Tecnología

Las ‘big tech’ de EE UU siguen resilientes pese a la inflación, el aumento de costes y otros desafíos

Meta y Alphabet siguen mostrando una gran dependencia de la publicidad digital

Amazon encarece su servicio Prime en EE UU para contrarrestar sus enormes gastos

La acción reguladora antimonopolio es el principal desafío que afrontan

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Mirando las cuentas de 2021 de las big tech estadounidenses parece difícil decir que hay un problema con la economía. Apple, Amazon, Google, Microsoft y Meta (antes Facebook) sumaron el año pasado unos ingresos de 1,4 billones de dólares, un 26% más que hace un año, y su beneficio neto agregado se disparó un 56% hasta los 320.619 millones de dólares. La tendencia mundial hacia una economía más digital sigue jugando a su favor, pero la marejada que azota al Nasdaq, sobre todo en las jornadas del jueves (con el desplome de Meta un 26% perdiendo 250.000 millones en Bolsa en un día) y del viernes (con la subida de un 13,54% de Amazon ganando más de 191.000 millones), dejan entrever que las aguas no están calmadas, y que detrás de esos flamantes números se esconden desafíos.

Meta y Alphabet, por ejemplo, han vuelto a mostrar su enorme dependencia de la publicidad digital, que representa en el primer caso el 98% de sus ingresos y del 81% en el segundo. Son de entre las cinco grandes tecnológicas de EE UU las menos diversificadas. Pero, como señalaba ayer Bloomberg, aunque la sabiduría convencional dice que los conglomerados no deben poner todos sus huevos en una misma cesta, es difícil derribar un modelo de negocio que les ha sido tan exitoso durante dos décadas.

Aun así, las cuentas de Facebook del último trimestre han dado la voz de alarma. Aunque solo parecen haber mostrado la debilidad de Meta. Los usuarios de Facebook cayeron por primera vez en sus 18 años de historia (mostrando un aumento de la competencia) y el crecimiento de sus ingresos se desaceleró (subieron un 37% en 2021 mientras solo lo hicieron un 20% en el último trimestre). Además, pronosticó unos ingresos para el trimestre actual de entre 27.000 y 29.000 millones de dólares, por debajo de lo que esperaban los analistas, advirtiendo que los cambios en la política de privacidad de Apple le ocasionarán unas pérdidas de 10.000 millones de dólares en ingresos para este año. Todo, mientras confía su futuro al metaverso, una apuesta que arroja en estos momentos muchas dudas.

En el caso de Alphabet, su dependencia de la publicidad no preocupó a los inversores, aunque hay cierta incertidumbre sobre el éxito de la compañía en diversificar sus fuentes de ingresos. Google no mostró la debilidad de Meta y sus acciones subieron casi un 9% el miércoles después de que su beneficio en 2021 casi doblara al de hace un año gracias al fuerte impulso de los ingresos por anuncios (solo Youtube facturó 8.633 millones en publicidad, casi 2.000 millones más que hace un año). Muchos analistas coinciden en que el crecimiento de la publicidad digital se mantuvo bien el pasado año y seguirá robusto este año.

El mercado, no obstante, también aplaudió que los ingresos de Google en el último trimestre subieran un 32% interanual, superando las expectativas y marcando el tercer trimestre consecutivo con facturación récord, y que su negocio de computación en la nube tuviera un fuerte crecimiento (45%), aportándole 5.541 millones de dólares en los últimos tres meses. Aún así la unidad sigue siendo deficitaria y requiere de fuertes inversiones, pues Google apenas controla el 7%-9% del mercado cloud mundial, una cuota pobre para llevar 10 años en la pelea. Alphabet, queriendo mostrar el esfuerzo que está haciendo en diversificar su negocio, también presumió de haber logrado ventas récord de sus teléfonos píxeles, pues los ingresos de su unidad “otros”, donde se incluyen los dispositivos de Google, crecieron un 22,3% en el cuarto trimestre hasta los 8.200 millones.

En general, la demanda de servicios digitales se ha mantenido fuerte permitiendo a las big tech seguir mostrando su resiliencia. Microsoft, con una posición más diversificada, ya domina el 20% del mercado mundial de computación en la nube, solo por detrás de Amazon. Entre octubre y diciembre, sus ingresos en la nube subieron un 32% hasta 22.100 millones. Además de su enorme negocio de software, la empresa tiene tentáculos en el negocio de los videojuegos (creció un 8%), en el del hardware (que subió un 4% en el caso de la Xbox y un 8% en el de las Surface), y en redes sociales que creció un 37%.

También Apple ha resistido los problemas de la falta de chips y de la cadena de suministro y elevó un 11% sus ingresos en el último trimestre (a 123.940 millones de dólares) y un 20% sus ganancias (34.630 millones). Su solidez se dejó ver en todos sus negocios: el iPhone representó el 58% de sus ingresos, alcanzando los 71.630 millones, un 9% más, y las ventas de su unidad de servicios, que incluye la App Store, iCloud y Apple TV Plus y Apple Music, subieron un 24% hasta un récord de 19.520 millones. Fue su unidad de negocio más rentable, después de subir sus márgenes operativos al 72,4%, casi el doble que en dispositivos.

En cuanto a Amazon, su problema no es de diversificación, pues a su vasto negocio de comercio electrónico (66.075 millones de dólares en el último trimestre) se une su negocio cloud (que elevó un 40% sus ingresos hasta los 18.000 millones de dólares en ese periodo) y su plataforma publicitaria, que creció un 32% hasta 9.700 millones (arañando mercado a Google y Facebook). Además, sus servicios de suscripción (con Amazon Prime, música y vídeo, incluidos) facturó 8.123 millones, un 15% más.

El desafío de Amazon tiene que ver con el aumento de sus costes, impulsados como reconoció su CEO, Andy Jassy, por la escasez de mano de obra y la presión inflacionista. Amazon ha invertido enormes sumas en su red logística para hacer que las entregas en un día sea el estándar en Amazon Prime. La compañía gastó 23.600 millones de dólares en envíos en el cuarto trimestre, un 10% más que hace un año. Pero cree tener una salida: ha subido el precio de su servicio Prime en EE UU en 20 dólares a 139 dólares al año, lo que le agregará unos 2.000 millones en ingresos operativos, según dijo a Business Insider el analista Mark Mahaney.

Alza de tipos, escasez de mano de obra y regulación

Retos. En los discursos de los CEO de las big tech tras presentar resultados aparecieron la inflación y los problemas en la cadena de suministros como dos obstáculos a afrontar también este año. También el riesgo de un endurecimiento monetario y la escasez de mano de obra. Por ejemplo, Amazon suma 1,6 millones de empleados y planea seguir elevando su plantilla, y Google, ha agregado 6.500 empleados en el último trimestre (ya son 156.500) y planea seguir ese ritmo los próximos trimestres, pero no siempre es fácil encontrar los perfiles que buscan, y los costes se disparan.

Regulación. Sin duda el gran reto para estas empresas será la presión regulatoria después de que todas ellas, salvo Microsoft, estén siendo investigadas por prácticas anticompetitivas y los reguladores a ambos lados del Atlántico trabajan en normativas que buscan recortar su poder. Sin ir más lejos, este pasado jueves el Comité Judicial del Senado de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley, que debe ser votado ahora por el pleno, y que, de salir adelante, obligaría a Apple a permitir la carga lateral en el iPhone, es decir, que el usuario se pueda descargar aplicaciones en su famoso smartphone sin pasar por la tienda de Apple.

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