Estas son las medidas que propone la banca para evitar la exclusión financiera de los mayores

Crearán departamentos que diseñen medidas para los clientes más vulnerables

El sector reclama acuerdos con las Administraciones Públicas

El presidenta de la AEB, José María Roldán, durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum
El presidenta de la AEB, José María Roldán, durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum Europa Press

Las patronales bancarias CECA y AEB presentaron ayer un plan de choque para combatir la exclusión financiera de sus clientes mayores, y se encargarán de que sus asociados promuevan iniciativa también individuales para impulsar la intrusión bancaria, no solo para las personas mayores, sino también para los discapacitados y para la España rural.

En este plan, aún sujeto a modificaciones, incluyen medidas como el cash in shop para que puedan sacar efectivo o realizar operaciones básicas en tiendas, gasolineras, bares, estancos, etc. que suplan la falta de oficinas bancarias o cajeros automáticos. Además, se ampliarán los autobuses que operan como oficinas bancarias, y que ya utilizan gran parte de los grandes bancos españoles. Lo mismo sucede con la red de agentes, que la banca está ampliando en las zonas rurales.

La instalación de cajeros en poblaciones de menos de 10.000 habitantes, es otra iniciativa para combatir esta exclusión financiera. Pero no es suficiente, por lo que se pretende instalar cajeros también en zonas donde no hay oficinas bancarias, para lo que se están firmando acuerdos con las administraciones públicas.

Las patronales, además, han creado un observatorio para actualizar el mapa de acceso a los servicios financieros en la España vaciada, con el objetivo de que el sector y las administraciones públicas puedan arbitrar mecanismos para extender el acceso a los servicios básicos financieros a estas poblaciones más vulnerables.

Llevar a cabo encuestas de satisfacción entre los clientes sobre los servicios y sobre los canales digitales y el uso de cajeros es otra de las iniciativas presentadas ayer al Tesoro.

Proponen crear seguros especiales de protección de robo en cajeros

Los bancos se comprometen también a reforzar los canales de atención telefónica para los clientes no solo mayores, sino para aquellos que no puedan acudir a una oficina o no pueden realizar operaciones en canales digitales.

Los empleados de las entidades financieras también jugarán un papel destacado ya que realizarán programas de formación a los trabajadores de atención comercial para facilitar el trato con las personas mayores o personas discapacitadas. Además, la banca está dispuesta a diseñar productos específicos para con un abanico de pde servicios dirigidos a estos colectivos vulnerables.

Correos

El plan presentado por la banca será voluntario, aunque todas las entidades lo cumplirán

La banca también potenciará acuerdos con Correos, similar al que tiene Banco Santander, para atender a la España rural a través de sus oficinas o personal para que los clientes puedan realizar operaciones banarias básicas.

Las medidas propuestas incluyen también el diseño de seguros especiales de protección de robo en cajeros automáticos, el adelanto de las personas mayores en las oficinas, o educar a este colectivo a utilizar las aplicaciones digitales en colaboración con centros de enseñanza, contros de día u otros centros de mayores.

Los bancos, además, crearán departamentos que realicen el seguimiento de las necesidades de estos colectivos más vulnerables que se encargarán de proponer medidas específicas para estos clientes mayores, o en zonas rurales.

El protocolo de medidas para combatir la exclusión financiera es voluntario, aunque, como ocurre en estos casos, todo el sector pondrá en marcha las iniciativas recogidas en él.

De momento, la banca ha comenzado a poner en marcha planes de choque para atender a estos colectivos. Santander y Abanca ya anunciaron ayer iniciativas en este sentido. Así, Abanca se ha comprometido a mantener abiertas indefinidamente las oficinas en los 134 municipios donde es la única entidad con actividad y ha acordado ampliar el horario de atención en ventanilla hasta las 14 horas para los clientes mayores de 65 años que lo necesiten.

Santander también ha decidido ampliar desde el lunes su horario de caja en sus oficinas desde las 11.00 hasta las 14.00 horas para los clientes de la entidad, sea cual sea su edad. Este nuevo horario se aplicará a su red de oficinas, que hasta ahora atendían en caja desde las 8.30 horas hasta las 11.00, y a las oficinas Smart, cuyo horario comenzaba a las 9.00 h y finalizaba a las 11.00 h.

Mientras, el presidente de la AEB, José María Roldán, explicó ayer que la solución para atender mejor a los clientes de mayor edad pasa por la puesta en marcha de “un plan de choque” que alivie de inmediato la presión sobre la banca ante las reclamaciones y medidas a medio plazo de carácter más estructural. El directivo de la AEB también confirmó en un desayuno organizado por Nueva Economía Fórum, que la AEB, CECA y Unacc se reunían ayer con Tesoro para presentar el protocolo estratégico para incluir los problemas identificados y dar una solución de carácter permanente para las personas mayores que no puedan utilizar los canales digitales.

La reunión de las patronales con Tesoro, ya prevista hace unos días, se produce un día después de que Carlos San Juan, el hombre de 78 años impulsor de la campaña Soy mayor, no idiota por un trato “más humano” en los bancos, registrase las 600.000 firmas obtenidas en la campaña en change.org y se reuniese con el secretario general del Tesoro, Carlos Cuerpo, y con las asociaciones bancarias.

 

Roldán: “Es un problema distinto al que teníamos identificado”

Presión. “El problema que ha puesto de manifiesto Carlos San Juan existe, es distinto al que teníamos identificado y es real”, reconoció ayer el presidente de la AEB, quien recordó que el sector bancario suscribió el pasado año un protocolo estratégico orientado a garantizar la prestación de servicios en el ámbito rural, consciente de que la transformación digital podía generar “ciertas tensiones de exclusión financiera”.

Teruel sin otorrino. Roldán recalcó que el problema identificado no es exclusivo del sector bancario, ni más severo en este que en otros sectores, sino más bien “al contrario”, y que requiere que todos ellos realicen cuantiosas inversiones y cambios estratégicos que les permitan adaptarse a la transición tecnológica. “Es un desafío muy importante. Los bancos ya están haciendo unan reflexión, la pregunta que me hago es, ¿los otros sectores públicos y privados están haciendo la misma reflexión que nosotros? ¿Están preparados para asumir ese desafío digital, este elemento estructural que no teníamos identificado?”, explicó, para añadir como ejemplo, que en Teruel sigue habiendo bancos, pero no hay otorrinolaringólogos en el hospital público. “Eso sí que es un problema gordo”.

Normas
Entra en El País para participar