A fondo

Meta, entre la espada de TikTok y la pared de Apple y el metaverso

El gigante de internet se enfrenta a una tormenta perfecta: su negocio actual pinta en bastos, perdiendo usuarios y poder en el mercado publicitario, mientras su gran apuesta futura, el internet inmersivo, es aún más ruido que nueces

Mark Zuckerberg, CEO de Meta, junto a los logos de Facebook y la matriz.
Mark Zuckerberg, CEO de Meta, junto a los logos de Facebook y la matriz.

El durísimo revés ayer en Bolsa a Meta (cayó un 26,4%, lo que implicó una pérdida de capitalización de 251.000 millones de dólares en un día, algo sin precedentes en la historia de los mercados) mostraba las serias dudas del mercado ante el negocio del rey de las redes sociales. Los inversores huyeron tras detectar en sus resultados financieros la tormenta perfecta que enfrenta: su negocio actual pinta en bastos mientras su apuesta de negocio futura, el metaverso, es aún más ruido que nueces.

Facebook sufrió entre octubre y diciembre su primera caída de usuarios activos diarios en sus 18 años de historia. Cerraron el trimestre con 1.929 millones usuarios frente a los 1.930 millones del trimestre anterior. La compañía advirtió sobre la desaceleración del crecimiento de sus ingresos debido a la presión de rivales como TikTok y Youtube. Su fundador y CEO, Mark Zuckerberg, reconoció que la subida de las ventas de la empresa se ha visto afectada porque las audiencias, especialmente los usuarios más jóvenes, se han ido a esos competidores.

Y este no es el único problema: los cambios de privacidad aplicados en el sistema operativo de Apple ha impactado negativamente en Meta, la segunda mayor plataforma de publicidad del mundo después de Google. Según admitió el director financiero de la compañía, Dave Wehner, esos cambios, que dificultan que las marcas orienten y midan su publicidad en Facebook e Instagram, ocasionarán unas pérdidas de 10.000 millones de dólares en ingresos para este año.

El crecimiento de ingresos de Meta se ha desacelerado. Si en el conjunto del año subieron un 37%, hasta 117.929 millones, en el último trimestre crecieron solo un 20%, hasta 33.670 millones de dólares. Sus ganancias también aumentaron un 35% en 2021, alcanzando los 39.370 millones, pero cayeron un 8% en el último trimestre, hasta 10.285 millones, debido a los mayores costes operativos del grupo, que subieron un 38% en el trimestre, superior al ritmo de crecimiento de los ingresos. El gigante tecnológico pronosticó, además, unos ingresos de entre 27.000 y 29.000 millones de dólares para el trimestre actual, por debajo de lo que esperaban los analistas. Otro jarro de agua fría.

Zuckerberg dijo que confía en que las inversiones que están haciendo en vídeo les ayude a competir con TikTok, pero hay un problema: los vídeos cortos significan menos anuncios y menos monetización, pues obtienen menos ingresos por esta vía que con sus feeds tradicionales de Facebook e Instagram. El directivo también se mostró seguro de que la inversión en realidad virtual y aumentada impulsarán el negocio de meta, pero el mercado no se fía. Al menos, por ahora. Y con razón. Pues aunque esta idea de crear mundos inmersivos en línea representará una oportunidad de negocio de 800.000 millones en 2024, según Bloomberg y los datos de Newzoo, IDC, PWC, Statista y Two Circles, en este momento es algo vago y quimérico.

Tampoco ayudan a tener fe en esta propuesta los números de su unidad de negocio de realidad virtual (Reality Labs, antes Oculus), con unos ingresos de 877 millones de dólares en el cuarto trimestre (2.274 millones en el año) y unas pérdidas operativas de 3.304 millones de dólares (10.193 millones en todo 2021). Como recuerda el Financial Times, cuando Amazon desveló por primera vez en 2015 las ventas de su división cloud, Amazon Web Services, para mostrar la fuerza de esta actividad para la compañía, estas representaban el 7% de sus ingresos totales, pero Reality Labs no llega al 3% en el caso de Meta.

Para Zuckerberg, que está inyectando miles de millones de dólares para liderar el metaverso, no va a ser fácil convencer a los inversores de que los riesgos que amenazan a la compañía son pasajeros. Más cuando sus cuentas dejan entrever que Meta está perdiendo poder en el negocio de la publicidad, mientras Alphabet (Google) sacó pecho el martes al comunicar que casi duplica beneficios en 2021, hasta los 76.000 millones de dólares, gracias a los ingresos publicitarios.

Quizás la respuesta a los problemas más inmediatos de Meta, como apunta la BBC, sobre todo por la pérdida de popularidad entre los jóvenes, sería comprar TikTok. Ya adquirió Instagram cuando vio en esta plataforma una amenaza y una oportunidad de negocio, pero la adquisición de TikTok (con permiso de la china ByteDance, su dueña) no pasaría en estos momentos el filtro de los reguladores de competencia. Hay que recordar que la Comisión Federal de Comercio de EE UU (la FTC) ha demandado a Meta y ha pedido separar WhatsApp e Instagram de Facebook.

Algunas voces empiezan a hablar ya de decadencia de Meta, una marca que muchos consideran tóxica debido a sus múltiples y graves escándalos con la privacidad y por su mala praxis para combatir problemas como el de la desinformación, pero parece pronto para concluir que el giro estratégico que pretende dar fracasará. O, simplemente, que no será capaz de encontrar vías para remontar. El tiempo lo dirá. Lo que sí parece claro es que Zuckerberg ha dejado de ser visto como el mejor empresario del mundo, título que le otorgó Fortune en 2016.

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