Analistas

Las Bolsas podrían corregir un 10%, con especial castigo para la europea

Los analistas auguran caídas adicionales por el conflicto en Ucrania, más intensos en Europa por su dependencia energética de Rusia

La clave de la corrección estará en la magnitud de las sanciones, pero los principales índices ya pierden más del 10% desde máximos

Bolsa de Fráncfort
Bolsa de Fráncfort Getty Images

La invasión de Ucrania por parte de Rusia promete ser detonante para más caídas bursátiles en un año que ya ha empezado mal en Bolsa. Los tambores de guerra en Europa disparan los precios de la energía y auguran una oleada de sanciones económicas que pueden afectar al crecimiento. Y llegan además en un momento frágil para la inversión, justo cuando el mercado se preparaba para la retirada de los enormes estímulos monetarios lanzados durante la pandemia y para el alza de tipos.

La escalada bélica en Ucrania puede provocar caídas del 10% en el corto plazo desde los niveles actuales en las Bolsas de los mercados desarrollados, según apunta Julius Baer. Un retroceso que se añadiría a los descensos claramente superiores al 10% desde los últimos máximos que ya suman el Euro Stoxx, el Dax o el S&P 500 y que por tanto podrían llevar a las Bolsas a un mercado bajista, ya con una caída acumulada del 20% desde máximos. El Nasdaq estadounidense, el más castigado entre los principales índices bursátiles, ya apunta a ese mercado bajista, por primera vez desde marzo de 2020.

La caída del 10% en los mercados mundiales de renta variable es también el pronóstico de Credit Suisse para un escenario de invasión y conflicto abierto como el que se presenta ahora. La firma suiza, que ya avanzaba esta estimación la semana pasada para tal supuesto, prevé un fuerte aumento de la volatilidad, con especial impacto en la Bolsa y la renta fija europeas.

El banco asegura que a finales del año pasado ya redujo el riesgo en cartera por las crecientes tensiones geopolíticas, vendiendo su posición sobreponderada en renta variable mundial. “Los mercados aprenderán a vivir con la realidad de un nuevo orden mundial a largo plazo, pero abogamos por mantener la cautela a corto plazo”, añaden en Credit Suisse.

La economía europea es la más sensible al conflicto en Ucrania por su elevada dependencia energética de Rusia. “Mientras la economía de EE UU puede estar más protegida ante un impacto negativo en la economía rusa, que solo representa el 1,3% del PIB global, y es un país con mayor independencia energética, en la eurozona puede haber consecuencias diferentes”, apuntan en Julius Baer, donde recuerdan que Rusia aporta el 10% del consumo de petróleo y el 40% del de gas. “En función de la severidad de las sanciones que se impongan, veremos diferentes situaciones en el mercado europeo de renta variable”, añade la firma suiza.

"Si el conflicto armado es corto y no sobrepasa los límites, pronto podremos empezar a hablar de un suelo en las correcciones de los activos de riesgo. Pero la incertidumbre es aún demasiado alta para asumir ya ese desenlace", apuntan desde Macroyield.

Aun así, Julius Baer también señala que el impacto en los resultados empresariales de las firmas del S&P 500 y del Stoxx 600 “es limitado”, ya que obtienen una parte marginal de sus ingresos de Rusia y Ucrania. El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, reconocía ayer de hecho que el impacto directo sobre la economía de la zona euro es limitado y que la exposición del sistema financiero de la región a los dos países en conflicto no es preocupante, aunque el BCE sí haya reclamado información a las entidades con exposición en Ucrania y Rusia para evaluar los riesgos.

Pero Guindos sí apunto al principal riesgo económico para la zona euro, el del alza de los precios de la energía, que pueda acelerar aún más la inflación. Hoy el futuro del precio del gas en Europa se dispara más del 30% y el petróleo brent se coloca por encima de los 100 dólares, con un alza del 7%.

Como advierten desde Mutuactivos, a corto plazo seguirá existiendo presión sobre el precio de la energía, en especial sobre el gas en Europa. Y advierte que “los elevados precios de la energía no permitirán que la inflación caiga tan rápido como se esperaba”. Como consecuencia de ello, “los bancos centrales podrían perder margen en política monetaria y los gobiernos en política fiscal”. En definitiva, se agrava el dilema para el BCE entre combatir la inflación, que promete acentuarse aún más, o proteger el crecimiento y la estabilidad financiera. Hoy mismo surgían voces en el BCE a favor de mantener las compras de bonos en la zona euro y de aplazar la subida de tipos al año próximo. Ante el escenario actual, en Mutuactivos optan por un posicionamiento conservador en las carteras, infraponderando la Bolsa en las carteras mixtas y con mucha liquidez en las de renta fija.

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