Abanca gana 323 millones, el doble que el año anterior y se abre a nuevas compras

Asegura que buscará nuevas compras para impulsar su crecimiento y descarta una salida a Bolsa a corto plazo

Juan Carlos Escotet, propietario de Abanca, y Francisco Botas, consejero delegado de la entidad, en una imagen de archivo.
Juan Carlos Escotet, propietario de Abanca, y Francisco Botas, consejero delegado de la entidad, en una imagen de archivo.

Abanca obtuvo en 2021 un beneficio atribuido de 323,3 millones de euros, lo que supone el doble que el ejercicio anterior. La entidad liderada por Juan Carlos Escotet se vio impulsada por el aumento de los ingresos recurrentes, el control de costes y la suma de sinergias con las integraciones de Bankoa y el negocio de Novo Banco en España. 

De esta forma, entre enero y diciembre de 2021, el volumen de negocio registró un incremento del 18,8% hasta  108.682 millones. Entre los principales indicadores destaca el margen básico con un aumento del 6,2%, que se vio reforzado por el margen de intereses (+4,9%) y los ingresos por prestación de servicios (+10,0%). No obstante, el margen bruto cayó el 4,7% hasta 1.052 millones. La entidad destaca la aportación del mercado portugués, ya que registró un el crecimiento del 17,3% en el margen de intereses y del 12,3% de los ingresos por prestación de servicios.

Por otro lado, Abanca ha logrado reducir un 4,3% sus costes, principalmente gracias a las citadas integraciones de Bankoa y del negocio de Novo Banco en España, aunque la ratio de eficiencia se ha elevado 4,3 puntos hasta el 67,4%. En lo que respecta a la rentabilidad, la entidad ha elevado la ratio ROE hasta el 7%, casi el doble que el año anterior (3,6% en diciembre de 2020) cuando se vio lastrada por las provisiones debido a la pandemia.

En lo que respecta a la calidad de los activos, Abanca mantiene una tasa de morosidad del 2,1% (prácticamente igual que en 2020) y ha elevado al 85,3% la cobertura en activos dudosos y al 101,4% en dudosos de pymes y grandes empresas. El coste de riesgo se ha situado en  el 0,30%. Asimismo, cerró el ejercicio con fuertes niveles de capitalización, con una ratio total del 16,9% y 1.527 millones de euros de exceso sobre requisitos, aunque rebajó ligeramente el capital CET1 fully loaded hasta el 12,4% (-0,7 puntos porcentuales). Recientemente, la entidad anunció que cumple holgadamente con el requisito MREL fijado para 2022, equivalente al 18,02% del importe de exposición total al riesgo.

Abierta a nuevas compras, descarta salir a Bolsa

Precisamente, debido a ese exceso de capital, el propietario de Abanca, Juan Carlos Escotet aseguró que la entidad estudiará cualquier operación interesante en el mercado ibérico para continuar con su política de crecimiento. "Hemos dicho recurrentemente que nuestra estrategia es una combinación de crecimiento orgánico e inorgánico y estamos abiertos y atentos al mercado en los que queremos crecer, que es la Península Ibérica, por lo que estamos revisando todas las oportunidades que salgan", ha explicado.

Desde que el banquero tomó las riendas de Abanca, la entidad gallega ya ha formalizado seis operaciones de integración: en 2014 se hizo con el Banco Etcheverría; en 2017 se realizó la compra de Popular Servicios Financieros; en 2018 adquirió la filial de Deutsche Bank en Portugal y el negocio en España de Caixa Geral de Depósitos; mientras que en 2020 anunció la compra de Bankoa y en 2021 la del negocio de Novo Banco en España.

Por otro lado, Escotet rechazó la posibilidad de que Abanca debute en Bolsa corto plazo debido a los bajos tipos de interés, que ha provocado una cotización por debajo del valor en libros de las entidades bancarias y una escasa rentabilidad. "Hasta que la política de tipos de interés no cambien esa no es una posibilidad que contemplemos. Mejorando los tipos, el margen financiero y alcanzado una rentabilidad por encima de los dos dígitos sería un buen momento para salir. Vemos interesante tener una empresa cotizada, no está lejos de nuestra vocación, pero no hay prisa", ha apuntado.

Actividad comercial

En el conjunto del año, la actividad de negocio recuperó los niveles previos a la crisis en las principales líneas de negocio. De esta forma, en comparación con 2019, la formalización de hipotecas creció un 40,9%, el crédito a la clientela aumentó un 17,6% (un 10,6% sin contar la aportación de Bankoa y Novo Banco España) hasta los 45.982 millones de euros y las suscripciones netas de fondos de inversión se multiplicaron por tres.

Igualmente, los depósitos de clientes crecieron un 17,0% (10,1% sin Bankoa ni Novo Banco) y suman ya 49.793 millones de euros. Además, Abanca aumentó un 10,1% el parque de tarjetas de crédito y débito, y creció en un 16,0% el de TPV.

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