Remuneración del pasivo

Un rayo de luz para el ahorro conservador

El nuevo escenario de subidas de los tipos incentivará que las entidades empiecen a pagar más por el pasivo, pero no mucho más ni antes de 2023.

La banca dejará de penalizar los importes más elevados y de empresas pero será muy improbable que los depósitos puedan batir a la inflación en el medio plazo

Un rayo de luz para el ahorro conservador
Getty images

Se acerca el fin de una era, la de los tipos de interés al cero que ha causado estragos en las remuneraciones del pasivo, ancladas bajo mínimos desde hace años. El nuevo escenario de tipos al alza para combatir la elevada inflación y la futura carestía de la liquidez del Banco Central Europeo (BCE) incentivará que las entidades financieras empiecen a pagar más por el ahorro. Las subidas serán pequeñas y tardarán en notarse en los escaparates bancarios, dicen los expertos, pero el horizonte ya no es tan sombrío para los ahorradores que no quieren asumir riesgos.

Las cuentas y depósitos bancarios acumulan la histórica cifra de casi 960.000 millones de euros, según los últimos datos del Banco de España. La prudencia por la incertidumbre durante la pandemia ha canalizado el dinero hacia estos activos que apenas generan rentabilidad. Y todo en un contexto de creciente inflación —del 6% en España— que merma el poder adquisitivo sin que el ahorrador se dé cuenta.

Según Inverco, España es el tercer país de Europa con más porcentaje de dinero en depósitos y efectivo (el 41,2% del ahorro financiero de las familias), solo por detrás de Portugal y Austria. El ciudadano español es más ahorrador que inversor por la falta de cultura o educación financidera, apuntan las fuentes bancarias consultadas, que esperan que con el tiempo los bancos ofrezcan rentabilidades algo más atractivas si al final el BCE sube los tipos.

“El mercado ha cambiado sus expectativas de alza de tipos de la misma manera que el Banco Central cambió su mensaje sobre la inflación, lo que indica un regreso a los tipos positivos por primera vez desde 2013”, indican en Monex Europe.

El consenso espera ahora incluso dos incrementos de los tipos de intervención este mismo año, en lugar de en 2023 o 2024. Y ya descuenta que la facilidad de depósito del BCE estará a niveles de 0% a finales de año, frente al -0,50% actual.

“Lo primero que podrían hacer los bancos es dejar de cobrar por los depósitos de empresas y cuentas de alto importe”, declara Eduardo Areilza, senior director de Alvarez & Marsal. Alessio Zambon, responsable de marketing de Banco Mediolanum, entiende que “no se va a producir de forma inmediata un cambio sustancial en las remuneraciones de cuentas y depósitos en los próximos meses”. Aunque el BCE reducirá gradualmente las compras de deuda, hay liquidez suficiente en el sistema financiero y “la banca no tiene necesidad de sobrepagar por los depósitos”, explican en MyInvestor, donde apuntan que si el BCE actúa “el escenario en la remuneración del ahorro podría cambiar en 2023”.

Calculadora en mano, del billón de euros que los españoles tienen ahorrados, unos 31.000 millones han perdido capacidad de compra por el efecto de la subida de precios en 2021, partiendo de la media del 3,1% que subieron los precios el año pasado. Con remuneraciones prácticamente al cero, los depósitos están muy lejos de proteger al ahorrador del efecto de la inflación, una situación que será improbable que cambie en el medio plazo.

El objetivo del BCE es que los precios se estabilicen entorno al 2% en el medio plazo. Y esa sería la rentabilidad que deberían arrojar los depósitos para evitar la pérdida de poder adquisitivo. La perspectiva de tasas de inflación del 2% a futuro será la condición para subir tipos, aunque el rendimiento de los depósitos difícilmente lo hará en la misma medida.

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