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El alza de rendimientos atrae el interés inversor por la deuda soberana

La entrada en fondos de bonos públicos marcó la semana pasada récord desde marzo de 2020

El ‘high yield’ sufre el peor inicio de año desde 2018

El alza de rendimientos atrae el interés inversor por la deuda soberana pulsa en la foto

El cambio de ciclo en los tipos de interés y la perspectiva de subidas en los próximos meses es el terreno de juego indiscutible en el que se mueve este año la inversión en renta fija. Pero la rápida respuesta de los bonos soberanos a la expectativa de que la Fed, y también el BCE, eleven el precio del dinero está dejando oportunidades que los gestores no dudan en aprovechar. Así, los fondos europeos de deuda soberana registraron durante la semana pasada las mayores entradas de dinero desde marzo de 2020, según datos de Bank of America.

Las aportaciones fueron en la semana, coincidiendo además con la inestabilidad en el mercado causada por la tensión en Ucrania, de 5.446 millones de dólares (4.800 millones de euros), con lo que ese balance semanal contribuye casi en su totalidad a las entradas que este tipo de fondos registran en todo lo que va de año, por 5.962 millones de dóalres.

Esas entradas de dinero en fondos de deuda soberana europea se producen después de que el último mensaje del BCE, que ha abierto la puerta de forma inesperada a una subida de tipos en la zona euro este año, haya provocado una fuerte caída de los precios. Las rentabilidades han trepado en consecuencia, devolviendo atractivo a los bonos.

El rendimiento del italiano a una década alcanzó la semana pasada el 2%, máximos de abril de 2020; el español a ese plazo tocó el 1,32%, récord desde febrero de 2019 y el bund alemán se llegó a colocar en el 0,33%, un nivel no visto desde noviembre de 2018. Según explica Cristina Gavín, gestora de renta fija de Ibercaja Gestión, “el BCE sorprendió al mercado, que ha sobrerreaccionado al descontar dos alzas de tipos este año en la zona euro que no se van a dar. El alza de rentabilidades ha dado más atractivo a los bonos soberanos, en especial entre inversores de fuera de Europa”.

Después de subir a los niveles de rentabilidad citados, que se aclanzaron en la sesión del pasado miércoles 16, los rendimientos han vuelto a relajarse y a subir los precios, dejando una pequeña plusvalía para quienes compraran en los últimos días. Es el resquicio que este ejercicio se le presenta a los gestores de renta fija para apurar rentabilidad y que en el momento actual está en aprovechar la ocasión si se estima que el mercado está descontando en exceso las subidas de tipos.

Frente a las entradas en deuda soberana, la tendencia de salidas de dinero en los fondos de inversión registrados en Europa en el conjunto de la renta fija es imparable. En términos generales, los fondos de deuda sumaron la pasada semana la sexta consecutiva de retiradas de dinero y la más intensa desde marzo de 2020, por 7.732 millones de dólares (6.820 millones de euros), hasta un total en lo que va de año de 25.827 millones de dólares, según los datos de Bank of America.

En proporción al patrimonio gestionado, los fondos que más salidas de dinero están sufriendo son los de high yield, a pesar de que el alza de rentabilidades eleva su atractivo, aunque a costa también de más riesgo. Con los reembolsos de la semana pasada se anotan ya el peor inicio de año desde 2018 y una pérdida equivalente al 2,8% de su patrimonio, por 6.500 millones este año.

Italia, el foco para exprimir rentabilidad

La subida al 2% del bono italianao a 10 años la semana pasada –ahora cotiza en el 1,88%– fue aprovechada por los inversores para adquirir deuda soberana del país, también a pesar de que la prima de riesgo trepó en paralelo a los 170 puntos básicos. Italia, el país más endeudado de la zona euro con la excepción de Grecia, acusará este año la reducción de las compras de deuda del BCE, a lo que se añade una frágil estabilidad política. La reelección de Sergio Mattarella como presidente de la República, y la continuidad de Draghi como primer ministro, ha puesto de relieve la división de la clase política y podría restar estabilidad a la recta final del gobierno del banquero italiano.

La evolución de la prima de riesgo italiana será un gran termómetro este año para los planes del BCE. A partir de los 200 puntos básicos, comienza a ser zona de peligro según los inversores.

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