Reestructuración

El precio de los bonos de Haya Real Estate se dispara tras anunciar el acuerdo sobre su deuda

El precio del pasivo se dispara al 83% del nominal desde el 79%

El precio de los bonos de Haya Real Estate se dispara tras anunciar el acuerdo sobre su deuda

El gestor de activos inmobiliarios dañados Haya Real Estate ha llegado a un preacuerdo con sus bonistas para ampliar el plazo de vencimiento del pasivo, pagarles más intereses y darles acceso a una parte minoritaria del capital. La cotización de la deuda del servicer propiedad de Cerberus se ha disparado hasta el 83% del nominal desde el 79%. La compañía ha informado a sus inversores a través de un comunicado de que ha llegado a un principio de alianza con representantes de bonistas dueños de la mayoría de esta deuda.

Una de las compañías encargadas de deshacerse del ladrillo y los créditos podridos de la banca y de Sareb –el denominado banco malo–, Haya Real Estate, ha despejado una bola importante para su futuro. Los dueños de los bonos que colocó a finales de 2017, con un saldo vivo de 423,9 millones de euros, llegaron el viernes de la semana pasada a un acuerdo con la compañía y su accionista. Se ampliará el vencimiento de ese pasivo, que en principio expiraba el próximo noviembre, hasta 2025, la empresa les pagará más intereses y además tendrán acceso al capital de la compañía, como publicó CincoDías el pasado 25 de enero. El viernes 28 de enero se hizo oficial.

Cierto es que Haya Real Estate aún tiene flecos por cerrar: "Dicho acuerdo está sujeto a la ejecución de un acuerdo de bloqueo vinculante. La empresa informará al mercado sobre los términos finales una vez acordados", señala en la nota dirigida a los bonistas. Con todo, la reacción en el mercado de la deuda ha sido inmediata, al pasar de cotizar en el 79% del nominal a situarse por encima del 83%.

Deuda 'high yield'

Los bonos de Haya están muy por debajo del grado de inversión, Moody’s le asigna un rating de Caa1, mientras que Standard & Poor’s le concede un CCC+, en ambos casos siete escalones por debajo del grado de inversión. Y su cotización implica  un descuento del 17%. Pero ha tenido momentos mucho peores. Marcó el mínimo poco después del estallido de la pandemia, en abril de 2020, al 65,6% del nominal (véase gráfico).

Los dueños de los bonos cuentan con el asesoramiento de PJT y de Latham & Watkins; la compañía ha contratado a Houlihan Lokey y a Linklaters, y Ceberus, a Milbank.

La clave del futuro de la inmobiliaria está en Sareb. Los activos gestionados por Haya Real Estate ascienden a unos 30.000 millones a cierre del pasado junio, de los que alrededor de 12.000 millones correspondían al denominado banco malo. Y este está en pleno proceso de adjudicación de varias de sus carteras.

Haya Real Estate está bien posicionada, pero ha de batirse el cobre con rivales como Altamira (doValue) y Solvia (Intrum), Aliseda (Blackstone) y la firma española Hipoges. Está previsto que Sareb decida en las próximas semanas. Que Haya Real Estate tenga en su poder este acuerdo, a falta de los flecos finales, supone que la empresa ha puesto orden en su estructura financiera y es una carta de presentación para su reelección por Sareb.

Cerberus debe a su filial 88,1 millones de euros por un crédito que Haya le concedió a su dueño en noviembre de 2017, justo después de emitir los bonos por 475 millones de euros. El importe se ha reducido porque la empresa recompró en el mercado deuda en 2020 por un nominal de 51,5 millones con un descuento del 15%.

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