mercados europeos de telecomunicaciones se ha quedado fuera de juego por la propuesta de fusión de 19.600 millones de euros de Orange España y MásMóvil. La presión está ahora sobre él, para que haga un movimiento en Italia o en el Reino Unido.

Desde que fue absorbida por el gigante del capital riesgo KKR en 2020, MásMóvil ha estado en el centro de los rumores de fusión en el hipercompetitivo mercado español. Tras el anuncio del martes, parece probable que el cuarto operador español se asocie con la unidad española de la francesa Orange. La combinación de ambas empresas se situará muy cerca del antiguo monopolio Telefónica.

El acuerdo propuesto otorga a MásMóvil y a Orange una participación igual en la nueva entidad. El grupo propiedad de KKR es más grande, ya que está valorado en 11.500 millones de euros, incluida la deuda, frente a los 8.100 millones de Orange. Pero también aporta más de 6.000 millones de endeudamiento, por lo que pagará a la empresa francesa una cantidad de dinero en efectivo, que estimamos en 1.500 millones de euros, para mantener una participación del 50%.

El mayor premio para ambos es el ahorro anual estimado de 450 millones de euros. Si se capitalizan los impuestos, el valor actual para cada uno es de casi 1.700 millones, lo que equivale al 6% del valor de mercado de Orange.

Hay riesgos. Los organismos de control europeos se han opuesto a los acuerdos que reducen el número de grandes operadores de cualquier mercado de cuatro a tres. La aprobación podría venir acompañada de duras correcciones. Dicho esto, si el acuerdo se lleva a cabo, todos los operadores de España, incluido Vodafone, deberían de beneficiarse de una menor competencia en los precios.

Eso puede ser poco consuelo para Read. Está bajo la presión de los accionistas, incluido el activista Cevian, para que racionalice su extenso grupo mediante fusiones. Ahora se perderá una parte de las sinergias de la fusión y tiene pocas opciones para salir de España, aparte de una venta a un fondo de inversión privado, que probablemente no sea tan lucrativa como una fusión con un rival. De ahí que las acciones de Vodafone perdieran más de un 3% el martes.

Read tendrá ahora que acompañar sus intenciones con actos en otra parte. El mes pasado rechazó una descarada propuesta de su rival francés Iliad en Italia. Una de las opciones es dar la vuelta a la tortilla a su propietario, Xavier Niel. Otra es llegar a un acuerdo con Three, propiedad de CK Hutchison, en el Reino Unido. Pero como el tiempo y las opciones no están de su lado, existe el riesgo de pagar de más.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías