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Sony responde a Microsoft y compra el desarrollador de videojuegos Bungie por 3.200 millones

La operación sigue a la compra de Activision por parte de Microsoft y de Zynga por Take-Two

Logo de la PlayStation de Sony.
Logo de la PlayStation de Sony.

La industria del videojuego sigue acelerando su consolidación. Apenas dos semanas después de que Microsoft anunciara un acuerdo para comprar Activision Blizzard por 68.700 millones de dólares (unos 60.400 millones de euros) y desvelar que se convertiría en el tercer grupo mundial de videojuegos por ingresos, Sony Interactive Entertainment ha movido ficha. 

El gigante japonés adquirirá Bungie, creadora de los videojuegos Halo y Destiny, en un acuerdo valorado en 3.600 millones de dólares (3.206 millones de euros), según han revelado ambas empresas este lunes. Una vez que se complete la transacción Bungie será una "una subsidiaria independiente" de Sony y seguirá siendo un estudio multiplataforma con la opción de autopublicar sus propios juegos.

Bungie, con sede en Bellevue (Washington), fue propiedad de Microsoft entre 2000 y 2007 y desarrolló la saga de videojuegos Halo. Ese año, la compañía se escindió del gigante del software y se convirtió en una empresa independiente, cerrando un acuerdo con Activision para crear el popular juego Destiny.  

El acuerdo es la tercera gran compra en esta industria que se produce en enero de 2022. Poco antes de anunciarse el acuerdo de Microsoft y Activision Blizzard, el pasado día 18,  Take-Two Interactive, el gigante estadounidense de los videojuegos con franquicias como Grand Theft Auto o Bioshock, desvelaba que adquiría Zynga por 12.700 millones de dólares (unos 11.000 millones de euros), incluida la deuda. La compañía luchará por hacerse fuerte en juegos sociales y para móviles con la creadora del popular videojuego Farmville.

"Vamos a emplear la diversa gama de activos tecnológicos y de entretenimiento de Sony para apoyar la evolución de Bungie y su capacidad de crear mundos icónicos en múltiples plataformas y medios", ha indicado el presidente y consejero delegado de Sony, Kenichiro Yoshida. Por su parte, Jim Ryan, responsable de la marca PlayStation, ha asegurado que la operación "es un paso importante" en la estrategia de su compañía para expandir el alcance de su consola "a un público mucho  más amplio". Sony y Microsoft rivalizan en el mercado con sus consolas PlayStation y Xbox, respectivamente.

La compañía nipona no ha especificado si la transacción se llevará a cabo en efectivo o en acciones. Bungie, que ha trabajado en varios títulos de juegos populares, incluidos Marathon y Myth, estará dirigida por su propio consejo de administración, presidido por su CEO Pete Parsons, al igual que en la actualidad. El desarrollador de videojuegos cuenta con una plantilla de 900 trabajadores.

Parsons ha indicado que seguirán desarrollando y editando sus juegos de manera independiente. "Nuestros juegos seguirán estando donde nuestra comunidad esté, en cualquier sitio donde elijan jugar", ha remarcado.

Tras saltar la noticia de la compra de Activision por parte de Microsoft, en el sector se daba por hecho que Sony movería ficha. Algunos analistas como David Gibson, de MST Financial, llegaron a señalar que Sony podría interesarse por adquirir otros editores de juegos como Electronic Arts. Otras voces apuntaban a Ubisoft.

La batalla por ganar peso en esta industria está subiendo de nivel. Y es que según Newzoo, el mercado mundial de juegos generó 180.300 millones de dólares en 2021 y crecerá hasta los 218.800 millones en 2024. Se estima que más de 3.000 millones de personas juegan a videojuegos en todo el mundo. La propia pandemia por el Covid-19 no ha hecho si no impulsar este negocio a medida que la gente recurría al entretenimiento digital durante el confinamiento. 

Además de las compras ya apuntada, en 2016 el gigante chino Tencent compró más del 80% de la finlandesa Supercell por 8.600 millones de dólares. A ellas se suman las de Bethesda y Mojang por parte de Microsoft. 

Todas estas operaciones dejan claro que en este negocio lo realmente importante es el contenido. Y cómo apuntaba hace unas semanas el Financial Times, parece que se está entrando en una nueva era, donde un puñado de grandes empresas tecnológicas con enormes capitalizaciones de mercado serán capaces de dominar los juegos y ofrecer el pack completo de hardware, recursos de red y contenidos. Alphabet (Google), Amazon, Apple, Facebook, Microsoft, Sony y Tencent aparecen en la lista de las que tienen los medios para ello. 

Sony Interactive Entertainment adquirió seis compañías de juegos en 2021, incluido el fabricante de God of War, Valkyrie Entertainment.

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